<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447</id><updated>2012-01-29T09:00:49.823-08:00</updated><category term='burbuja inmobiliaria'/><category term='El crédito'/><category term='la nueva burbuja'/><title type='text'>COMISURA</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>147</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-5190665835377687610</id><published>2012-01-16T01:18:00.000-08:00</published><updated>2012-01-16T01:21:23.688-08:00</updated><title type='text'>La primera gran depresión europea</title><content type='html'>&lt;strong&gt;REPORTAJE: Las grandes crisis de la economía española EL SIGLO XIV&lt;br /&gt;La primera gran depresión europea&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Guerras, epidemias, hambre... La Baja Edad Media vivió enormes convulsiones que causaron una profunda crisis en Europa y España. La sacudida al sistema feudal abrió las puertas de la modernidad al Viejo Continente.&lt;br /&gt;ANTONI FURIÓ 08/01/2012&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/primera/gran/depresion/europea/elpepueconeg/20120108elpneglse_5/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a class="popup_299x644" title="Enviar" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20120108elpneglse_5.Tes&amp;amp;type=Tes&amp;amp;anchor=elpepueconeg&amp;amp;d_date=20120108&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20120108elpneglse_5.Tes%2526type%253DTes%2526d_date%253D20120108%2526anchor%253Delpepueconeg" jquery15208183032879716002="19"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Eskup" href="http://eskup.elpais.com/todos.html?m=La%20primera%20gran%20depresi%C3%B3n%20europea+-+http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/primera/gran/depresion/europea/elpepueconeg/20120108elpneglse_5/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Tuenti" href="http://www.tuenti.com/share?url=http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/primera/gran/depresion/europea/elpepueconeg/20120108elpneglse_5/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Meneame" href="http://meneame.net/submit.php?url=http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/primera/gran/depresion/europea/elpepueconeg/20120108elpneglse_5/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Google Buzz" href="http://www.google.com/reader/link?url=http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/primera/gran/depresion/europea/elpepueconeg/20120108elpneglse_5/Tes&amp;amp;title=La+primera+gran+depresi%C3%B3n+europea" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras varios intentos fallidos por superar la crisis de sus finanzas, la Hacienda del reino de Mallorca quebró finalmente en 1405. En los años anteriores se habían desplomado muchas bancas privadas en Barcelona, Valencia y la misma Mallorca, pero ahora no se trataba ya del hundimiento de entidades financieras particulares, sino de la bancarrota de todo un reino. La quiebra no solo obligó a consignar todos los ingresos fiscales de la isla al pago de los intereses de la deuda y a su amortización, sino que dejó en manos de los acreedores, en su inmensa mayoría barceloneses, la centralización del producto fiscal recaudado y la supervisión del pago de los intereses y de la gestión en general de la deuda pública.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La escalada de la deuda estuvo en el origen de los problemas&lt;br /&gt;En Barcelona, el 61% del gasto público se destinaba a pagar intereses&lt;br /&gt;Los impuestos se extendieron a todos los habitantes del reino&lt;br /&gt;La especulación inmobiliaria disparó al alza los precios&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No se trataba de una mera crisis coyuntural. Los problemas eran estructurales y venían de muy atrás. Treinta años antes, y solo veinte después de que Mallorca hubiese empezado a emitir deuda pública, las cuentas ya no cuadraban. Como apuntó en su día Álvaro Santamaría, de los 900.000 sueldos a que ascendían anualmente los ingresos teóricos globales, solo llegaban a recaudarse unos 660.000, mientras que el resto dejaba de percibirse por fraude fiscal o mala gestión. Para atender el desfase entre ingresos y gastos, la Hacienda mallorquina había contraído una deuda del orden de seis millones de sueldos, que obligaba al pago de intereses por un total aproximado de 600.000, es decir, la casi totalidad de los ingresos efectivos ordinarios.&lt;br /&gt;En 1373, un administrador nombrado por la corona elaboró un plan de saneamiento de la Hacienda del reino que pasaba por reducir drásticamente el gasto público (adelgazando sensiblemente la nómina de salarios y gratificaciones pagados por la Administración; reduciendo el número de embajadas y misiones oficiales; limitando la inversión en obras públicas durante diez años a la conservación de las murallas, la conducción de aguas y el muelle; controlando el abastecimiento frumentario y prohibiendo la concesión de donativos graciosos con cargo a fondos públicos), fiscalizar con severidad las cuentas de la Administración pública (sometidas a auditorías, cuyos informes serían entregados a los nuevos gobernantes al inicio de su mandato anual) y amortizar la deuda en 10 años (reduciendo el tipo de interés del 10% al 8%, una moratoria de 10 años y un plan septenal de amortización). El plan no solo no funcionó, sino que la situación de las finanzas se agravó y, aunque hubo nuevos intentos por sanear la deuda (en 1392 se colocó ya a un catalán, en representación de los acreedores, al frente de las finanzas mallorquinas con el fin de asegurar el pago de los intereses), la Hacienda quebró finalmente en 1405.&lt;br /&gt;El de Mallorca no es un caso aislado ni en la España ni en la Europa de la baja Edad Media. Hacia finales del siglo XIV el pago de los intereses de la deuda pública representaba entre la mitad y las tres cuartas partes del gasto municipal en las grandes ciudades italianas, francesas, alemanas, flamencas y holandesas. En la Corona de Aragón, donde la emisión de censales se había generalizado desde mediados del trescientos como el principal recurso financiero de las Haciendas locales, la deuda pública había adquirido ya niveles colosales antes de finalizar la centuria. En Barcelona, pasó de representar el 42% en 1358 al 61% en 1403; en Tarragona, del 54 % en 1393 al 72% en 1399; en Valencia, del 39 % en 1365 al 50 % en 1402; y en Mallorca, quizá el caso más espectacular, ascendía al 81% en 1378. Y como la deuda se financiaba con los ingresos fiscales -o tal vez fuera más exacto decir que se crearon nuevos impuestos y se incrementó la presión fiscal con el fin de financiar la deuda-, buena parte del esfuerzo fiscal de la población se desviaba en beneficio de los acreedores, de ciudadanos y mercaderes que invertían en la deuda pública -menos lucrativa, pero más segura- para diversificar sus riesgos, mucho antes de que tomasen el relevo la nobleza y las instituciones eclesiásticas, con un espíritu ya claramente rentista.&lt;br /&gt;La imparable escalada de la deuda, uno de los mejores barómetros y a la vez una más de las múltiples causas de la crisis del siglo XIV, tenía su origen en las continuas peticiones pecuniarias de la monarquía, motivadas a su vez por el incremento del gasto bélico, y, en menor medida, en el desarrollo del propio aparato administrativo de un Estado cada vez más centralizado. En toda Europa la guerra fue un fenómeno casi permanente a lo largo del siglo XIV, uno de los grandes azotes, junto con la peste y el hambre, de esta centuria de grandes calamidades.&lt;br /&gt;En la península Ibérica las campañas militares se suceden una tras otra a lo largo del trescientos: las cruzadas castellano-aragonesas contra Granada; la batalla del Salado, en la que las fuerzas combinadas de Castilla y Portugal derrotaron a los benimerines; la conquista de Cerdeña y las guerras continuas con Génova por el control del Mediterráneo occidental; la reintegración de Mallorca a la Corona de Aragón; las revueltas nobiliarias castellanas y las guerras de la Unión aragonesa y valenciana; y, sobre todo, la guerra civil castellana, que a su vez derivó en una guerra abierta entre las coronas de Castilla y Aragón, una guerra larga, costosa y destructiva que se inserta también en el marco general europeo de la Guerra de los Cien Años.&lt;br /&gt;Las guerras segaban vidas, arrasaban las cosechas, asolaban pueblos y ciudades, interrumpían el comercio, dificultaban el abastecimiento y frenaban el crecimiento, pero también exigían fuertes sumas de dinero para financiar tanto las campañas militares -y en particular el pago de las tropas- como la posterior reconstrucción. Y el dinero salía de las ciudades y de las comunidades rurales, sometidas a nuevas y mayores exacciones, que de ser inicialmente extraordinarias pasaron a convertirse en ordinarias. Al contrario que los antiguos tributos feudales, recaudados en el ámbito estricto del señorío, los nuevos impuestos eran generales y universales, no se limitaban solo a los vasallos del rey, sino que se extendían a todos los habitantes del reino, a todos los súbditos del monarca, y se justificaban por el bien común o la utilidad pública. Aunque se invirtiesen en gastos tan dudosos -desde la perspectiva de los contribuyentes, que así lo denunciaban- como más guerras o más mercedes a privados y partidarios del soberano.&lt;br /&gt;La construcción de un verdadero sistema fiscal y financiero, con impuestos ordinarios, regulares, sobre el patrimonio o sobre la comercialización y el consumo (sisas, alcabalas), hizo posible, primero en Cataluña y la Corona de Aragón y más tarde en Castilla, la consolidación de la deuda pública, basada ya no en créditos a corto plazo (préstamos a interés) sino a largo plazo (censales, juros). O más bien cabría decir que fue la consolidación de la deuda pública, consignada sobre determinados impuestos (en su mayoría indirectos) la que exigió y desembocó en el establecimiento de un verdadero sistema fiscal, primero municipal y después estatal.&lt;br /&gt;En cualquier caso, y esto es lo relevante, ciudades, reinos (cortes y diputaciones) y monarcas dispusieron de nuevos instrumentos financieros con los que atender nuevas y crecientes necesidades (aunque en algunos casos acabarían llevándoles a la quiebra); el patriciado urbano y más tarde la alta aristocracia y el clero se beneficiaban del festín fiscal, redistribuido en forma de intereses de la deuda; y las clases populares, rurales o urbanas, contribuyentes netos, veían cómo se añadían a los censos agrarios y las rentas señoriales tradicionales los nuevos impuestos con los que se financiaban las haciendas locales y reales y, en particular, la deuda pública.&lt;br /&gt;El incremento de la presión fiscal y el reparto de su producto entre la nobleza (profesionales de la guerra y altos cargos del Estado) y los inversores en la deuda son solo una de las manifestaciones de los grandes cambios eco-nómicos y sociales (pero también políticos, culturales e incluso religiosos, con el gran Cisma de Occidente) que tuvieron lugar en el siglo XIV y que los historiadores suelen englobar, extremando los tintes negativos, bajo la denominación general de "crisis del siglo XIV", "crisis del feudalismo" e incluso "gran depresión bajomedieval". Las otras manifestaciones son más conocidas, y por eso les dedico menos espacio en esta apretada síntesis.&lt;br /&gt;Los primeros historiadores que se ocuparon de ella y los propios contemporáneos destacaron sobre todo la conjunción de catástrofes y calamidades que se abatió sobre la centuria y, en primer lugar, el terrible impacto de la peste negra, que diezmó a la población europea. La epidemia, de efectos letales en su doble variedad bubónica y pulmonar, llegó a la costa mediterránea de la Península en el verano de 1348 y rápidamente se propagó por toda Europa occidental, a lomos de las ratas que infestaban las bodegas de los barcos y los cargamentos comerciales. No había remedio contra ella, y lo único que podían recomendar los médicos y las autoridades públicas y religiosas, además de rogativas y actos de expiación colectiva, era huir de las ciudades más atestadas y expuestas. Como hizo Boccaccio, que se retiró a una villa alejada de Florencia, donde compuso el Decamerón en el año de la peste.&lt;br /&gt;Aunque todas las estimaciones demográficas anteriores a la era estadística no pasan de ser eso, estimaciones, se calcula que entre una tercera parte y la mitad de la población europea sucumbió a la epidemia, lo que representó un verdadero colapso demográfico y económico (ver gráfico). Además, tan mortíferas como su primera irrupción fueron sus posteriores recurrencias -el segundo brote, en 1362, se cebó en la población infantil, sin defensas inmunológicas-, y el hecho de que la peste se instalase de manera permanente en la sociedad europea hasta más allá de los siglos medievales no dejó de ensombrecer las posibilidades de recuperación.&lt;br /&gt;Mucho antes que la peste habían hecho su aparición las carestías y las hambres. Un cronista catalán de la época bautizó el año de 1333 como "lo mal any primer", el inicio de todos los males, cuando una mala cosecha disparó el precio de los cereales y extendió el hambre y la muerte por toda la Península. Solo en Barcelona murieron 10.000 de los 50.000 habitantes con que contaba la ciudad. Pero los efectos de la carestía se dejaron sentir también de forma severa en Castilla y Portugal.&lt;br /&gt;En el norte de Europa la crisis había empezado una generación antes, con la gran hambruna de 1315-1317, provocada por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas y la sucesión de malas cosechas, que golpeó a todo el continente, de Escocia a Italia y de Rusia a los Pirineos, pero que no afectó a la península Ibérica. Los testimonios de la época hablan de altos niveles de criminalidad, enfermedades, muertes masivas e incluso casos de canibalismo e infanticidio.&lt;br /&gt;Frente a una visión catastrofista que situaba el origen de la crisis en la incidencia de factores exógenos como la peste y el enfriamiento climático (en el siglo XIV, en efecto, se inició lo que se conoce como la pequeña Edad del Hielo, que se prolongaría hasta mediados del XIX), la mayoría de los historiadores se ha decantado tradicionalmente por atribuir sus causas a factores de naturaleza endógena, como el desequilibrio entre población y recursos, los rendimientos decrecientes, la estructura de clases, la conflictividad social, la guerra permanente, la competencia entre los nuevos Estados emergentes o el aumento de la presión fiscal.&lt;br /&gt;Para los historiadores neomaltusianos las causas de la crisis se encontrarían en las limitaciones internas del propio crecimiento -demográfico y económico en general- que había caracterizado a la economía europea en los tres siglos precedentes, del XI al XIII. La inflexión se habría producido ya en las últimas décadas del doscientos, cuando hicieron su aparición en algunas regiones -ciertamente no en la península Ibérica- los primeros síntomas de agotamiento, de haber llegado ya al final de la gran expansión medieval. Treinta o cuarenta años separan, en opinión de Bois, el final del crecimiento de la entrada en la depresión propiamente dicha. Y entre los factores que llevaron a ella señala en primer lugar la persistencia de la presión demográfica sobre una economía agotada e insegura, el alza de los precios y, en particular, la escalada del precio de la tierra.&lt;br /&gt;Como en el caso de una burbuja, una verdadera fiebre especulativa se apoderó del mercado inmobiliario y presionó los precios al alza de manera irracional. Las tasas de interés, que durante la etapa de crecimiento habían descendido hasta un nivel medio del 5%, se elevaron hasta el 8% o el 10%. Todo ello se tradujo en graves desórdenes monetarios, particularmente en Francia, donde la moneda perdió el 50% de su valor, a la vez que las devaluaciones disparaban los precios y desencadenaban la especulación monetaria.&lt;br /&gt;Este proceso constituyó el prolegómeno extremo (estancamiento técnico y productivo, aumento del gasto público improductivo, incremento de la deuda sobre activos sobrevalorados) que precedió y llevó finalmente a la depresión, con la caída de la producción y los precios agrarios y la contracción de la demanda, afectada ya por la crisis monetaria y el retroceso demográfico. Por su parte, la salida de la crisis -sobre la que no puedo extenderme aquí- solo vendría, a mediados ya del siglo XV, con un importante reajuste de las estructuras económicas, la reducción de los tipos de interés, la estabilización de la moneda y de los precios, el alza de los salarios y de los ingresos señoriales -gracias a la nueva fiscalidad centralizada- y la recuperación de la demanda.&lt;br /&gt;Más allá de sus manifestaciones más virulentas y más allá también de las distintas interpretaciones con las que los historiadores la han intentado comprender, la gran depresión bajomedieval ha sido considerada también como una crisis sistémica, como una crisis del feudalismo (aunque no fuese la que terminase con él, como tampoco la crisis de 1929 terminó con el capitalismo). Otros, en cambio, se preguntan si no se trató más bien de una serie de dificultades a corto plazo o cuellos de botella de la producción, que podrían haberse superado de no haber irrumpido la peste.&lt;br /&gt;En todo caso, la crisis se saldó con una profunda reorganización del sistema feudal, desde sus bases económicas (una mayor especialización e intensificación agrícola, mayores tasas de urbanización, el desarrollo de la manufactura, el incremento de la comercialización, la reducción de los costes de transporte) hasta sus estructuras políticas e institucionales (con el afianzamiento de las monarquías territoriales y la centralización del poder político y militar). Fue en este sentido, como la denomina Epstein, un proceso de "destrucción creativa", desatado por un periodo de rápido y traumático colapso demográfico, que se tradujo en una mayor integración económica e institucional, en una mayor competencia entre mercados y entre Estados y que colocaría a la economía europea en una senda de mayor crecimiento. Lejos de ver en ella solo sus aspectos calamitosos, la crisis de la baja Edad Media fue ante todo un motor del cambio económico, el escenario de la reorganización que permitió convertir el crecimiento en desarrollo. Europa y la economía europea saldrían reforzadas de la prueba.&lt;br /&gt;Antoni Furió Diego es catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Valencia. - PRÓXIMO ARTÍCULO El siglo XVII, por J. A. Sebastián&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;TRIBUNA: Las grandes crisis de la economía española JOSÉ ANTONIO SEBASTIÁN&lt;br /&gt;El largo siglo XVII&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO SEBASTIÁN 15/01/2012&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a class="popup_299x644" title="Enviar" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20120115elpnegeco_4.Tes&amp;amp;type=Tes&amp;amp;anchor=elpepueconeg&amp;amp;d_date=20120115&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20120115elpnegeco_4.Tes%2526type%253DTes%2526d_date%253D20120115%2526anchor%253Delpepueconeg" jquery15209325749081942425="19"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Eskup" href="http://eskup.elpais.com/todos.html?m=El%20largo%20siglo%20XVII+-+http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Tuenti" href="http://www.tuenti.com/share?url=http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Meneame" href="http://meneame.net/submit.php?url=http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Compartir en Google Buzz" href="http://www.google.com/reader/link?url=http://www.elpais.com/articulo/economia/global/largo/siglo/XVII/elpepueconeg/20120115elpnegeco_4/Tes&amp;amp;title=El+largo+siglo+XVII" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Guerra de los Treinta Años sumió a Europa en una época de dificultades. En España, la recesión fue más intensa y la recuperación, más lenta. La costosa política imperial y los desajustes regionales en el crecimiento fueron básicos. Castilla se abocó a la depresión, mientras las regiones costeras se rezagaban en la explosión mercantil del litoral europeo.&lt;br /&gt;Las posibilidades de que España, en la Edad Moderna, se situase en el grupo de cabeza del desarrollo económico europeo eran escasas. En un mundo donde el sector agrario aportaba el grueso del PIB, carecía por razones medioambientales (clima, orografía, calidad del suelo, vías marítimas y fluviales) de recursos óptimos para ello. Pero las restricciones naturales no explican que el país, como sucedió, estuviese lejos de aprovechar entre 1450 y 1800 el potencial de crecimiento que aquellas permitían. Dos circunstancias históricas tienen, al respecto, gran relevancia: una, los desajustes que se operaron, principalmente, entre las economías del interior peninsular y del litoral mediterráneo durante largos periodos de los siglos modernos; dos, la duración e intensidad de la recesión que devastó las regiones del interior, las más pobladas y urbanizadas a finales del siglo XVI, entre 1580 y 1650, y la extrema lentitud de la recuperación posterior, que solo culminó avanzado el siglo XVIII.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Se pasó de 37 a 22 ciudades. El interior tardó 170 años en recuperarse&lt;br /&gt;La manipulación de la moneda de vellón para lograr recursos elevó la desconfianza&lt;br /&gt;La deuda, que llegó al 60% del PIB con Felipe II, creció hasta la Paz de los Pirineos&lt;br /&gt;Los Austrias se apoyaron en nobles y oligarcas, relegando al mundo urbano&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Ambas apuntan a un largo siglo XVII, durante el cual la economía española se alejó del núcleo de Europa occidental. Hacia 1700, el escuálido aumento del tamaño demográfico y productivo de España había defraudado las perspectivas existentes en 1500 para una renovada colonización agraria de su superficie, tan vasta como poco poblada. Pese a sus dispares dotaciones de recursos, los resultados eran otros en los cuatro territorios que, junto al peninsular, registraban (exceptuada Escandinavia) las menores densidades demográficas del occidente europeo a comienzos del siglo XVI, Inglaterra y Escocia, Irlanda, Suiza y Portugal: de 1500 a 1700 estos pasaron, en promedio, de 12 a 25 habitantes por kilómetro cuadrado; España, de 11 a 15. Y al inicio del siglo XVIII, además, la posesión de inmensas colonias en América no podía compensar la desventaja que implicaba esa baja densidad demográfica (y económica). Ingleses, franceses y holandeses habían ido obstruyendo, durante el siglo XVII, el acceso a las producciones y los mercados americanos, al compás de la decadencia política y militar de la Monarquía hispánica.&lt;br /&gt;La primera mitad del siglo XVII fue una época de dificultades en Europa pero, desde 1650, superado el peor periodo, coincidente con la Guerra de los Treinta Años, la recuperación se extendió y se consolidó. Arraigó entonces un proceso de concentración de la actividad económica y la urbanización en las zonas costeras. Este, impulsado por el progreso de la construcción naval, el desarrollo manufacturero y mercantil noroccidental y el incremento del comercio atlántico, convirtió a los litorales en los espacios más dinámicos de la economía europea.&lt;br /&gt;En España, la intensidad de la recesión fue mayor en la primera mitad del siglo XVII y la recuperación posterior, con notables contrastes regionales, más tardía y dificultosa, lo que le impidió estar en primera línea del avance del componente marítimo de la economía occidental.&lt;br /&gt;Las cifras de bautismos (ver gráfico 1) revelan que la población se redujo en todos los espacios peninsulares en algún momento del siglo XVII, pero con grandes diferencias. En el norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra), aunque la caída fue significativa de 1610 a 1630, el nivel inicial se recobró pronto y el aumento posterior supuso un crecimiento del 25% sobre aquel hacia 1700. En el área mediterránea (Cataluña, Valencia y Murcia), un descenso algo más suave y una recuperación más vigorosa propiciaron, en 1700-1709, un índice un 26% mayor que el de base.&lt;br /&gt;Andalucía occidental arroja un primer contraste: tras siete decenios de estancamiento más que de declive demográfico, la posterior recuperación amplió el nivel de base un 18% hacia 1700, pero solo un 15% respecto de 1580-1589. Es el interior peninsular (Castilla y León, La Rioja, Aragón, Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura) el que muestra diferencias más rotundas: una contracción demográfica más temprana, duradera e intensa, seguida de una recuperación mucho más lenta; el índice 100 no se recobró hasta 1720-1729, y los niveles máximos de 1580-1589 solo se rebasaron 170 años después, en 1750-1759.&lt;br /&gt;La difusión del maíz en las regiones cantábricas y la de diversos cultivos comerciales en las del Levante ayudan a explicar que ambos litorales viesen crecer sus poblaciones desde 1660-1670, alza que se aceleró en las zonas mediterráneas tras la Guerra de Sucesión. Pero tales progresos tardarían mucho tiempo en compensar el desplome económico y humano del interior. La revolución agronómica que conoció el litoral septentrional no se tradujo, durante décadas, en un vigoroso proceso de urbanización y diversificación de actividades productivas.&lt;br /&gt;En cuanto al litoral mediterráneo, el desencuentro era más antiguo. Entre 1480 y 1580, el periodo de auge de la corona castellana, Cataluña registró una tardía salida de la crisis bajomedieval y una modesta recuperación poblacional (en 1591, tenía 11 habitantes por kilómetro cuadrado, la densidad demográfica del conjunto de España en 1500), el Reino de Murcia siguió estando muy poco poblado, y el de Valencia, aunque creció más en el siglo XVI, afrontó en 1609 la sangría demográfica de la expulsión de los moriscos, el 27% de su población.&lt;br /&gt;Este desencuentro, durante el siglo XVI, seguramente supuso la pérdida de notables sinergias entre el interior castellano y las áreas levantinas. En la primera mitad del XVII, el desplome de aquel y el escaso vigor de estas contribuyeron a un sensible retroceso demográfico en el momento de arranque de la economía marítima europea. Después de 1650, cuando el litoral mediterráneo pasó a ser el espacio peninsular con mayor potencial de crecimiento, las regiones del interior siguieron sumidas en una recuperación desesperantemente lenta. Y el modo pausado con que el propio Levante fue ganando peso específico, al menos hasta 1720, hizo que los efectos de arrastre en el conjunto de la economía española tardaran en adquirir fortaleza.&lt;br /&gt;Las sinergias perdidas por tales desajustes en el largo plazo constituyeron un relevante factor adverso para el crecimiento económico de la España moderna. Entrado el siglo XVIII, estas disparidades acabaron propiciando un vuelco trascendental en la distribución de la población y de la actividad económica, a favor de las áreas costeras y en contra del interior, vigente desde entonces.&lt;br /&gt;La trayectoria productiva de la Corona de Castilla, salvo en su franja húmeda del norte, fue muy negativa entre 1580 y 1700. Los diezmos de los arzobispados de Toledo y Sevilla (ver gráfico 2), que abarcaban la mayoría de la Submeseta Sur y de la Andalucía Bética, quizá las regiones más castigadas, revelan una intensa contracción del producto cerealista entre 1580 y 1610, la reanudación de la caída en la década de 1630, su culminación en la de 1680 y una escuálida recuperación, al final, que permitió alcanzar, en 1690-1699, los índices de 1600-1609, un 31% inferiores a los máximos de 1570-1579.&lt;br /&gt;El producto agrícola no cerealista (vino y aceite, básicamente) registró un descenso aún más abrupto, sobre todo entre los decenios de 1620 y 1680, situándose en el de 1690 un 45% por debajo del de 1570. En cuanto a la evolución del producto no agrario, la aguda crisis urbana que sufrió la corona sugiere un desplome de las manufacturas y del comercio. Entre 1591 y 1700, la tasa de urbanización se contrajo una cuarta parte, y las ciudades castellanas con 10.000 o más habitantes pasaron de 31 a 18 (de 37 a 22 en el conjunto de España). Además, el peso relativo de los activos agrarios aumentó mucho en las urbes de ambas Castillas, Andalucía y Extremadura, lo que implica que la contracción de las actividades económicas típicas de las ciudades fue mayor que el propio descenso de la población urbana.&lt;br /&gt;Las dañinas consecuencias de la costosísima y prolongada política imperial de la Monarquía constituyen, seguramente, el factor que más contribuyó al desplome económico castellano del largo siglo XVII. Aquellas fueron ubicuas, económicas, políticas y sociales, y actuaron tanto a corto como a largo plazo. Para mantener la hegemonía política y militar en Europa, y defender el patrimonio dinástico, los Austrias acrecentaron sus bases fiscales, elevando tributos y creando otros nuevos, a fin de ampliar su capacidad de endeudamiento. Por ese camino, Felipe II había acumulado deudas equivalentes, a finales del siglo XVI, al 60% del PIB español, porcentaje que debió de crecer sensiblemente, al descender este y agrandarse aquellas, al menos hasta la Paz de los Pirineos de 1659.&lt;br /&gt;La Corona de Castilla soportó el grueso de una escalada fiscal que, iniciada en el último cuarto del siglo XVI, cuando la economía castellana trasponía su cénit, alcanzó el suyo en 1630-1660, coincidiendo con el fondo de la depresión. Su primer crescendo, en la década de 1570, perturbó el comercio, aumentó la fragilidad de muchas economías campesinas, acosadas por el alza de la renta de la tierra, y empobreció a las clases urbanas, cuyas subsistencias ya venían encareciéndose. Imperturbables, la nobleza y el clero, total o parcialmente exentos de cargas fiscales y partícipes en las rentas reales, siguieron ingresando hasta fin de siglo abultadas rentas territoriales y diezmos, y vendiendo sus frutos a precios crecientes, con lo que se acentuó un intenso proceso de redistribución del ingreso en contra de la mayoría de los castellanos. Cuando las cosechas cayeron abruptamente en las décadas de 1580 y 1590, descenso propiciado por un cambio climático desfavorable que se sintió en toda Europa, las vías hacia la recesión y la contracción demográfica quedaron expeditas.&lt;br /&gt;Desde 1600, los perniciosos efectos de la política imperial se multiplicaron por varios caminos.&lt;br /&gt;- La escalada fiscal dependió de impuestos que gravaban el tráfico comercial y el consumo, recaudados por las autoridades municipales (en 1577, aportaron la mitad de los ingresos tributarios de la Monarquía; en 1666, el 72%). En núcleos pequeños, el recurso a repartimientos, según el número de yuntas o el volumen comercializado por vecino, perjudicó singularmente a los labradores que poseían las explotaciones más productivas y orientadas al mercado. En ciudades y villas, donde las cargas tributarias tendieron a concentrarse, la proliferación de exacciones sobre el consumo, especialmente de vino, aceite y carnes, deprimieron la demanda de tales artículos, ya menguante por el descenso demográfico y la concentración en el pan del gasto en alimentos efectuado por unos consumidores con menos medios. Ello, como muestra el gráfico 2, potenció orientaciones productivas contrarias a las actividades agrícolas y ganaderas más productivas, rentables y mercantilizadas, favoreciendo el cultivo de cereales, que ganó peso relativo, y el autoconsumo. Las manufacturas urbanas, por su parte, con su demanda deprimida por el desplome de las ciudades y el empobrecimiento de sus habitantes, afrontaron, al encarecerse numerosos productos básicos, la consiguiente tendencia al alza de los salarios.&lt;br /&gt;- La Monarquía presionó a las haciendas municipales imponiendo donativos y servicios extraordinarios con creciente frecuencia, y la compra, obligada para evitar que cayesen en otras manos, de jurisdicciones y baldíos enajenados del patrimonio real. Aquellas se endeudaron y promovieron dos arbitrios muy dañinos: el despliegue de una fiscalidad propia, añadida a la regia mediante recargos locales de los tributos que gravaban el consumo, y el arriendo o venta de notables porciones de tierras municipales, hasta entonces de aprovechamiento comunal. Lo uno avivó la escalada fiscal y lo otro, al encarecer el sostenimiento del capital animal de las explotaciones agrarias, entorpeció aún más su desenvolvimiento. Estas, pese al fuerte descenso de la renta de la tierra desde 1595 o 1600, no salieron de su postración. Ello evidencia el radical empobrecimiento de muchos campesinos, y sugiere que, si la caída de las rentas territoriales (exigidas en trigo y cebada), pese a su magnitud, guardó proporción con la del producto cerealista, estas conservaron parte de su potencial para bloquear la recuperación del cultivo durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;- La almoneda del patrimonio regio y la presión sobre las haciendas locales tuvieron otra vertiente: lograr la colaboración de la nobleza y, más aún, de las oligarquías municipales para movilizar el descomunal volumen de recursos requerido por la política imperial. A nobles e hidalgos, la Monarquía les pagó desprendiéndose de rentas, vasallos, jurisdicciones y cargos, lo que reforzó el poder señorial. A las oligarquías locales, consintiendo que aumentasen su poder político, su autonomía en asuntos fiscales y su control sobre los terrenos concejiles; así, sus miembros lograron que sus patrimonios eludiesen la escalada fiscal e, incluso, consiguieron ampliarlos con comunales privatizados.&lt;br /&gt;- A cambio del apoyo de las élites, los Austrias renunciaron a ampliar su autoridad, y ello tuvo dos efectos adicionales de capital importancia.&lt;br /&gt;De un lado, una fiscalidad más heterogénea y una soberanía más fragmentada, con más agentes con prerrogativas para intervenir en los mercados y los tráficos, incrementaron los costes del comercio y bloquearon la integración de los mercados en el ámbito de la corona. En este sentido, el enésimo arbitrio de los Austrias para allegar recursos, la manipulación de la moneda de vellón, que perdió toda la plata que contenía y fue sometida a bruscas alteraciones de su valor nominal, generando correlativas oscilaciones de los precios, hizo más incierto el comercio y hundió la confianza en el signo monetario.&lt;br /&gt;De otro, el progresivo control de la nobleza y las oligarquías locales sobre las tierras concejiles, la mayor reserva de pastos y suelos cultivables, aumentaron su interés por el ganado lanar, especialmente desde 1640, cuando volvieron a crecer los precios de las lanas exportadas. Grupos poderosos con intereses distintos (fuese participar en el negocio ganadero o restaurar los niveles de las rentas territoriales) hallaron entonces un objetivo común: obstaculizar el acceso de los campesinos y sus arados a dicha reserva de labrantíos. Ya entrado el siglo XVIII, cuando la población castellana se fue acercando a los máximos de 1580, este frente antirroturador constituyó un freno de primer orden a la expansión del cultivo.&lt;br /&gt;En suma, las múltiples y destructivas secuelas de la política exterior de los Austrias que las regiones castellanas padecieron entre 1570 y 1660, ahondaron y prolongaron la depresión, primero, y obstaculizaron después, durante décadas, la recuperación. Esa política originó una formidable succión de recursos que dañó principalmente a los labradores acomodados, los artesanos y los comerciantes, a las actividades productivas más mercantilizadas y al mundo urbano, reorientando a la economía castellana por un rumbo poco propicio para el crecimiento económico. Hacia 1700, apenas se atisbaban signos de recuperación en los campos y ciudades del interior, los más esperanzadores se habían desplazado hacia el Norte y el Mediterráneo, y el grupo de cabeza de la economía europea estaba un poco más lejos.&lt;br /&gt;Este apretado recorrido por la España del siglo XVII ofrece dos lecciones de actualidad. Una, que no hemos aprendido, subraya la conveniencia de mantener separados megalomanía y gasto público. La otra, que quizá aún podamos atender, concierne al reparto social del coste de las crisis económicas. La negativa de los más ricos y poderosos a soportar una parte proporcional a sus recursos, no solo atenta contra la justicia (o el bien común, en términos del siglo XVII); también deprime la economía. El incremento de la desigualdad, en solitario, no estimula el crecimiento; únicamente generaliza la pobreza. Y ambos juntos pueden alargar una recesión y bloquear por largo tiempo la recuperación posterior.&lt;br /&gt;José Antonio Sebastián Amarilla es profesor titular de Historia Económica de la Universidad Complutense de Madrid&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-5190665835377687610?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/5190665835377687610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=5190665835377687610&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5190665835377687610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5190665835377687610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2012/01/la-primera-gran-depresion-europea.html' title='La primera gran depresión europea'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-2096971162171045131</id><published>2011-09-28T17:40:00.000-07:00</published><updated>2011-09-28T17:43:16.702-07:00</updated><title type='text'>No hay nada más peligroso que una mala teoría económica</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Hacia un capitalismo zombi&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Reproducimos a continuación la última parte de un ensayo largo escrito por el economista matemático marxista australiano Steve Keen y publicado en diciembre de 2009 en el Nº 41 de Debtwatch.&lt;br /&gt;¿Por qué los bancos centrales ignoran sistemáticamente el dato de la proporción de la deuda en relación con el PIB?&lt;br /&gt;La razón es muy simple: porque son economistas neoclásicos. No puedes llegar a ser banquero central sin algún diploma en economía, y la escuela de pensamiento dominante hoy en teoría económica es la neoclásica. Aunque buena parte de lo que ésta dice parece a primera vista inteligente, casi nada pasa de la charlatanería intelectual, según mostré en mi libro Debunking Economics, en donde resumí un siglo de profundas críticas a esa teoría, críticas que sus cultivadores han ignorado con premeditación.&lt;br /&gt;Puesto que las críticas que de la teoría neoclásica han venido haciendo economistas y matemáticos podrían literalmente llenar bibliotecas enteras, no entraré aquí más que en la crítica de tres mitos neoclásicos que bastan para explicar por qué los economistas de obediencia neoclásica no pueden entender la dinámica de una sociedad como la nuestra, movida por el crédito. Los economistas neoclásicos creen que:&lt;br /&gt;(1) La oferta de moneda nominal no afecta al producto económico real;&lt;br /&gt;(2) El sector privado es racional, mientras que el sector público no lo es; y&lt;br /&gt;(3) Se puede modelar la economía como si estuviera en equilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el primer mito trae consigo es que sus modelos matemáticos prescinden del dinero y de la deuda: el grueso de los modelos neoclásicos están construidos en términos ―reales‖, y omiten completamente el dinero y la deuda. Así pues, puesto que la deuda ni siquiera aparece en sus modelos, se les escapa completamente la influencia de la misma (a pesar de que sus unidades de medida estadísticas funcionan muy bien registrando el nivel real de deuda).&lt;br /&gt;El segundo mito significa que ignoran los hechos que apuntan a que la economía se halla muy lejos del equilibrio y significa también que malentienden los efectos de variables cruciales en el marco de desequilibrio en el que realmente vivimos.&lt;br /&gt;Puedo ofrecer dos ejemplos del modo en que esto ha influido en los intentos de hacer comprender a los banqueros centrales que la proporción de la deuda en relación con el PIB es una magnitud muy importante: la discusión que hizo Ben Bernanke de la ―Teoría de la deflación por deuda como causa de la Gran Depresión‖ de Irving Fisher, y una discusión que yo mismo tuve sobre el asunto con un alto funcionario de la banca central australiana.&lt;br /&gt;¿Bernanke un experto en la Gran Depresión?&lt;br /&gt;Ben Bernanke accedió a su actual cargo [de presidente de la Reserva Federal de EEUU] en buena medida gracias a su reputación como experto en la Gran Depresión. En sus Ensayos sobre la Gran Depresión explicó por qué la mayoría de economistas no tomaban en consideración la teoría de Irving Fisher sobre las causas de la Gran Depresión, una teoría que destacaba la importancia de la deflación por endeudamiento:&lt;br /&gt;―La idea de la deflación por endeudamiento se remonta a Irving Fisher (1933). Fisher contempló un proceso dinámico en el que unos activos a la baja y unos precios de materias primas igualmente en caída ejercían presión sobre los deudores nominales, forzándoles a la venta angustiosa de activos, la cual, a su vez, contribuía a la ulterior caída de los precios y a ulteriores dificultades financieras. Su diagnóstico le llevó a urgir al presidente Roosevelt a subordinar los problemas de la tasa de cambio a la necesidad de reflación, consejo que Roosevelt terminó por seguir. La idea de Fisher, empero, fue menos influyente en los círculos académicos, debido al contraargumento de que la deflación por deuda no significaba sino redistribución de recursos de un grupo (los deudores) hacia otro (los acreedores). En ausencia de grandes –e implausibles— diferencias en la propensión al gasto marginal entre los grupos, se le objetaba, las redistribuciones puras no podían tener efectos macroeconómicos significativos.‖ (Bernanke, 1995, p. 17.) [1]&lt;br /&gt;Aunque Bernanke se percata de que Fisher ―contempló un proceso dinámico‖, su explicación de por qué los economistas neoclásicos ignoraron la teoría de Fisher se expresa en términos intrínsecamente neoclásicos: ve la deflación por deuda como una mera redistribución del ingreso de un grupo social (deudores) a otro (acreedores). ¿Cómo es posible que la demanda agregada caiga tanto, si todo lo que ocurre es una transferencia de ingresos y riqueza de un grupo de consumidores a otro?&lt;br /&gt;Pero cuando uno piensa en términos genuinamente dinámicos, el ingreso no es todo en materia de demanda agregada. En un contexto dinámico, la demanda agregada no es simplemente igual al ingreso, sino al ingreso más el cambio en la deuda.&lt;br /&gt;En el curso de una burbuja financiera hinchada por la deuda –obvia precursora de una deflación por deuda—, los crecientes niveles de deuda impulsan la demanda agregada harto por encima de lo que ocurriría en condiciones normales, generando un auge tanto en la economía real como en los mercados de activos. Pero ese proceso viene a sumarse a la carga deudora soportada por la economía, especialmente cuando se usa la deuda para financiar la especulación con los precios de los activos más que para expandir la producción (pues eso incrementa la carga de la deuda, sin añadir capacidad productiva).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los niveles de deuda suben demasiado, el proceso que Fisher describió entra en acción, y los actores económicos pasan de aumentar voluntariamente sus niveles de deuda a buscar activamente reducirla. El cambio en la deuda se hace entonces negativo, lo que resta demanda agregada y el auge económico trueca en quiebra.&lt;br /&gt;La deuda tiene poco impacto en la demanda cuando la razón entre la deuda y el PIB es baja: como en Australia en los 60, o como en los EEUU desde el comienzo de la II Guerra Mundial hasta los años 60. Pero en cuanto la proporción de la deuda en relación con el PIB llega a ser significativa, los cambios en la deuda pasan a dominar el rendimiento de la economía, como puede verse en los dos cuadros que siguen:&lt;br /&gt;Cuadro 1: Demanda inducida por la deuda y desempleo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el efecto que pasaba por alto el marco neoclásico de Bernanke, que insistía en modelar el mundo como si siempre estuviera en equilibrio. El proceso de la demanda inducida por deuda resulta obvio cuando se piensa dinámicamente, pero si tratas de meterlo en la camisa de fuerza del equilibrio, como hacen los economistas neoclásicos, entonces no puedes entender nada de nada.&lt;br /&gt;¿Un error de colegial?&lt;br /&gt;En 2008, di una conferencia en un seminario que tuvo lugar en Adelaida, y al que asistía también Guy Debelle, un alto funcionario (para mercados financieros) del Banco Central australiano. Al terminar mi charla, comentó que no podía entender por qué buscaba yo relacionar comparativamente la deuda con el PIB, puesto que eso era tanto como comparar un stock con un flujo.&lt;br /&gt;No me llamó entonces la atención esta observación crítica –para mí, las razones de la comparación resultaban obvias—, pero traté de responderle y me olvidé del asunto.&lt;br /&gt;Un tiempo después, el antiguo colega y buen amigo de Debelle Rory Robertson, del Macquarie Bank, repitió las observaciones de Debelle en su circular sobre la tasa de interés, partes de la cual fueron luego reproducidas en varios blogs económicos, incluyendo el Business Spectator. Entre otras cosas, Rory decía que:&lt;br /&gt;―El Dr. Steve Keen, entre otros, sigue cometiendo el error de colegial de comparar deuda e ingreso (un stock con un flujo, manzanas con naranjas) y pierde de vista lo principal.‖&lt;br /&gt;La observación de que comparar deuda con PIB es cometer un error de confusión stock/flujo [2] puede parecer aguda a primera vista, pero lo cierto es que es un sinsentido. Lo que revela es que quien la hace no entiende de dinámica, cosa común a casi todos los economistas neoclásicos.&lt;br /&gt;En términos dinámicos, la razón entre la deuda y el PIB te dice cuántos años tomaría reducir a cero la deuda, si todo el ingreso se dedicara a honrar la deuda. Es un indicador extremadamente valioso del grado de tensión financiera al que está sometida una sociedad (o un individuo).&lt;br /&gt;En mi experiencia, el público general entiende perfectamente eso. Sólo los economistas parecen tener dificultades en comprenderlo: no porque resulta difícil, sino porque están profesionalmente entrenados para no prestar atención al análisis dinámico, y por lo mismo, y a diferencia de los ingenieros de sistemas, no se les ha enseñado que las comparaciones entre stocks y flujos pueden ser indicadores extremadamente importantes del estado de un sistema.&lt;br /&gt;La ignorancia en marcha: hacia un capitalismo zombi&lt;br /&gt;Con tamaña ignorancia de la dinámica de la deuda, los economistas académicos y los bancos centrales de todo el mundo esperan haber dejado atrás la crisis, aun cuando la causa de la misma –los excesivos niveles de la deuda privada— no ha sido atacada. Recomiendan el retroceso de los paquetes de estímulo público en la creencia de que la economía puede regresar a la normalidad tras las perturbaciones de la Gran Crisis Financiera.&lt;br /&gt;Lo cierto es que lo ―normal‖ en el último medio siglo ha sido un crecimiento insostenible de la deuda privada que, finalmente, ha terminado en una cumbre de la que ahora se está despeñando. Y a medida que vaya cayendo –porque los banqueros no quieren prestar, porque las empresas y los hogares no quieren tomar prestado, por la intención generalizada de reducir deudas, por quiebras y por bancarrotas—, la demanda agregada se reducirá hasta niveles muy por debajo de la oferta agregada. Por consecuencia, la economía trastabillará erráticamente, y sólo los estímulos públicos podrán reanimarla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-2096971162171045131?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/2096971162171045131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=2096971162171045131&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2096971162171045131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2096971162171045131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2011/09/no-hay-nada-mas-peligroso-que-una-mala.html' title='No hay nada más peligroso que una mala teoría económica'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-9137318416350856785</id><published>2011-06-12T02:27:00.000-07:00</published><updated>2011-06-12T02:30:03.392-07:00</updated><title type='text'>Juan de Mercado</title><content type='html'>Sobre la crisis, los bancos, el gobierno y todo eso…, por Juan de Mercado&lt;br /&gt;by Samuel Bentolila on 11/06/2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Esta es la primera entrada de nuestro nuevo colaborador, &lt;a href="http://www.fedeablogs.net/economia/?p=12338"&gt;presentado ayer a nuestros lectores&lt;/a&gt;, Juan de Mercado.]&lt;br /&gt;“¡&lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=nihilismo"&gt;Nihilismo&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_c%C3%ADnica"&gt;cinismo&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=sarcasmo"&gt;sarcasmo&lt;/a&gt;, orgasmo!”, le atribuye con un tono de reproche una de sus tres ex mujeres a Harry Block, el escritor interpretado por &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Woody_Allen"&gt;Woody Allen&lt;/a&gt; en &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0118954"&gt;Deconstructing Harry&lt;/a&gt;. “Con ese eslogan”, replica ingeniosamente el aludido, “yo podría ganar las elecciones en Francia”.&lt;br /&gt;Aunque puede que para ganar elecciones se necesite algo más, incluso en Francia, en bastantes ocasiones los tres primeros principios de Harry Block sí ayudan a entender y a explicar mejor las cosas (el cuarto también ayuda, pero es más oportuno dejarlo a la iniciativa personal de cada uno). Lo que sigue es una breve &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=deconstrucci%C3%B3n"&gt;deconstrucción&lt;/a&gt;, algo nihilista, cínica, y sarcástica, de algunas interpretaciones de las causas y las consecuencias de la crisis y de las actuaciones de política económica que los gobiernos y bancos centrales han llevado a cabo, o no, en respuesta a la misma. O, en otras palabras y cometiendo un pecado venial de pretenciosidad, sería algo así como “la crisis contada al estilo de Woody Allen”.&lt;br /&gt;El origen de la crisis&lt;br /&gt;En el decenio anterior a la crisis la economía mundial experimentó, si bien con algunos sobresaltos, una etapa de elevado crecimiento, baja inflación, expansión del comercio internacional, y avances en países emergentes, que formó parte de un periodo tan excepcional que se conoce como &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Great_Moderation"&gt;The Great Moderation&lt;/a&gt;. No obstante, había algunas tendencias preocupantes: i) un elevado crecimiento de los precios de los activos inmobiliarios en muchos países, ii) los desequilibrios globales que se manifestaban en los elevados y crecientes déficit de la balanza por cuenta corriente (especialmente, pero no solo, en Estados Unidos), iii) una fuerte expansión del crédito y del apalancamiento financiero y iv) la proliferación de expectativas excesivamente optimistas, incluso en países, como España, con un raquítico crecimiento de la productividad.&lt;br /&gt;A la expansión del crédito contribuyeron la laxitud de las entidades financieras a la hora de conceder préstamos, una regulación y supervisión financiera poco solvente basada en una evaluación de riesgos muy poco fiable y la relajación monetaria de los bancos centrales que mantuvieron unos tipos de interés excesivamente bajos durante mucho tiempo provocando un exceso de liquidez. En este contexto, familias y empresas se endeudaron por encima de sus posibilidades sobre la base de las expectativas excesivamente optimistas. Algunos gobiernos también se dejaron llevar por el optimismo, no quisieron reconocer el carácter excepcional e insostenible de aquella situación y se olvidaron de identificar y de resolver las debilidades estructurales, que, como en el caso de la economía española, eran bastante evidentes.&lt;br /&gt;En otras palabras, aquello era como una fiesta desmadrada, que organizan unos, otros abren la puerta para que entre todo el mundo, otros traen más bebidas y drogas de nuevo diseño, los que pueden avisar a la policía no ponen demasiado entusiasmo y, además, la policía parece despistada y dedicada a otros menesteres. (En esas situaciones, aunque aparezca algún “cenizo” que advierta de que la resaca puede ser monumental, sus advertencias no suelen ser tenidas en cuenta).&lt;br /&gt;Con esta interpretación, en el origen de la crisis hay muchas responsabilidades compartidas y es difícil señalar a un culpable o atribuir sus causas exclusivamente a “una conspiración del poder financiero internacional apoyada por gobiernos corruptos y justificada por &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt1645089"&gt;economistas vendidos al capital&lt;/a&gt;”. Si hubo una expansión desmedida del crédito, tuvieron que concurrir tanto factores de demanda como de oferta. Al fin y al cabo, hacen falta dos para bailar el tango.&lt;br /&gt;Las tres fases de la crisis&lt;br /&gt;La crisis se está desarrollando en tres fases. La primera se extiende desde julio de 2007 a septiembre de 2008, cuando se produce el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y la quiebra de las &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%A9dito_subprime"&gt;hipotecas subprime&lt;/a&gt;, lo que acabó afectando a las entidades financieras más involucradas en el negocio de “originar para distribuir”, es decir, constituir hipotecas para venderlas. Los bancos españoles, menos expuestos a los activos “tóxicos” estadounidenses, no sufrieron entonces pérdidas considerables, pero vieron cerrada la principal fuente de financiación con la que sostenían la expansión del crédito en España, el trasvase de ahorro de otros países europeos hacia nuestro país.&lt;br /&gt;La segunda fase comienza el 15 de septiembre de 2008. La quiebra de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lehman_Brothers"&gt;Lehman Brothers&lt;/a&gt; provocó un pánico financiero en los mercados mayoristas de financiación y le dio un carácter sistémico a la crisis, provocando una caída del comercio internacional y de la actividad industrial mundial sin precedentes, que hizo que incluso países en los que no se produjo la “fiesta crediticia” sufrieran una intensa recesión. En los países “festivos”, además, el aumento del coste de la financiación y la disminución del consumo y de la inversión provocada por la caída de la riqueza, tras la disminución de los precios de la vivienda y de los activos financieros, intensificó el desplome de la demanda interna. Es entonces cuando, para evitar el colapso de la economía mundial, gobiernos y bancos centrales recurrieron, respectivamente, a políticas fiscales expansivas y a la ampliación, cuantitativa y cualitativa, de medidas extraordinarias de provisión de liquidez que se habían introducido en la primera fase de la crisis.&lt;br /&gt;Estas medidas fueron, en principio, eficaces y a mediados de 2009 comenzó una recuperación económica, al tiempo que la situación en los mercados financieros tendía hacia la normalización. Pero algunos gobiernos siguieron sin reconocer que, aunque la recesión se manifestó con un desplome de la demanda, la crisis tenía su origen en causas estructurales y que añadir deuda pública a la privada no era la solución definitiva. Pensar que más gasto público, más impuestos o más deuda son las bases de la salida a la crisis es un auténtico disparate (sobre todo si el aumento del gasto se destina a actuaciones tan “eficaces” como algunas de las comprendidas en el Plan E). Resulta tan disparatado como sería que un padre de familia que no puede hacer frente a sus facturas y que tampoco puede seguir endeudándose, recurriera a la comunidad de vecinos para que le subiera la cuota o se endeudara por él. Por otra parte, argumentar que la crisis se debía a una restricción del crédito y que solucionada ésta se producirá la recuperación económica es como decir que la culpa de las resacas post-borracheras la tiene el tabernero por haber cerrado la barra libre.&lt;br /&gt;También fue un disparate que algunos gobiernos, como el irlandés, pensaran que podían hacer frente a todas las pérdidas de su sistema bancario y las garantizaran totalmente. Desde el inicio de la crisis en algunos países se han llevado a cabo programas de rescate de entidades financieras. En España, el apoyo a los bancos privados se ha limitado a los avales y a las compras de títulos del &lt;a href="http://www.fondoaaf.es/SP/index.html"&gt;Fondo de Adquisición de Activos Financieros&lt;/a&gt;, sin ningún coste para el contribuyente. Por el contrario, son algunas de las cajas de ahorros, en cuyos consejos de administración se sientan políticos y representantes de las fuerzas sociales, las que tienen graves dificultades y han precisado de ayudas públicas de las diversas versiones del &lt;a href="http://www.frob.es/legislacion/legislacion.html"&gt;Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB I, II, III…)&lt;/a&gt;. Aún así, hay quién sigue acusando a los bancos privados españoles de beneficiarse con la crisis y proponiendo una banca pública para solucionar el problema de la restricción de crédito. O sea, apaguemos el fuego dándole otra caja de cerillas y más bidones de gasolina al pirómano.&lt;br /&gt;La tercera fase de la crisis se inicia en abril de 2010. El detonante fue el reconocimiento de que la situación de las finanzas públicas en Grecia era mucho más precaria de lo que se tenía constancia oficialmente. Las mechas de transmisión fueron la elevada interconexión financiera entre los países de la zona del euro y los problemas de gobernanza de la Unión Monetaria Europea. Así, lo que en principio era una grave imprudencia fiscal de un país periférico, se acabó convirtiendo en una crisis de deuda soberana en la zona del euro. Junto con Grecia, Irlanda, que alcanzó un déficit público superior al 30% del PIB en 2010 como resultado de la decisión de su gobierno de garantizar todas las pérdidas bancarias, y Portugal, que no había disfrutado de crecimiento económico durante mucho tiempo y también había acumulado necesidades de financiación elevadas, tuvieron que recurrir a la ayuda financiera internacional.&lt;br /&gt;A día de hoy, siguen sin resolverse los problemas de gobernanza de la UEM y existe un riesgo considerable de contagio a más países con elevadas necesidades de financiación. En esta situación es difícil que los gobiernos de los países más afectados puedan obtener recursos financieros para mantener políticas fiscales expansivas. Un chiste bien conocido sobre economistas cuenta que uno de ellos, perdido en el desierto con solo una lata de sardinas para alimentarse, pero sin nada para poder abrirla, resuelve “supongamos que tenemos un abrelatas”. Algunos proponen hacer frente a la crisis de deuda soberana con un “supongamos que nos van a seguir prestando”.&lt;br /&gt;Las no-respuestas de política económica&lt;br /&gt;La crisis está cerca ya de cumplir cuatro años. En lo fundamental, los problemas que la causaron siguen sin resolverse. Para hacer frente a los retos planteados, las instituciones internacionales económicas y financieras han comenzado una intensa labor interventora, creando nuevos comités, grupos de trabajo, organismos, etc. (Hasta la &lt;a href="http://es.uefa.com/uefa/aboutuefa/organisation/executivecommittee/index.html"&gt;UEFA&lt;/a&gt; se ha apuntado al intervencionismo y últimamente participa &lt;a href="http://fotos.lainformacion.com/deporte/copa-nacional/la-uefa-rechaza-las-denuncias-de-real-madrid-y-barca_4bgJaEH6uZagpuKUqvOvx1"&gt;activamente&lt;/a&gt; en la resolución de la supremacía entre clubs europeos de fútbol). Sin embargo, no se ha avanzado de forma decisiva en la eliminación de las deficiencias de regulación y supervisión financiera. Los nuevos organismos creados para ello (por ejemplo, el &lt;a href="http://www.esrb.europa.eu/home/html/index.en.html"&gt;European Systemic Risk Board&lt;/a&gt;) no tienen un marco operativo preciso. Dedicados a un objetivo tan difuso como la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gobernanza_financiera"&gt;regulación macroprudencial&lt;/a&gt;, no está claro si tienen muchos instrumentos pero no objetivos definidos, o si para los objetivos que pretenden alcanzar no disponen de los instrumentos adecuados. Por lo demás, los mayores requisitos de capital impuestos a las entidades financieras y las nuevas normas de Basilea III, diseñadas para eliminar riesgos futuros, aumentarán el coste de la financiación bancaria. Como dicen en México, “soplar y sorber, no puede junto ser”.&lt;br /&gt;En cuanto a la resolución de la crisis de deuda soberana en la zona del euro, la estrategia que se está siguiendo recuerda a la de un entrenador de la selección nacional española durante su etapa lúgubre: el “patadón y balones arriba” de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Clemente"&gt;Javier Clemente&lt;/a&gt;. Se trata de ayudar a países intervenidos a devolver una deuda que con casi toda certeza no podrán devolver, con el objetivo de comprar algo de tiempo para que, mientras tanto, los demás países sospechosos ajusten sus cuentas públicas, recuperen algo de crecimiento y no resulten totalmente contagiados. El problema es que los actuales gobernantes de alguno de estos países, y los que parece probable que lo sean en el futuro, no demuestran haber entendido cuál es su papel para que esta película no tenga un final aterrador.&lt;br /&gt;En nuestro país, incluso a estas alturas, no se ha reconocido completamente la necesidad de avanzar más rápidamente en la reestructuración del sistema financiero, de realizar un ajuste fiscal más profundo, con un nuevo diseño del marco operativo de la política fiscal que garantice la sostenibilidad a las cuentas públicas, y de introducir reformas estructurales que aumenten la productividad y, por tanto, contribuyan a la recuperación de la competitividad y del crecimiento económico.&lt;br /&gt;La actuación gubernamental en relación con las reformas estructurales es especialmente frustrante. El gobierno solo cambió de opinión sobre su conveniencia ante la presión internacional y sin ningún convencimiento. Las reformas laborales, la de la contratación y la de la negociación colectiva, siendo especialmente importantes, han sido encomendadas, inicialmente, a un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Celestino_Corbacho"&gt;Ministro de Trabajo&lt;/a&gt; que fue nombrado para gestionar la inmigración, y, ahora, a &lt;a href="http://www.mtin.es/es/extras/ministro/ministro.htm"&gt;otro&lt;/a&gt; que, teniendo una reconocida sensibilidad sindical, piensa que lo fundamental es que las reformas, antes que eficaces, deben ser “equilibradas”. (Finalmente, de tanto mantener el equilibrio, la caída puede ser mortal). El resultado ha sido una no-reforma de la contratación laboral, un nuevo intento fracasado de reforma de la negociación colectiva, y una reforma de las pensiones diseñada para tener plenos efectos en 2027 (dada la actual &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/hucha/pensiones/evita/Seguridad/Social/deficit/elpepueco/20110119elpepueco_5/Tes"&gt;situación financiera de la Seguridad Social&lt;/a&gt; y el previsible escenario demográfico y socioeconómico que se nos viene encima, no parece probable que los términos de esta reforma gradual puedan aguantar hasta entonces). En definitiva, los responsables de las reformas han seguido la estrategia del bikini: se muestra algo que parece atractivo, pero se mantiene tapado lo fundamental.&lt;br /&gt;Cuentan que a un tenor que no había estado especialmente brillante en una actuación operística, el público le pedía un bis tras otro. Alguien, extrañado, preguntó que, si estaba cantando bastante mal, por qué le pedían que continuara. Y le contestaron: “Pues precisamente por eso, que siga cantando hasta que aprenda”. En el debate sobre la crisis, algunos seguirán repitiendo que el origen de la crisis es exclusivamente financiero, que basta con resolver la restricción crediticia para salir de ella, que, mientras tanto, los gobiernos deben apostar a una recuperación basada en los impulsos fiscales, y que las reformas laborales solo son inventos que perjudican a la clase trabajadora. Hasta que aprendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.fedeablogs.net/economia/?p=12318"&gt;http://www.fedeablogs.net/economia/?p=12318&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hasta que aprendan "Que es una crisis de etiología inmobiliaria ". Esto lo pongo yo aunque creo que lo podría haber escrito el Sr .Juan de Mercado&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-9137318416350856785?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/9137318416350856785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=9137318416350856785&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/9137318416350856785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/9137318416350856785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2011/06/juan-de-mercado.html' title='Juan de Mercado'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-943247438217190336</id><published>2011-01-19T04:32:00.001-08:00</published><updated>2011-01-19T04:32:45.764-08:00</updated><title type='text'>Los errores de los economistas</title><content type='html'>Los errores de los economistas&lt;br /&gt;&lt;a class="autor" href="http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&amp;amp;id=Carlos" inicio="'0"&gt;Carlos Berzosa&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sistema Digital&lt;br /&gt;En un artículo reciente, Vicenç Navarro criticaba a los economistas que forman parte del grupo de los 100, entre otras cosas por no haber sido ninguno de ellos capaz de predecir la crisis. Con ser esto grave, y que ha afectado a la mayor parte de la profesión en todo el mundo, lo más preocupante es que casi ninguno de ellos tampoco ha explicado de una forma convincente las causas y la evolución de la crisis. Da la impresión de que no se han enterado y siguen sin enterarse de lo que realmente ha pasado y sigue pasando. Los remedios que dan, por tanto, para resolver los problemas son equivocados, al confundir los efectos con las causas, y tratar de poner la carreta antes que los bueyes. Sin un buen diagnóstico resulta prácticamente imposible acertar con los remedios.La escasa capacidad que la mayoría de los economistas académicos ha mostrado para predecir la crisis es el objeto principal del libro que acaba de publicar Roberto Petrini “Proceso a los economistas”. En él se recoge, al igual que en el muy recomendable libro de Juan Tugores "Crisis: lecciones aprendidas…o no", la anécdota que se ha hecho famosa acerca de la pregunta que hizo la Reina del Reino Unido en su visita en noviembre de 2008 a la London School of Economics, con motivo de la inauguración del nuevo auditorio. La Reina Isabel preguntó por qué ninguno de los grandes economistas allí reunidos había sido capaz de detectar a tiempo la gran crisis financiera que se venía encima. No obtuvo respuesta. Al parecer, sólo el español Garicano, director de uno de los departamentos, pudo apenas balbucear algún intento a modo de contestación.Posteriormente, hubo una carta de respuesta formal, en la que se culpaba a los “magos de las finanzas” y en la que se ofrecían tibias explicaciones y excusas referidas a “un fracaso de la imaginación colectiva de mucha gente brillante”. El hecho sucedido, así como la carta, fueron objeto de comentario en la prensa británica. La argumentación, desde luego, no podía ser más débil, lo que motivó que un conjunto de economistas, que cuentan con un alto reconocimiento académico, capitaneados por Geoffrey Hodgson, expusiera otras razones. La más importante, atribuía el despiste de la mayoría de los economistas respecto a la crisis a que la economía, como ciencia, se hubiera convertida en los últimos tiempos en una rama de las matemáticas, lo que la había alejado del estudio de los problemas reales. Hay, por tanto, economistas brillantes que, bien por el objeto de su estudio, muchas veces bastante irrelevante y sin aplicación al mundo real, o bien por la metodología que utilizan, excesivamente abstracta y formal, son incapaces de explicar lo que realmente sucede en el mundo. Todo lo que está pasando debe servir para cambiar las enseñanzas de la economía actual. No es que se descarte, por mi parte, la enseñanza de las matemáticas, sino al contrario. Considero que los economistas deben tener una buena formación matemática, estadística y econométrica, pero estos conocimientos deben ser medios e instrumentos y no fines. La formación en teoría económica es la base en la que se sustenta el conocimiento sólido de los economistas, pero no olvidemos que no solamente existe la teoría neoclásica, hay otros enfoques que, en muchas ocasiones, son alternativos. El estudio de la historia económica y del pensamiento, así como de las instituciones y la estructura económica resultan fundamentales para el conocimiento de la realidad concreta y material. Precisamente, algunos economistas que se han acercado con un buen instrumental teórico a la realidad, son los que han sido capaces de predecir lo que se avecinaba. Aunque se ignore, sí hubo quien pronosticó lo que se venía encima. He mencionado en otras ocasiones a economistas que de algún modo advirtieron de los peligros en los que la economía se encontraba, como consecuencia de la primacía de las finanzas, la desregulación, las desigualdades existentes, y las burbujas especulativas. Pero resulta muy ilustrativa la información que proporciona el artículo que escribe en "Sin Permiso", revista digital, Amaranta Süs, pues hace referencia a la concesión del Premio Revere a los diez economistas que predijeron la crisis. Para ello han votado 2.500 economistas de todo el mundo para elegir a quién consideran el científico que primero y con mejores argumentos advirtió al mundo del colapso financiero. Cada votante disponía de tres votos y se emitieron un total de 5.062. Este premio se ha concedido en honor de Paul Revere y de su famosa travesía nocturna para alertar a los norteamericanos de la proximidad del ejército colonial británico. Se trata, por tanto, de saber si hoy como ayer alguien advirtió de la proximidad del peligro. Sí los hubo, pero no se les hizo caso.El más votado resultó ser el economista matemático de formación marxista, pero que utiliza el modelo de Minsky, Steve Keen (Universidad de Sydney), que recibió 1.152 votos, el doble que el segundo, Nouriel Roubini (Universidad de Nueva York). En la lista se encuentran economistas bien conocidos en España, como Joseph Stiglitz, en cuarto lugar, Paul Krugman, en séptimo, y Soros, el décimo. También, aunque, menos conocido, Robert Shiller, en sexto lugar, que tiene un libro fundamental para entender las claves que originan la crisis, como es “El estallido de la burbuja”. Para el que se encuentre interesado en leer artículos del primer clasificado los puede encontrar en “Sin Permiso”. Siete de los diez clasificados se han citado periódicamente en esta revista digital.En suma, no todos los economistas se encuentran tan despistados ante la crisis, y lo que hay que hacer es leer precisamente a aquellos que la historia les ha dado la razón. Una vez más todo esto pone de manifiesto la urgencia de cambiar los planes de estudio de las facultades de economía, en la línea que hemos señalado. Estudiar a su vez a economistas como al poskeynesiano Minsky, que está triunfando después de muerto, y cuando se encontraba desaparecido en la bibliografía de los colegas economistas, ahora revive y es una de los más citados en la literatura que aborda la crisis.&lt;a href="http://www.sistemadigital.es/News/ItemDetail.aspx?id=2678" target="_blank"&gt;http://www.sistemadigital.es/News/ItemDetail.aspx?id=2678&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-943247438217190336?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/943247438217190336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=943247438217190336&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/943247438217190336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/943247438217190336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2011/01/los-errores-de-los-economistas.html' title='Los errores de los economistas'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-1183710820214859555</id><published>2011-01-10T10:16:00.000-08:00</published><updated>2011-01-10T10:17:22.565-08:00</updated><title type='text'>La UE en la encrucijada</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(70, 70, 70); font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal; font-size: 10px; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h2 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/UE/encrucijada/elpepuint/20110110elpepiint_9/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/internacional/UE/encrucijada/elpepuint/20110110elpepiint_9/Tes&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;TRIBUNA: FELIPE GONZÁLEZ&lt;/h2&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 4px; padding-right: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 0px; font: italic normal normal 380%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); letter-spacing: -1px; line-height: 36px; "&gt;La UE en la encrucijada&lt;/h1&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;A tres años largos del desencadenamiento de la crisis financiera global más grave desde la de 1929, y a un año de vigencia del Tratado de Lisboa, las turbulencias financieras continúan sin que el Consejo Europeo, la Comisión o el Banco Central logren atajarla. La especulación galopa por delante de las decisiones. Crecen las dificultades para los países, que parecen piezas de caza inermes ante los movimientos especulativos que perciben las medidas adoptadas como un aumento de sus garantías para seguir atacando.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En el último Consejo de diciembre se ha decidido modificar el Tratado, en una minireforma que garantiza la vigencia del fondo de 750.000 millones de euros más allá de 2013, incluso ampliable si fuera necesario. Al mismo tiempo se ha rechazado la propuesta de emitir bonos europeos hasta el 60% de la deuda, en tanto que el Banco Central interviene con timidez en la compra de bonos, a diferencia de la actitud decidida de la Reserva Federal de EE UU.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es una muestra dramática de los problemas de gobernanza de la Unión Europea, atrapada en la contradicción de un avance decisivo en Unión Monetaria, con sus ingredientes de Pacto de Estabilidad, y una carencia insostenible de coordinación de las políticas económicas y fiscales. Así, en un mercado interior sin fronteras, con una moneda única, convivimos con políticas económicas y fiscales divergentes que ni están en condiciones de resistir esta crisis financiera, ni podrán hacerlo con las siguientes, que ya se están incubando.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los ciudadanos de los distintos países se mueven en el desasosiego, cuando no en la frustración, con actitudes de rechazo a las reformas estructurales imprescindibles que se están proponiendo por los distintos Gobiernos, porque piensan que son la consecuencia de una crisis financiera de la que no se sienten responsables. No entienden que el coste de la crisis lo paguen los que no la provocaron, en tanto siguen campando a sus anchas los que nos llevaron a ella.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La situación es grave, porque las reformas estructurales son necesarias. Lo eran antes de la crisis, como se percibió con claridad cuando se acordó la agenda de Lisboa en el año 2000. Pero no se cumplió esa estrategia y la crisis financiera, impactando con más fuerza en la Unión Europea que en el resto del mundo, incluido Estados Unidos, puso de manifiesto esas carencias estructurales de las economías de la mayor parte de Europa. Pero no es menos cierto que las operaciones de rescate de las entidades financieras y las políticas anticíclicas, más las de protección social, aumentaron los desequilibrios que ahora "acusan" los mercados para justificar la especulación y exagerar los riesgos de los países llamados periféricos. Y tampoco lo es, que nada relevante se está haciendo para controlar ese sistema financiero global y a los agentes que siguen operando -y cobrando bonos sustanciosos- como si la crisis no fuera con ellos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Así, la UE se encuentra en una encrucijada de enorme gravedad para su presente y para su futuro. En una situación de emergencia que dura ya tres años y ante la cual tiene que optar:&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- O puede seguir como hasta ahora, capeando día a día el temporal que no cesa. Sumida en intereses nacionales contradictorios -a corto plazo-, impulsada por reacciones nacionalistas que alimentan el euroescepticismo. Seguiremos corriendo detrás de los especuladores, con declaraciones más o menos solemnes de que ningún país será abandonado a su suerte, con tímidas medidas de reforma de los tratados para salvar obstáculos particulares. Y con opiniones públicas encrespadas frente a las reformas estructurales que se perciben como impuestas desde "fuera" y como el precio a pagar a los "mercados".&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- O puede deshacer el camino recorrido, cediendo ante las presiones de aquellos que desean que se retorne a una simple zona de libre cambio, sin mercado interior, sin unidad monetaria, en la que cada país se apañe con su propia moneda, devalúe cuando estime que eso le ayuda a salir del atasco, evitando tener que adoptar las reformas estructurales que le permitan competir en la economía global. Aunque sea a costa de perder relevancia, de acelerar su proceso de marginalidad en la nueva realidad mundial. Pagaríamos muy caro el precio de la NO EUROPA, en un retorno ciego a las pulsiones nacionales que algunos alimentan interesadamente. Cuando más necesitamos una Europa Unida y decidida a jugar un papel en la nueva realidad global, cederíamos a los demonios de la historia.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- O puede y, a mi juicio, debe avanzar decididamente en el camino de lo que convencionalmente podríamos llamar "federalización" de las políticas económicas y fiscales, e incrementar el espacio del mercado interior en energía y en todo el campo derivado de las tecnologías de la información. Federalización que se debería completar con la Política Exterior y de Seguridad Común, para la que el Tratado actual, si hay una decidida voluntad del Consejo, le da instrumentos suficientes.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La crisis financiera de 2008 ha sido el detonante que ha provocado los choques asimétricos de los sistemas económicos y fiscales divergentes que convivían bajo una moneda única y un mercado interior sin fronteras.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La decisión de poner en marcha el euro, con el Banco Central estatutariamente orientado al control de la inflación y con el exclusivo respaldo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (límite máximo de 3% de déficit presupuestario y de 60% de deuda pública), se ha mostrado claramente insuficiente. En realidad, la concepción de una Unión Económica y Monetaria, prevista así en el arranque de los tratados, quedó coja al desarrollar solo la Unión Monetaria, sin ningún mecanismo de gobernanza económica y fiscal que pudiera evitar las divergencias económicas entre los distintos países del euro.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Ya en los primeros años del euro, países tan importantes en la UE como Alemania o Francia incumplieron los compromisos del Pacto de Estabilidad, aunque sus economías, con bajos niveles de crecimiento, no creaban problemas de divergencia a la zona euro. La paradoja era que los países que ajustaron sus cuentas públicas, con equilibrios presupuestarios o incluso superávits y deudas públicas muy por debajo del límite del 60% del PIB, empezaban a divergir en sus modelos económicos y/o fiscales (como ocurría en España o en Irlanda).&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Las instituciones europeas encargadas de la vigilancia del Pacto de Estabilidad tuvieron que flexibilizar los criterios convenidos para no perjudicar a Alemania o Francia. Al mismo tiempo no tenían competencia alguna para corregir las divergencias de los países que perdían competitividad, con balanzas de pagos y comerciales muy desequilibradas, o reducían su fiscalidad básica afectando a la competencia en el seno de la zona euro.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En esta situación es más que evidente por la experiencia adquirida que la Unión Monetaria, sin Unión Económica y coordinación fiscal, seguirá generando una constante inestabilidad en el espacio público de la UE. El Pacto de Estabilidad y Crecimiento se ha reducido a la "estabilidad", despreciando la necesidad del crecimiento, y dentro de esa "estabilidad", el Banco Central, por sus Estatutos, solo tiene un criterio dominante: el control de la inflación.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Las urgencias de la crisis y su profundidad han obligado al Banco Central a realizar operaciones más allá de sus objetivos estatutarios, pero siempre con extremada precaución y, por eso, con una operatividad limitada. Podríamos decir que el Pacto de Estabilidad con las correcciones necesarias y el rigor de Banco Central Europeo son condiciones necesarias pero no suficientes para avanzar en la gobernanza de la Eurozona. Y, en mi opinión, de toda la Unión Europea por las exigencias de funcionamiento de un mercado interior sin fronteras.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por ello, una federalización de la política económica debería completar el proceso de construcción europea. El Consejo debería asumir el liderazgo, incluyendo cambios en los Tratados, aunque haya que prever que algunos países de la Unión no quieran sumarse a este desarrollo sin que por esta razón puedan obstaculizar la voluntad de los que quieran seguirlo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Se deberían desarrollar tres políticas:&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- La regulación y control homogéneos de las instituciones financieras que operan en el espacio de la Unión, con las limitaciones que se estimen necesarias para frenar las operaciones especulativas más peligrosas, incluyendo las operaciones a futuro con mayores exigencias de afianzamiento. Es absurdo mantener reglas diferentes en este espacio común e integrado en el que operan con libertad estas instituciones. El riesgo de que esto no se haga es ya claro: estamos incubando la siguiente crisis financiera y menospreciando la grave situación de la economía productiva. Este nuevo marco regulatorio debería ser pactado a continuación con EE UU y propuesto en el foro del G-20 para que el sistema financiero que opera globalmente empiece a ser gobernable en este mismo nivel.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- Aún hoy es pronto para tener una mínima seguridad de despegue autónomo de la economía real, en Europa y en Estados Unidos. En Estados Unidos han decidido mantener las políticas anticíclicas. En la Unión Europea se imponen las políticas de ajuste. El riesgo de retroceder permanece vivo y aunque haya países que han agotado sus márgenes de maniobra, estando por ello obligados a un ajuste severo, otros no lo están y deben liderar políticas anticíclicas activas. Además, en la Unión Europea se pueden utilizar instrumentos como el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones para alimentar estas políticas anticíclicas con el desarrollo de infraestructuras imprescindibles que generen empleo y eliminen cuellos de botella para aumentar la competitividad de la Unión. Esto vale para la energía, para las nuevas tecnologías, para las autopistas del mar, etc.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;- Las políticas económicas y fiscales, federalizadas, deberían ser la base de la acción estratégica del Consejo Europeo. Los diferentes países estarían obligados a cumplir requerimientos de balanza de pagos y de fiscalidad mínima armonizada. Esto explicaría por sí mismo la necesidad de hacer políticas de reformas estructurales profundas, que se necesitan para recuperar una economía altamente competitiva, con dimensión social y sostenible desde el punto de vista medioambiental.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Para los ciudadanos de los países de la Unión, compartir soberanía en estos campos no es un problema inasumible. Lo que es rechazable es verse sometidos a reformas que parecen cuestionar derechos sociales adquiridos a lo largo de décadas, sin soluciones de futuro y como consecuencia inmediata de una crisis financiera que no han provocado y como imposición de unos mercados que parecen gobernar a sus gobiernos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La UE necesita reformas profundas: por el envejecimiento de su población que afecta a sus sistemas de pensiones y de salud, pero también a su capacidad de competir; por el retraso relativo en el desarrollo de su capital humano y del I+D+I; por la rigidez y el corporativismo de su sistema de relaciones industriales; por su dependencia energética y su compromiso con el medioambiente. Pero esas reformas no serán posibles si no está claro que se pretende preservar su modelo de cohesión social y que existe la voluntad como Unión de gobernar los mercados financieros y hacer cumplir reglas de comportamiento que atiendan a la economía real.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En cuanto a la política exterior y de seguridad común, como antes he dicho, es un desafío para el que los Tratados dan margen si hay voluntad del Consejo para desarrollarlos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La contradicción que vivimos es que mientras los ciudadanos creen en la eficacia de hablar con una sola voz en las distintas instancias y foros internacionales, en porcentajes que llegan casi al 80%, los responsables políticos argumentan al contrario: que sus opiniones públicas no estarían dispuestas a ceder estas parcelas de soberanía nacional.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Entretanto, la situación de los países de la Unión, incluidas las antiguas potencias, sufren de una pérdida progresiva de relevancia que no se ve compensada por el peso exterior que tendría una Política Exterior y de Seguridad Común. Es decir, que la Unión Europea, aunque pueda ser un gigante comercial y recuperara posiciones como potencia económico tecnológica, seguiría siendo un enano político frente a los nuevos poderes emergentes en el mundo de la globalización.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-1183710820214859555?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/1183710820214859555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=1183710820214859555&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1183710820214859555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1183710820214859555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2011/01/la-ue-en-la-encrucijada_10.html' title='La UE en la encrucijada'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-8981396461362426286</id><published>2011-01-01T15:49:00.000-08:00</published><updated>2011-01-01T15:50:13.307-08:00</updated><title type='text'>FELIPISMO: 1982-1995. MÁS ALLÁ DE LA BURBUJA INMOBILIARIA.</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'trebuchet ms', arial, helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;&lt;div id="Titulopost" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;h2 class="topTitle" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-family: Verdana; "&gt;&lt;a href="http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/2010/12/26/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la-burbuja-inmobiliaria/" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; font-size: 15pt; font-weight: normal; letter-spacing: -2px; "&gt;FELIPISMO: 1982-1995. MÁS ALLÁ DE LA BURBUJA INMOBILIARIA.&lt;/a&gt;&lt;/h2&gt;&lt;p class="topMeta" style="margin-top: -5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 9pt; color: rgb(23, 128, 255); "&gt;Escrito el Domingo 26 diciembre 2010 a las 20:16, Leido Veces &lt;a href="http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/2010/12/26/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la-burbuja-inmobiliaria/#respond" title="Comentarios en FELIPISMO: 1982-1995. MÁS ALLÁ DE LA BURBUJA INMOBILIARIA." style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;COMENTAR&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/2010/12/26/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la-burbuja-inmobiliaria/#respond" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;img name="comentarios" src="http://elnuevoparquet.com/Paraweb/images/comentarios1.png" title="Comentarios" alt="Comentarios" border="0" width="21" height="20" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; " /&gt;&lt;/a&gt; | COMPARTE: &lt;a target="_blank" href="mailto:" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;img name="correo" src="http://elnuevoparquet.com/Paraweb/images/correo1.png" title="Correo" alt="Correo" border="0" width="20" height="20" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; " /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a target="_blank" href="http://www.facebook.com/share.php?u=http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/FELIPISMO:%201982-1995.%20M%C3%81S%20ALL%C3%81%20DE%20LA%20BURBUJA%20INMOBILIARIA." style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;img name="facebook" src="http://elnuevoparquet.com/Paraweb/images/facebook.png" title="Facebook" alt="Facebook" border="0" width="20" height="20" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; " /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a target="_blank" href="http://www.meneame.net/submit.php?url=http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/2010/12/26/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la-burbuja-inmobiliaria/&amp;amp;title=FELIPISMO:%201982-1995.%20M%C3%81S%20ALL%C3%81%20DE%20LA%20BURBUJA%20INMOBILIARIA.Charts%20de%20famosos" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;img name="meneame" src="http://elnuevoparquet.com/Paraweb/images/meneame.png" title="Meneame" alt="Meneame" border="0" width="20" height="20" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; " /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a target="_blank" href="http://api.addthis.com/oexchange/0.8/forward/twitter/offer?url=http://www.elnuevoparquet.com/charts4fun/2010/12/26/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la-burbuja-inmobiliaria/" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;img name="twitter" src="http://www.elnuevoparquet.com/wp-content/Paraweb/Social/twitter.png" title="Twitter" alt="Twitter" border="0" width="20" height="20" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="topContent" style="margin-top: 8px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 10pt; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;&lt;div style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;a href="http://www.inventati.org/ingobernables/textos/anarquistas/informe-petras.pdf" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(255, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;http://www.inventati.org/ingobernabl...rme-petras.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;El informe Petras: una crónica del futuro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;br /&gt;James Petras&lt;/b&gt; (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Boston" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;Boston&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/17_de_enero" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;17 de enero&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1937" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;1937&lt;/a&gt;) es un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sociolog%C3%ADa" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;sociólogo estadounidense&lt;/a&gt; conocido por sus estudios sobre el&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imperialismo" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;imperialismo&lt;/a&gt;, la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lucha_de_clases" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;lucha de clases&lt;/a&gt; y los conflictos &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Latinoamerica" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: rgb(206, 0, 0); text-decoration: underline; "&gt;latinoamericanos&lt;/a&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejecutivo de Felipe González, creyendo al sociólogo afín, le encargo un ambicioso informe en el natualmente se esperaba loase los logros alcanzados por la administración socialistas. Lejos de ello Petras presentó un informe absolutamente independiente en el que describía un cuadro desalentador, muy documentado y real en el que incluia serias advertencias acerca del equivocado modelo estructural elegido en el camino hacia la modernización e integración de España en estructuras internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El informe que, naturalmente, no obtuvo apenas repercusión pública, cobra más actualidad si cabe conforme las advertencias que en su día hizo Petras se van haciendo realidad e incluso precipitándose en estos tiempos de crisis económica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Introducción &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernización española entre 1982 y 1995 se basó en la estrategia de ahondar en la inserción de España en las estructuras internacionales mediante la reforma y liberalización de su economía. Las medidas clave llevadas a cabo por el ejecutivo socialistas incluían la liberalización de los mercados, privatización de empresas públicas y bancos, la libre convertibilidad y la flexibilización del mercado laboral. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;El impacto de la modernización en la estructura política&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;El liderazgo concentrado en el poder político&lt;/u&gt; es, según la teoría democrática clásica, el más elitista y restrictivo, aunque es probablemente el más eficaz para llevar a cabo una modernización al estilo de la española. &lt;u style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;El liderazgo con reparto del poder&lt;/u&gt; es menos elitista, en la medida que incluye un conjunto amplio de fuerzas sociales, pero menos eficaz para aplicar estrategias de modernización. Un &lt;u style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;liderazgo consultivo&lt;/u&gt;, más inclusivo y democrático, es prácticamente incompatible con la estrategia de modernización llevada a cabo en el contexto español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Cultura cívica vs cultura autoritaria&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una democracia viable depende de la libertad de los ciudadanos para ejercer o defender&lt;br /&gt;sus derechos, sin la intimidación de aquellos que ejercen el Poder. La modernización española, a través de la liberalización de la economía, se ha consumado en gran parte vía&lt;br /&gt;decreto ley, cosa que ha favorecido las estructuras estatistas-autoritarias, a expensas de la sociedad civil y la consulta pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una cultura política autoritaria (se celebran elecciones o no), los líderes políticos fomentan la creencia de que los movimientos sociales que exigen no subordinarse a las demandas y prioridades de las élites: inversores extranjeros, prestamistas, UE, etc, 'amenazan la estabilidad democrática'. Promueve la creencia de que sólo la élite política puede decidir cuándo, dónde y cómo hay que proceder para poner en práctica el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad política no se basa solo en el número de partidos sino en el grado de apertura del sistema a debatir y aplicar estrategias alternativas. El libre acceso a la información no se basa en la libertad para publicar o leer, sino en el acceso equitativo a los media para presentar diferentes ideas al público. La integridad política se vincula con el fomento y desarrollo de una ciudadanía activa y autónoma, organizada en sociedad civil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un Estado que se encamina a dominar las cadenas de comunicación y a concentrar el liderazgo en la élite política política, la 'ciudadanía' se reduce a votar por un menú político de élite, en vez de ser orientada activamente a formular los contenidos del menú. En este sentido, los votantes no son ciudadanos, en la medida en que en nigún modo son miembros de una comunidad política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha argumentado a menudo que la modernización es la condición sine qua non para la&lt;br /&gt;consolidación de la democracia en España. Han surgido suficientes evidencias como para poner en tela de juicio este supuesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Modernización vs corrupción&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La centralidad del mercado como el principal mecanismo para la modernización ha reforzado los lazos entre los negocios y el Estado. Ha fomentado los valores mercantiles dentro de la clase política. El resultado ha sido que la corrupción a gran escala ha impregnado el sistema político español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Desempleo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo régimen regulador fortalece al capital sobre los trabajadores, al capital extranjero sobre el nacional y a los servicios (banca, especulación, bienes inmobiliarios y turismo) sobre el capital productivo (industria, agricultura, minería)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inserción de España en la UE aumenta el desempleo porque la industria española no es competitiva. La especialización en el sector servicios incrementa las desigualdades entre capital financiero y los trabajadores mal pagados del sector servicos. El turismo aumenta junto con el empleo estacional mal pagado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte de la estrategia de libre mercado del régimen socialista para reforzar el poder de las empresas consistió en una serie de leyes laborales aprobadas a mediados de los 80 que socavaron el empleo estable de los trabajadores. Se fue permitiendo cada vez más a los empresarios emplear a los trabajadores con contratos eventuales, que en la mayoría de los casos sólo eran de seis meses de duración y estaban sujetos a cancelación a discreción de los empresarios y sin indemnización por despido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;La brecha generacional&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano de obra fija y mejor pagada corresponde a los trabajadores que entraron en el mercado laboral a finales de los 60 durante la estrategia de industrialización nacional del tardofranquismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano de obra eventual son los hijos de los anteriores que entraron en el mercado laboral a finales de los 80 en plena aplicación a gran escala, por parte del régimen socialista de una estrategia económica neoliberal. De persistir la tendencia actual, está claro que los trabajadores fijos, bien pagados y sindicados van a ser una clara minoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estabilidad en el empleo proporcionaba una base para la continuidad y un grado&lt;br /&gt;relativo de certidumbre a la hora de hacer proyectos para tu ciclo vital. Para la nueva generación, no existen prácticamente empleos estables; la mayoría son eventuales, sin porvenir y mal pagados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ironía es que los padres esperaban que, con más educación, los hijos conseguirían un más alto estatus. La gran paradoja del último cuarto del siglo XX es que una mayor inversión no pudo contrarrestar los efectos retrógrados del sistema económico neoliberal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada movilidad intergeneracional descendente no es un fenómeno únicamente español; pero ha sido España la que se ha encaminado más lejos y rápido hacia un sistema laboral de dos tercios. La irónica retórica 'europeísta' del felipismo, con el argumento de que la liberalización era la única vía para volverse europeos, encubría el hecho de que la distancia en parámetros de bienestar entre España y Europa en realidad no había hecho sino ensancharse durante su presidencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 'generosidad' de los padres en posición aún privilegiada, limita el surgimiento de un 'movimiento juvenil' socialmente rebelde. Su covergencia con la despolitización de la generación joven es una razón por la que que, a pesar del sub y desempleo masivo, no existan movimientos sociales a gran escala. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Competitividad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, claramente, la estrategia de liberalización no está dirigida a aumentar el empleo; sino a facilitar la adquisición extranjera de industrial locales y a presionar a la baja los salarios para facilitar la acumulación de capital &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Educación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trabajadores cualificados y educados hoy hacen frente a índices de desempleo que sobrepasan un cuarto de la mano de obra. La escolarización puede parecer cada vez más fuera de lugar para unos jóvenes trabajadores con pocas perspectivas de empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La formación técnica y profesional parece fuera de lugar para una economía cada vez más basada en el turismo, la administración pública y las plantas de montaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;¿Dónde están los progresistas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es llamativa la indiferencia de los progresistas frente al destino de millones de ciudadanos mal pagados y subempleados sin futuro.¿Dónde están?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están activos; pero concentran su actividad en asuntos que afectan a minorias que representan a lo sumo un 2% de la población: minorías étnicas, drogodependientes, prostitutas, gays y lesbianas, racismo, acoso sexual...¿Por qué eluden un compromiso con la realidad nacional y social?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, porque no es peligroso luchar por los derechos legales de las pequeñas minorías. Eso no comporta ninguna confrontación con el Estado y menos aún con el capital. Al contrario, comprometerse en la lucha por los sub y desempleados implica confrontaciones muy duras y sostenidas con el Estado, el capital y los medios de masas del país a su servicio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, las luchas progresistas por las minorías cuentan con el aliento y vivo apoyo financiero del poder político. Una red de ONG y similares brindan a los progresistas oportunidades económicas, segundos salarios en calidad de investigadores, educadores, asistentes sociales o abogados. Pueden así combinar una "buena conciencia" y la remuneración económica con una palmadita en el hombro de las autoridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, la lucha de millones de sub y desempleados, si estuviera adecuadamente&lt;br /&gt;organizada, podría afectar a las políticas globales de esas mismas benevolentes autoridades. Podría socavar sus esfuerzos por subvencionar a los promotores inmobiliarios urbanos y a los constructores que habitualmente financian campañas electorales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, los esfuerzos para organizar políticamente a los sub y desempleados por empleos bien pagados contra los políticos neoliberales no reciben ningún apoyo financiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; color: black; font-size: 9pt; background-color: yellow; "&gt;Conclusión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La supuesta 'modernización' de la economía española bajo los auspicios del régimen socialista de Felipe González ha tenido un efecto profundamente negativo sobre la vida socio-económica, política y cultural de la clase trabajadora y, en particular, sobre la familia y los trabajadores jóvenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La liberalización de la economía ha llevado a mayores injusticias sociales y a menos&lt;br /&gt;actividades políticas, en realidad a una disminución de la democracia política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contradicción entre haberse criado entre algodones y un futuro incierto genera un miedo y frustración social en los jóvenes trabajadores que, si no se encauza a través de la política de clase, puede degenerar en violencia individualizada. Lo que muestra claramente nuestro estudio es que la mayoría de los trabajadores de ambas&lt;br /&gt;generaciones se sienten víctimas pasivas más que protagonistas de los cambios a los que se enfrentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En España, la cultura cívica emergente de finales de los 70 y principios de los 80 ha sido&lt;br /&gt;transformada en una cultura política autoritaria donde una reducida clase política ha marginado al grueso de la clase trabajadora de lo público y de la consulta politica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado es una generación mayor de trabajadores frustrada y ansiosa, y una generación joven marginada y apolítica. El "libre mercado", como el mecanismo elegido para lo que se suponía iba a ser la modernización de España, ha debilitado los lazos entre la clase trabajadora y la clase política, y ha fortalecido las estructuras estatistas-autoritarias a expensas de la sociedad civil y de la consulta pública.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-8981396461362426286?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/8981396461362426286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=8981396461362426286&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8981396461362426286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8981396461362426286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2011/01/felipismo-1982-1995-mas-alla-de-la.html' title='FELIPISMO: 1982-1995. MÁS ALLÁ DE LA BURBUJA INMOBILIARIA.'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-7441695983281360296</id><published>2010-12-10T15:30:00.000-08:00</published><updated>2010-12-10T15:32:59.283-08:00</updated><title type='text'>POLITICA MONETARIA ANTES Y DESPUÉS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;POLITICA MONETARIA ANTES Y DESPUÉS&lt;br /&gt;DE LA CRISIS FINANCIERA&lt;br /&gt;Alfonso Novales&lt;br /&gt;Departamento de Economía Cuantitativa&lt;br /&gt;Universidad Complutense&lt;br /&gt;Marzo 2010&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.ucm.es/info/ecocuan/anc/Crisis.pdf"&gt;http://www.ucm.es/info/ecocuan/anc/Crisis.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introducción&lt;br /&gt;La actual crisis económica no tuvo su origen en una política macroeconómica defectuosa. Pero&lt;br /&gt;su profundidad y extensión se han visto beneficiadas por carencias importantes en la&lt;br /&gt;concepción y puesta en práctica de la política económica, especialmente en su dimensión&lt;br /&gt;monetaria y regulatoria. Es imprescindible, por tanto, corregir algunos aspectos centrales de la&lt;br /&gt;puesta en práctica de la política monetaria, pensar en profundidad acerca de la concepción de&lt;br /&gt;una regulación eficaz en función de unos objetivos claramente delimitados y, muy&lt;br /&gt;especialmente, reconocer la regulación y supervisión del sistema y de las instituciones&lt;br /&gt;financieras como parte de la política macroeconómica, un aspecto que ha quedado claramente&lt;br /&gt;expuesto durante el desarrollo de la crisis.&lt;br /&gt;Origen y desarrollo de la crisis&lt;br /&gt;La actual crisis resulta de la coincidencia de unos reducidos tipos de interés en los primeros&lt;br /&gt;años de este siglo, y el movimiento desregulatorio que comenzó en la década de 1970. Las&lt;br /&gt;crisis financieras vividas en los últimos años: la quiebra del fondo Long Term Capital&lt;br /&gt;Management (LTCM) en 1998, la crisis de la nueva economía en 2000, los atentados del 11 de&lt;br /&gt;septiembre de 2001, se ha solventado aplicando una relajación monetaria mediante&lt;br /&gt;reducciones drásticas en los tipos de interés. Estos han podido mantenerse a un nivel reducido&lt;br /&gt;gracias al éxito de unas políticas monetarias que han mantenido la tasa de inflación en niveles&lt;br /&gt;históricamente bajos en las principales zonas económicas desarrolladas. Tipos de interés&lt;br /&gt;reducidos hacen que el endeudamiento sea barato, a la vez que la remuneración de tipos de&lt;br /&gt;ahorro seguro, como los certificados de depósito, depósitos bancarios, bonos del Tesoro,&lt;br /&gt;disminuye. Como consecuencia, el endeudamiento aumenta y el ahorro disminuye.&lt;br /&gt;El ahorro barato incentiva la adquisición de viviendas; como la oferta de éstas no puede&lt;br /&gt;ajustarse a corto plazo, la mayor demanda eleva su precio. Los bajos tipos de interés también&lt;br /&gt;estimulan la economía, a través del gasto en consumo y la inversión, y tienden a elevar los&lt;br /&gt;precios de las acciones, que pasan a ocupar una mayor posición en las carteras de los&lt;br /&gt;pequeños ahorradores, tanto por el mayor apetito por el riesgo como por las mejores&lt;br /&gt;expectativas de beneficios futuros de las empresas.&lt;br /&gt;La demanda de crédito se satisface por parte de intermediarios financieros, en gran parte&lt;br /&gt;bancos comerciales, que han de pedir prestado a su vez, y que basan su negocio en el&lt;br /&gt;diferencial de intereses al que piden prestado y al que prestan. En general, esto hace que&lt;br /&gt;deban ofrecer garantías a las personas o instituciones a quienes piden prestado, y asumir&lt;br /&gt;algún riesgo en los créditos que conceden. El modo más sencillo de lograrlo consiste en pedir&lt;br /&gt;prestado a corto plazo y prestar a largo plazo. La mayor liquidez permite acceder a un tipo de&lt;br /&gt;interés más bajo en los préstamos recibidos; por el contrario, el mayor plazo al que prestan&lt;br /&gt;implica una menor liquidez, y un mayor riesgo de que algo suceda que ponga en peligro la&lt;br /&gt;devolución del préstamos, y ambos efectos hace que el tipo de interés a largo plazo sea más&lt;br /&gt;elevado. La actividad bancaria es inherentemente arriesgada.&lt;br /&gt;Política monetaria antes y después de la crisis financiera Alfonso Novales&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;Antes de la desregulación, los bancos comerciales tenían los depósitos a corto plazo como&lt;br /&gt;principal fuente de capital, sobre los que en EEUU no podían pagar intereses, de modo que&lt;br /&gt;podían prestarlos a corto plazo y obtener un beneficio, sin necesidad de asumir riesgos. Por si&lt;br /&gt;esto fuera poco, el seguro de depósitos garantizaba el ahorro de los depositantes, lo que&lt;br /&gt;estimulaba su demanda a pesar de un rendimiento monetario reducido. El movimiento&lt;br /&gt;desregulatorio que se inició en la década de los 70 se aplicó a los bancos como a cualquier otra&lt;br /&gt;industria, en busca de una mayor eficiencia, sin tener en cuenta otras consideraciones.1 Se&lt;br /&gt;permitió a otro tipo de intermediarios ofrecer servicios similares a los de la banca comercial,&lt;br /&gt;como la emisión de cheques. A la vez, se relajó la regulación de la banca comercial, de modo&lt;br /&gt;que pudiera competir con los nuevos intermediarios financieros, pero la mayor competencia&lt;br /&gt;hizo que sus préstamos comenzasen a ser a mayor plazo y con mayor nivel de riesgo.&lt;br /&gt;Al reducirse los tipos de interés a comienzos de esta década para atajar la crisis de la Nueva&lt;br /&gt;Economía, los bancos y otros intermediarios tuvieron incentivos a satisfacer la mayor demanda&lt;br /&gt;de créditos para vivienda y para el consumo de bienes duraderos, pidiendo prestado en&lt;br /&gt;grandes cantidades, en lugar de elevar su capital, aumentando con ello muy significativamente&lt;br /&gt;su apalancamiento2. Al incrementar la competencia, la desregulación estrechó los márgenes de&lt;br /&gt;beneficio; el modo de elevarlos es mediante apalancamiento, siempre que no se produzcan&lt;br /&gt;impagos. El apalancamiento permite incrementar el beneficio potencial, pero también las&lt;br /&gt;pérdidas, ya que la deuda es una obligación fija, a la que hay que hacer frente con&lt;br /&gt;independencia del resultado operativo que se produzca. Con el objeto de reducir su nivel de&lt;br /&gt;riesgo ante el mayor apalancamiento, los bancos entraron en operaciones de titulización y de&lt;br /&gt;compraventa de credit default swaps, que permitían sacar activos fuera del balance,&lt;br /&gt;dispersando el riesgo por todo el sistema. Sin embargo, también fueron clientes de este tipo&lt;br /&gt;de activos, de modo que aseguraban a otras entidades a la vez que eran asegurados por el&lt;br /&gt;riesgo en sus balances.&lt;br /&gt;En este contexto, era claro que si el precio de las viviendas caía en un porcentaje significativo&lt;br /&gt;habría un alto número de impagos, y que cada banco estaba interconectado de un modo&lt;br /&gt;complejo con todos los demás. Con gran probabilidad, un descenso en el precio de las&lt;br /&gt;viviendas vendría acompañado de una posible recesión, lo que incrementaría los impagos en&lt;br /&gt;otros créditos, mientras que la destrucción de empleo elevaría los impagos de hipotecas. Esto&lt;br /&gt;implica que si un banco se enfrenta a una probabilidad de quiebra3 del 1%, muchos otros&lt;br /&gt;también lo hacen, de modo que si la quiebra finalmente se produce, todo el sistema crediticio&lt;br /&gt;1 Como comentaré más adelante, la crisis ha expuesto la diferente naturaleza del sector financiero. Su&lt;br /&gt;importancia en la puesta en práctica de la política monetaria hace que no deba ser tratado como un&lt;br /&gt;sector de actividad más, y que su regulación deba considerarse parte de la política macroeconómica.&lt;br /&gt;2 Medido como la ratio de deuda sobre acciones o , la ratio de deuda sobre activos&lt;br /&gt;3 Si los bancos conceden hipotecas por un 90% del precio de la vivienda, un descenso superior al 10% en&lt;br /&gt;el precio genera dificultades financieras a los bancos en caso de impago, al encontrarse con un activo&lt;br /&gt;que vale menos que la hipoteca concedida. Si, como sucedió antes de la crisis, los bancos conceden&lt;br /&gt;hipotecas por un importe superior al precio de mercado de la vivienda, las dificultades están&lt;br /&gt;prácticamente garantizadas.&lt;br /&gt;Política monetaria antes y después de la crisis financiera Alfonso Novales&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;puede quedar congelado, como sucedió en septiembre de 2008. Pero, simultáneamente, un&lt;br /&gt;banco difícilmente podía justificar a sus accionistas quedarse fuera de este juego. Reducir su&lt;br /&gt;nivel de riesgo implicaba renunciar al tipo de beneficios que las entidades competidoras&lt;br /&gt;estaban generando, con el consiguiente descenso en la distribución de dividendos. Y esta&lt;br /&gt;estrategia, colectivamente óptima, es especialmente difícil de justificar porque los riesgos&lt;br /&gt;asumidos podrían tardar muchos años en materializarse. Pero lo que puede ser tolerable para&lt;br /&gt;una entidad individual, es difícilmente tolerable para la sociedad en su conjunto.4 Si el&lt;br /&gt;mercado de crédito deja de funcionar, la actividad económica se colapsa porque tanto las&lt;br /&gt;actividades comerciales, como el consumo de bienes duraderos y la inversión dependen del&lt;br /&gt;crédito. Comienzan a producirse despidos, y aumenta la incertidumbre acerca de las rentas&lt;br /&gt;futuras. El temor de las familias con alto endeudamiento a perder su empleo hace que&lt;br /&gt;reduzcan su gasto en consumo, lo que refuerza la caída del empleo. Las empresas y los&lt;br /&gt;comercios recortan los precios. Si el recorte es sustancial, los consumidores rebajan sus&lt;br /&gt;expectativas de descensos adicionales, por lo que retrasan sus decisiones de consumo, para&lt;br /&gt;hacerlo cuando resulte más barato. Esto refuerza la caída del consumo y de la demanda de&lt;br /&gt;crédito, en un contexto crecientemente deflacionista.......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;La política monetaria debe perseguir la estabilidad de precios como elemento&lt;br /&gt;necesario, aunque no suficiente, para lograr un crecimiento sostenido y el mantenimiento de&lt;br /&gt;un desempleo reducido. La política fiscal debe perseguir el mayor saneamiento posible del&lt;br /&gt;sector público, reduciendo la ratio deuda sobre PIB, lo que permitirá mayor margen de&lt;br /&gt;maniobra cuando surjan posibles dificultades. La política monetaria debe prestar atención a&lt;br /&gt;múltiples indicadores de distintos mercados, como los niveles de apalancamiento o el&lt;br /&gt;comportamiento de los precios de determinados activos financieros y reales, abandonando la&lt;br /&gt;idea de que la conexión entre mercados permite, mediante arbitraje, la simplificación al&lt;br /&gt;máximo del diseño de política monetaria. Tiene a su alcance una multiplicidad de elementos&lt;br /&gt;regulatorios que puede utilizar discrecionalmente para evitar la ocurrencia de burbujas en los&lt;br /&gt;precios de activos financieros y reales. La regulación financiera debe insertarse como&lt;br /&gt;componente indispensable de la política monetaria. En modo alguno podemos volver a caer en&lt;br /&gt;el error de identificar mercados libres con mercados desregulados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.ucm.es/info/ecocuan/anc/Crisis.pdf"&gt;http://www.ucm.es/info/ecocuan/anc/Crisis.pdf&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-7441695983281360296?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/7441695983281360296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=7441695983281360296&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/7441695983281360296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/7441695983281360296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/12/politica-monetaria-antes-y-despues-de.html' title='POLITICA MONETARIA ANTES Y DESPUÉS'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-1258781412931950641</id><published>2010-11-09T09:59:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T10:01:22.772-08:00</updated><title type='text'>¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Desequilibrio fiscal ,Desempleo Excesivo y Educación Ineficiente</title><content type='html'>&lt;div&gt;Desequilibrio fiscal&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El esfuerzo fiscal público para sostener la demanda interna al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desplomarse la privada ha sido tan enorme que el déficit público ha aumentado&lt;/div&gt;&lt;div&gt;13 puntos porcentuales en sólo dos años, alcanzando el 11,4% del PIB y la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;deuda ha pasado del 37% del PIB al 55,2% en 2009, pero el gobierno estima&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que llegará hasta el 74,3% del PIB en 2012, casi el doble en sólo cuatro años.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El problema de ambos no es tanto de nivel absoluto como de un crecimiento&lt;/div&gt;&lt;div&gt;muy excesivo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El gobierno se ha comprometido a reducir el déficit al 3% del PIB en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2013, mediante una reducción de 8,5 puntos porcentuales de PIB, de los que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3,7 puntos se lograrían por un aumento de los ingresos (cerca de 30.000&lt;/div&gt;&lt;div&gt;millones de euros) y 4,8 por una reducción de los gastos públicos (cerca de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;50.000 millones de euros). Para ello basa sus estimaciones en unas tasas de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento del PIB bastante optimistas ya que estima que pasará de un -0,3%&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en 2010 a un 1,8% en 2011, a un 2,9% en 2012 y a un 3,1% en 2013.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Asimismo ha propuesto reducir el gasto futuro en pensiones aumentando en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;dos años la edad de jubilación hasta los 67, aumentando el número de años en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el cómputo de la base reguladora y obligando al cumplimiento efectivo de los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;períodos mínimos de cotización.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además, esta fuerte consolidación fiscal va a tener, por un lado, un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;efecto muy negativo sobre la tasa de crecimiento ya que va a reducir la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;demanda interna y si además, no se mejora el problema de competitividad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;señalado más arriba, la demanda externa no va a poder compensar la caída de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la demanda interna. Se calcula que para que las exportaciones puedan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;compensar la caída de la demanda interna en términos de PIB, España tendría&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que reducir su consumo de bienes y servicios exteriores en un 4,5% del PIB.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por otro lado, si la tasa de crecimiento nominal del PIB va a seguir&lt;/div&gt;&lt;div&gt;siendo inferior al tipo de interés nominal del coste del servicio de la deuda, será&lt;/div&gt;&lt;div&gt;imposible mantener y menos aún reducir el tamaño de la deuda en términos del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB, a menos que el superávit presupuestario primario (excluyendo el servicio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;anual de la deuda) sea muy elevado. Por ejemplo, hoy el crecimiento del PIB&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tendría que ser del 4,7% para poder mantener la deuda pública constante en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;términos de PIB y superior para poder reducirla.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desempleo Excesivo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;España ha duplicado la tasa de desempleo media de Europa, tanto en la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;dictadura, durante la recesión de 1973-1974, como en la democracia, en las de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1981, 1993-1994 y la actual. Además, este problema ha sido asimétrico, ya que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;España sólo ha logrado igualar la tasa media de desempleo europea creciendo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por encima de su potencial y generando fuertes desequilibrios, como en 2007.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si un país duplica recurrentemente las tasas de desempleo medias de la UE&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ante una recesión similar, como ha ocurrido en España, significa que su&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mercado de trabajo sufre serios problemas institucionales y estructurales en su&lt;/div&gt;&lt;div&gt;diseño y funcionamiento que consiste básicamente en su actual combinación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de rigidez salarial en su negociación colectiva y en su mercado de trabajo dual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Primero, el sistema de negociación colectiva actual hace que los salarios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no respondan adecuadamente a las variaciones de la productividad, ni a las del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empleo, ni a la situación económica de cada empresa, sino sólo a la inflación,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pero además, con retraso y de forma asimétrica, es decir, responden a sus&lt;/div&gt;&lt;div&gt;subidas pero no a sus bajadas. Esto hace que los salarios tiendan a crecer por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;encima de la productividad y de la inflación y que algunas empresas tengan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que cerrar al estar obligadas a acogerse a los convenios provinciales o&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sectoriales que predominan sobre los de empresa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Segundo, la brecha de costes de despido entre los trabajadores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;indefinidos y los temporales es enorme ya que son muy bajos para los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;segundos que son jóvenes de más reciente incorporación al mercado de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabajo con cualificación elevada a los que se despide fácilmente y son&lt;/div&gt;&lt;div&gt;elevados para la mayoría de los trabajadores más antiguos, con contratos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;indefinidos que en promedio tienen menor cualificación que los anteriores y a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los que se despide con dificultad o no se les despide. Es decir, existe un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mercado laboral dual en el que, cuando llega una recesión, se despide mucho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;a los primeros y poco a los segundos, independientemente de sus&lt;/div&gt;&lt;div&gt;conocimientos, cualificación, esfuerzo y desempeño. Así, la rotación de los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;temporales es enorme y su desempleo duplica la media de la UE.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además, este mercado dual aumenta la desigualdad permitiendo que los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;primeros, con contratos indefinidos, más seguros en su empleo y con un nivel&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de afiliación sindical elevado, presionen fuertemente para aumentar sus&lt;/div&gt;&lt;div&gt;salarios, mientras que los segundos, con contratos temporales e inseguros en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;su empleo y poca afiliación, salen perdiendo ya que, las empresas, si no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pueden ajustar los salarios de los primeros, pueden acabar despidiéndolos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ambos problemas estructurales terminan resultando en una mayor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inflación, una menor productividad, una menor movilidad laboral y un mayor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desempleo que en los demás países de la UE. Paradójicamente, modificar esta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;situación no requiere gastar más recursos públicos o privados, sino que basta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;con que las fuerzas políticas y sociales se pongan de acuerdo en hacer&lt;/div&gt;&lt;div&gt;algunos cambios legislativos y administrativos prudentes y razonables.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El nivel de desempleo resultante del actual marco laboral es mayor que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en otros países por tres razones: Porque al ser mas fácil despedir a los jóvenes&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(y especialmente a aquellas mujeres que han acudido más tarde, pero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;masivamente, al mercado de trabajo, por estar mucho más cualificadas que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;antes de 1984) son estos los primeros en quedarse sin empleo ya que el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mercado se vacía y se ajusta primero a su costa. Es decir, porque al no ceder&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los salarios (precios), el mercado termina ajustándose vía cantidades,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;reduciendo el número de empleos. Porque la contratación a tiempo parcial, que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ha sido la base fundamental de la creación de empleo en Europa, es muy baja&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en España ya que, al ser mayoritariamente indefinida, es desplazada por la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;contratación temporal, más flexible. Y porque las políticas activas de empleo de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;formación y reciclaje son un porcentaje muy bajo del total que está dominado&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por las pasivas y porque la intermediación pública de las colocaciones es sólo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un 10 por ciento del total.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La productividad resultante de este marco es menor que en otros países&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por tres razones: Porque los nuevos temporales contratados suelen tener una&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cualificación muy superior a la del puesto de trabajo que desempeñan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desperdiciándose su mayor cualificación. Porque las empresas, al no saber si&lt;/div&gt;&lt;div&gt;van a necesitar despedirlos más tarde, no les dan formación suficiente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;condición necesaria para aumentar su productividad. Porque ante su sobrecualificación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;e incertidumbre sobre su futuro en la empresa, los trabajadores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;temporales tienden a mostrar un menor interés y esfuerzo en su trabajo y un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mayor absentismo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La tasa de inflación salarial resulta ser más elevada que en otros países&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por tres razones: Porque el sistema actual de negociación colectiva y las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cláusulas de salvaguardia de los convenios hacen que los salarios tiendan a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecer más que la tasa de inflación ya que suelen ajustarse a sus subidas pero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no a sus bajadas. Porque los salarios se ajustan con retraso a la inflación por la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;firma creciente de convenios plurianuales que se acercan ya a tres años y por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la ultra-actividad salarial en algunos convenios. Y porque como los salarios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tampoco se ajustan a las caídas de la productividad, los costes salariales&lt;/div&gt;&lt;div&gt;unitarios, es decir, ajustados por su productividad, crecen por encima de los de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;otros países de la UE.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La movilidad laboral intra-empresarial es más baja en los trabajadores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;temporales al incurrirse en unos costes que no podrán recuperarse si&lt;/div&gt;&lt;div&gt;finalmente van a ser despedidos y porque no han recibido la formación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;necesaria para su nuevo puesto. La movilidad laboral Inter.-empresarial es más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;baja porque los trabajadores indefinidos con costes de despido elevados no se&lt;/div&gt;&lt;div&gt;atreven a cambiar de empresa al perder sus derechos implícitos ligados a su&lt;/div&gt;&lt;div&gt;antigüedad. La movilidad Inter.-territorial es más baja porque los trabajadores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;temporales no se atreven a buscar empleo en otras ciudades o regiones con&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mayores probabilidad de empleo porque pueden terminar siendo despedidos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Finalmente, los jóvenes, ante la dificultad de encontrar un empleo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;indefinido, ven dificultadas o retrasadas sus decisiones de tipo vital, tales como&lt;/div&gt;&lt;div&gt;su emancipación y su procreación, lo que afecta negativamente a su acceso a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una vivienda, a su tasa de fecundidad que está cayendo de forma preocupante&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y al futuro del sistema de pensiones de reparto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La mejor propuesta para atajar estos problemas del mercado laboral es&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la de los “100 economistas”, que es un intento muy meritorio de conseguir una&lt;/div&gt;&lt;div&gt;solución que pueda ser viable hoy mismo. Las cuatro medidas que propone son&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las siguientes:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Primera, en cuanto a la dualidad laboral, propone que, a su entrada en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vigor, sólo exista un contrato laboral indefinido, cuyas indemnizaciones por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;despido sean crecientes por cada año de servicio, desapareciendo la maraña&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los 16 contratos laborales actuales (salvo el de interinidad para sustituciones&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por baja temporal). Este contrato único unificaría las causas de despido,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;manteniendo sólo la tutela judicial para despidos por razones discriminatorias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las indemnizaciones por despido podrían empezar, a título de ejemplo, por los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;8 días por año trabajado de los actuales contratos temporales los primeros dos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;años y seguirían aumentando cada año hasta llegar a un máximo a partir del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quinto año que debería aproximarse al de la media europea de 35 días, es&lt;/div&gt;&lt;div&gt;decir, bastante por debajo de los 45 días actuales. En todo caso, sin superar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los costes medios actuales al diseñar su escalado anual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Segunda, en cuanto a la protección por desempleo, propone, a medio&lt;/div&gt;&lt;div&gt;plazo, aumentar el nivel de la prestación por desempleo durante los primeros&lt;/div&gt;&lt;div&gt;seis meses a cambio de reducir su duración posterior, para que no desincentive&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la búsqueda de empleo. Asimismo, propone revisar sus topes máximos que, al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ser relativamente bajos, no permiten mantener decisiones de consumo, ya&lt;/div&gt;&lt;div&gt;comprometidas y, al ser escasamente decrecientes, desincentivan la búsqueda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de empleo. También propone aplicar el modelo austriaco a las cotizaciones que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financian dichas prestaciones, mediante el cual pueden acumularse parte de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las cotizaciones en un fondo de ahorro al que el trabajador tenga acceso si&lt;/div&gt;&lt;div&gt;queda parado o si necesita formación y además puede acumular lo que quede&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en un fondo de pensiones cuando se jubile. Asimismo, propone reducir las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cotizaciones sociales a las empresas que tiendan a despedir menos y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aumentarlas a las que suelan despedir más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tercera, en cuanto a la negociación colectiva propone modernizarla&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cambiando su regulación para permitir que los acuerdos de empresa, ya sean&lt;/div&gt;&lt;div&gt;convenios de empresa u otros acuerdos entre los empresarios y sus comités de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empresa, puedan prevalecer sobre los convenios de ámbito superior,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;permitiendo así que las empresas puedan mantener su empleo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuarta, propone aumentar la eficacia de las políticas activas de empleo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;actuales. Por un lado, concentrándolas en los trabajadores de menor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cualificación, que son los que padecen períodos más largos de desempleo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;para evitar el paro de larga duración. Por otro, coordinando su gestión con la de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;protección por desempleo, para que la provisión de actividades de formación o&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de inserción tenga en cuenta la situación particular de cada parado y poder&lt;/div&gt;&lt;div&gt;generarle incentivos y oportunidades para salir del paro. Finalmente, propone&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ampliar la oferta de estas actividades permitiendo que las empresas privadas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de intermediación laboral acreditadas puedan colaborar con las públicas, dando&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mayores oportunidades de elección a los trabajadores.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Educación Ineficiente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El sistema educativo español muestra varios problemas estructurales de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;solución relativamente fácil: El primero es en la educación infantil entre 0 y 3&lt;/div&gt;&lt;div&gt;años. La educación infantil es un medio extremadamente eficaz para sentar las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;bases de un aprendizaje posterior, prevenir el abandono escolar y reducir las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;desigualdades derivadas del estrato socioeconómico familiar. Aunque ha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;habido avances sustanciales durante la última década, la tasa de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;escolarización entre 0 y 3 años es sólo del 18% y en el 57% de los casos esta&lt;/div&gt;&lt;div&gt;enseñanza es privada, la pública se ha quedado muy pequeña dada la fuerte&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inmigración y se ha lanzado el Plan Educa 3 para ofrecer 300.000 nuevas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;plazas de guarderías hasta 2012.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El segundo es en la educación primaria y secundaria. Su tasa de fracaso&lt;/div&gt;&lt;div&gt;escolar es del doble que la media de la UE. Un 30% de los alumnos del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;bachillerato abandonan la educación secundaria obligatoria (ESO), con lo que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un 14% sólo alcanzan estudios de primaria y no hace posteriormente formación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;profesional, ambos porcentajes son los más elevados y los más bajos de la UE.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la evaluación de PISA, un 26% de los estudiantes españoles no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;consiguen los mínimos requeridos en lectura, otro 20% no los consigue en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ciencias y otro 25% no los consigue en matemáticas, quedando entre 3 y 4&lt;/div&gt;&lt;div&gt;puntos porcentuales por debajo de la media de la UE. La OCDE estima que en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;España existe un 14% de la población entre 16 y 24 años que ni estudia ni&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabaja, la cuarta tasa más elevada de los 19 países miembros analizados, que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el 5% de los que dejan de estudiar después de la ESO queda atrapado en la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inactividad y otro 20% en el desempleo y que la tasa española de desempleo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;juvenil es del 25%, la más elevada de dichos países.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que recuperar la cultura del esfuerzo mediante incentivos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;adecuados, mostrando que la educación no es algo lúdico sino costoso. Hay&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que recuperar los controles centralizados a través de la antigua reválida a los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;14 años a nivel nacional, abolida en 1975. Hay que ofrecer vías de acceso a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;enseñanzas secundarias de formación profesional (FP) al acabar la primaria,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ya que hay tres alumnos universitarios en España por cada uno de FP,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mientras que la relación media entre ambos en la UE es sólo de uno a uno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que reforzar la enseñanza de idiomas extranjeros, el 55% de los españoles&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no habla ninguno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que financiar generosamente a los grupos de apoyo a los alumnos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;reaventajados. Hay que desarrollar en mayor medida el uso de tecnologías en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la transmisión del conocimiento, ya que sólo se utilizan las TICS en un 8% del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tiempo de clase, en combinación con el esfuerzo memorístico y el trabajo en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;casa. Hay que reforzar la figura del profesor mediante su formación y reciclaje&lt;/div&gt;&lt;div&gt;continuo y hay que extender a la educación pública lo que ya ofrece la privada&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y la concertada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tercero es la educación universitaria que, como en la educación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;secundaria los incentivos no son los correctos. Un estudiante de universidad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pública cuesta aproximadamente unos 8.000 euros al año y sólo paga como&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tasa de matriculación unos 1.000 euros al año, es decir el 12,5% del coste total&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que es financiado por los contribuyentes. Esto significa que cada alumno&lt;/div&gt;&lt;div&gt;universitario recibe una subvención de 7.000 euros de los contribuyentes con&lt;/div&gt;&lt;div&gt;independencia de su nivel socioeconómico familiar y su currículo anterior.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El rendimiento, en términos salariales de un año adicional de educación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;universitaria es entre el 7% y el 10% anual, mayor que el de gran mayoría de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;los activos financieros, mientras que su rendimiento social es entre el 1% y el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3%. Esto significaría que el alumno debería de pagar el 70% del coste de su&lt;/div&gt;&lt;div&gt;formación y el resto el contribuyente y no sólo el 12,5%. Los sistemas de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financiación universitaria pública que mejor funcionan son aquellos cuyas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;matrículas son elevadas y con ellas se dan préstamos a los que no pueden&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pagarlas y se financian becas para los alumnos con más talento y menos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;capacidad económica. Por ejemplo, España dedica a becas el 0,08% del PIB&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mientras que la media de la UE es tres veces más (0,25% del PIB).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La tasa de fracaso universitario es incluso superior a la del fracaso&lt;/div&gt;&lt;div&gt;escolar porque sus incentivos son perversos. Un 30% de los estudiantes&lt;/div&gt;&lt;div&gt;universitarios abandona dos años después de empezar sus estudios sin&lt;/div&gt;&lt;div&gt;obtener titulación alguna. Sólo un 30% completan su licenciatura en los 4 años&lt;/div&gt;&lt;div&gt;establecidos y el restante 40% la completa dos años más tarde ya que la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;duración media es de 6 años. Además, la financiación de las universidades&lt;/div&gt;&lt;div&gt;públicas depende en un 90% del número total de sus alumnos y sólo el 10% de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la calidad de su docencia e investigación. Si a esto se le añade la precariedad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los jóvenes, el resultado es un grado de sobre-educación cercano al 25%,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;donde la educación superior ha perdido buena parte de su capacidad de señal&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de las competencias y habilidades del individuo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Finalmente, la trascripción del Proceso de Bolonia en España ha sido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;diferente al del adoptado por 43 de los 46 países firmantes. En lugar de elegir&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la idea propuesta de un grado de 3 años y un master de 2 años se ha decidido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;elegir un grado de 4 años y un master de 2 años. Los grados de 3 años&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hubieran reducido sustancialmente la tasa de fracaso universitaria,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recuperando una buena parte del desperdicio de fondos públicos. Además&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hubiera sido un foco de atracción de estudiantes extranjeros, que hoy sólo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;representan el 2 por ciento frente al 15 por ciento de Estados Unidos y el reino&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Unido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los cálculos realizados sobre el desperdicio del gasto público en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;educación son los siguientes: En universidad, siendo el flujo de entrada anual&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es de unos 250.000 alumnos y el stock de 1,38 millones de alumnos en 2008,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el desperdicio anual sería de 3.304 millones de euros, el 0,3% del PIB de dicho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;año. Si se añade el despilfarro procedente del 30 por ciento del abandono&lt;/div&gt;&lt;div&gt;escolar de los estudiantes de la ESO, donde el gasto anual por alumno es de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;6.000 euros, esto supone 1.440 millones de euros más al año, lo que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;representa un 0,13 del PIB de dicho año. En total, 4.744 millones de euros al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;año o el 0, 43% del PIB al año. Con esta cantidad podría financiarse un plan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nacional de incremento de la I+D+i en las empresas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.guillermodeladehesa.com/files/0006.1274774639.MUUB5836BWXN3917LNPK1245QGBQ5309.pdf"&gt;http://www.guillermodeladehesa.com/files/0006.1274774639.MUUB5836BWXN3917LNPK1245QGBQ5309.pdf&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-1258781412931950641?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/1258781412931950641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=1258781412931950641&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1258781412931950641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1258781412931950641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/11/como-recuperarse-de-la.html' title='¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Desequilibrio fiscal ,Desempleo Excesivo y Educación Ineficiente'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-731563972166664938</id><published>2010-11-09T09:54:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T09:57:20.034-08:00</updated><title type='text'>¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Salida y Recuperación Problemas Estructurales</title><content type='html'>&lt;div&gt;Salida y Recuperación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Conviene distinguir entre salida de la crisis y recuperación. La salida es&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inmediata una vez que se ha tocado fondo en el último trimestre de 2009. Es&lt;/div&gt;&lt;div&gt;decir, la salida sólo consiste en que el primer trimestre de 2010 el crecimiento&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trimestral sea mayor que el del trimestre anterior en el que se tocó fondo. La&lt;/div&gt;&lt;div&gt;salida, que sólo consiste en alcanzar una tasa de crecimiento intertrimestral&lt;/div&gt;&lt;div&gt;positiva, es sólo el primer paso de un proceso de recuperación muy largo y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;complejo. El segundo paso consiste en alcanzar una tasa de crecimiento&lt;/div&gt;&lt;div&gt;interanual positiva. Según las predicciones del FMI, la OCDE y la Comisión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Europea, no va a poder alcanzarse en 2010, ya que estiman que la tasa&lt;/div&gt;&lt;div&gt;interanual será ligeramente negativa respecto a la de 2009. Habrá que esperar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;a 2011 para alcanzarla.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tercer paso consiste en alcanzar la tasa de crecimiento potencial (no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inflacionista) de la economía española. En el período 1994-2007 fue en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;promedio del 2,9%, ahora será ligeramente inferior al 2% ya que una parte de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la oferta productiva ha sido destruida, como muestra un paro del 20%, la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;quiebra de unas 300.000 empresas, la retracción de la inversión, el abandono&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de planes de aumento de la capacidad productiva instalada que estaban&lt;/div&gt;&lt;div&gt;presupuestados, etc. etc. Esta tasa de crecimiento potencial sólo conseguiría&lt;/div&gt;&lt;div&gt;alcanzarse en 2013, si las economías avanzadas consiguen recuperarse antes&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que la española y las emergentes mantengan su crecimiento actual, lo que no&lt;/div&gt;&lt;div&gt;está todavía totalmente claro. El cuarto y último paso consiste el alcanzar, no la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tasa, sino el nivel de producción, medido en euros, potencial de la economía&lt;/div&gt;&lt;div&gt;española, que va a ser también bastante menor que el alcanzado en 2007, lo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que probablemente se consiga en 2015.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En todo caso, conviene advertir que la tasa de crecimiento de 2006 y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2007 no volverá a alcanzarse hasta la segunda mitad de esta década y que el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nivel de PIB en euros de 2007 no volvería a alcanzarse hasta la década&lt;/div&gt;&lt;div&gt;siguiente, si todo va bien. No hay que olvidar, como ha sido explicado más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;arriba, que en los años anteriores a la llegada de la crisis y la recesión la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;economía estaba creciendo por encima de sus posibilidades, con un exceso de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inflación, con fuertes desequilibrios financieros y externos, lo que era&lt;/div&gt;&lt;div&gt;totalmente insostenible ya que se habían debido a dos choques externos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;positivos que es muy poco probable que puedan repetirse en las próximas dos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;décadas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este proceso tan largo de recuperación coincide con la experiencia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;histórica. El FMI ha realizado un estudio de enorme interés sobre lo que ha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ocurrido en las pasadas recesiones de 21 países de la OCDE entre 1960 y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2007. Sus resultados muestran que la recesión típica ha durado casi 4&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trimestres y ha producido una caída del PIB del 2 por ciento. Aquellas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recesiones en las que ha habido un credit crunch o un desplome de los precios,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;bien de la vivienda o de la bolsa duran más tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En las que ha habido un credit crunch, que han sido una de cada seis,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;han durado en promedio dos años y medio y el crédito ha caído un 20%. En las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que ha habido un desplome de los precios de la vivienda, que han sido una de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cada cuatro, la duración ha sido incluso mayor, ya que en promedio han durado&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuatro años y medio con una caída promedio de un 30% de los precios reales&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de las viviendas. En las que se ha dado un desplome de los precios reales de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las acciones, que han sido una de cada tres, la duración media ha sido de dos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;años y medio y los precios reales de las acciones han caído un 50%.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es decir, las recesiones que más duran y que son más profundas son&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las asociadas a un credit crunch y a un desplome de los precios reales de la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;vivienda y su impacto sobre el PIB se da con un retraso promedio de cuatro o&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cinco trimestres. Las caídas de PIB que generan son entre dos y tres veces&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mayores que las que no los han sufrido lo que demuestra que existe una&lt;/div&gt;&lt;div&gt;relación de causa efecto entre el sector financiero y el real de las economías.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aquellas que están asociadas a un desplome de los precios de la vivienda son&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las de mayor caída del PIB, independientemente de los cambios en las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;variables financieras, incluidos los volúmenes de crédito y los precios de las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;acciones. Un análisis reciente de la Comisión Europea muestra que la tasa de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento potencial del Área Euro (AE) en 2009-2010, caería a casi la mitad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de la de 2008, del 1,3% al 0,7% en su estimación media.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Problemas Estructurales&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las recesiones siempre ponen en evidencia los problemas estructurales&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de una economía y es durante estas cuando hay que intentar atajarlos ya que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de no hacerlo, la recuperación puede ser todavía más lenta. Ahora que la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;actividad económica ha tocado fondo y que las ayudas públicas de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sostenimiento de la demanda se han detenido y tienen que ser retiradas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;gradualmente, los problemas del lado de la oferta de la economía pasan a jugar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el papel fundamental en esta larga fase de recuperación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En primer lugar, producen un aumento del desempleo de larga duración&lt;/div&gt;&lt;div&gt;o estructural, ya que hay que recolocar a los desempleados en sectores o&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empresas en expansión diferentes de aquellos en contracción en que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;trabajaban, como construcción, automóvil, servicios bancarios, comercio y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;turismo. En segundo lugar, suponen una menor acumulación de capital físico,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo que, unido a una mayor obsolescencia del capital instalado, hace que, a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;medio plazo, caiga la productividad total de los factores (PTF), es decir, la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;diferencia entre la tasa de crecimiento de la producción total y la tasa&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ponderada de incremento de los factores de producción (capital y trabajo).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el caso español han quedado al descubierto sus graves problemas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;estructurales en el mercado laboral, en la formación, y en la educación&lt;/div&gt;&lt;div&gt;secundaria y terciaria, en la innovación, en la competitividad externa y ahora&lt;/div&gt;&lt;div&gt;además, en el tamaño del gasto y la deuda pública.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Competitividad Baja&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La economía española ha perdido, desde 1999, casi 17 puntos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porcentuales de competitividad respecto al Área Euro (AE) medida en términos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de costes laborales unitarios por hora trabajada. La razón es muy sencilla, la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;inflación ha sido más elevada cada año que la del Área Euro AE, los salarios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;han aumentado con la inflación, a pesar de que la productividad laboral crecía&lt;/div&gt;&lt;div&gt;muy por debajo de la del AE y la PTF ha sido negativa. En unos años eufóricos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en los que la demanda interna crecía al 5% y el sector exterior restaba al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento nadie pensaba que era un problema, pero ahora que la demanda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;interna va a estar deprimida durante cierto tiempo y que hay que salir de la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recesión exportando bienes y servicios, de los que el AE absorbe el 60%, este&lt;/div&gt;&lt;div&gt;problema deviene grave.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al no poder recurrir a una devaluación del tipo de cambio nominal, como&lt;/div&gt;&lt;div&gt;se hacía antaño, por existir una moneda única en el AE, la sola forma de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recuperarla es haciendo una devaluación interna del tipo de cambio real y esto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sólo se consigue si, durante varios años, los márgenes y los salarios crecen por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;debajo de los del AE y si, durante varios años, la productividad laboral crece&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por encima de la del AE. No hay otra opción, aun sabiendo que puede ser muy&lt;/div&gt;&lt;div&gt;duro. La otra forma complementaria de paliar esta dureza es llevando a cabo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;al mismo tiempo, una reducción de los costes laborales a costa del consumo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto puede hacerse de tres maneras. La primera consiste en reducir en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;varios puntos porcentuales las contribuciones empresariales a la seguridad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;social a cambio de aumentar el IVA. Se calcula que por cada 3,5 puntos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porcentuales de reducción de las primeras, el IVA tendría que aumentar en 2&lt;/div&gt;&lt;div&gt;puntos porcentuales. Esto aumentaría el empleo el primer año en 1,4%. La&lt;/div&gt;&lt;div&gt;segunda es reducir directamente el IRPF de las rentas salariales medias y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;bajas y compensarla con un aumento del IVA, sabiendo que por cada 2 puntos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porcentuales de reducción del tipo medio del IRPF el IVA debería aumentar 1&lt;/div&gt;&lt;div&gt;punto porcentual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La tercera es aumentar los impuestos especiales sobre el tabaco, el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;alcohol y los carburantes en lugar del IVA y esto por varias razones: primero&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque tiene más sentido gravar el consumo más inelástico, como el del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;alcohol o tabaco. Segundo porque son menos regresivos que el IVA. Tercero,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque son más fáciles de recaudar ya que el IVA deja de pagarse si no se da&lt;/div&gt;&lt;div&gt;factura, mientras que los especiales no pueden evadirse. Cuarto porque&lt;/div&gt;&lt;div&gt;además ayudan a reducir las importaciones de petróleo y quinto, porque&lt;/div&gt;&lt;div&gt;reducen el gasto sanitario (50.000 muertes al año relacionadas con el tabaco,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;numerosos accidentes y muertes de tráfico debidas a la ingesta de alcohol etc.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Finalmente, podría también utilizarse una cuarta opción con una mezcla de IVA&lt;/div&gt;&lt;div&gt;e impuestos especiales ya que de los segundos sólo se recauda un 40% de lo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que se recauda con el IVA cada año.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al mismo tiempo, sería fundamental que el mercado del AE creciese un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;poco más rápido ya que ayudaría a aligerar este proceso. En este sentido sería&lt;/div&gt;&lt;div&gt;muy conveniente que los ciudadanos alemanes consumiesen más de lo que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;consumen hoy día ya que sólo crecen a través de su demanda externa y no de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la interna. Habiendo sido los primeros en llevar a cabo una devaluación real&lt;/div&gt;&lt;div&gt;interna tanto con reducciones salariales como reducciones de los costes&lt;/div&gt;&lt;div&gt;laborales y aumentos del IVA, consiguen exportar más al AE y al resto del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mundo, pero no aumentan su propia demanda interna. Esta forma de actuar se&lt;/div&gt;&lt;div&gt;llamaba antiguamente “beggar my neighbour policies”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El problema de recuperar la competitividad es que va a tener un efecto&lt;/div&gt;&lt;div&gt;negativo sobre la demanda interna al reducirse el consumo por un menor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento salarial, a menos que la productividad laboral crezca mucho, y por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un aumento de los impuestos sobre el consumo que lógicamente tenderán a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;reducirlo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.guillermodeladehesa.com/files/0006.1274774639.MUUB5836BWXN3917LNPK1245QGBQ5309.pdf"&gt;http://www.guillermodeladehesa.com/files/0006.1274774639.MUUB5836BWXN3917LNPK1245QGBQ5309.pdf&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-731563972166664938?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/731563972166664938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=731563972166664938&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/731563972166664938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/731563972166664938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/11/como-recuperarse-de-la-recesionsalida-y.html' title='¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Salida y Recuperación Problemas Estructurales'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-3107179433574074509</id><published>2010-11-09T09:49:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T09:53:27.033-08:00</updated><title type='text'>¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Euforia y Recesión</title><content type='html'>&lt;div&gt;¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Guillermo de la Dehesa&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Presidente del Centre for Economic Policy Research, London&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Euforia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La economía española, ha conseguido alcanzar una tasa de crecimiento&lt;/div&gt;&lt;div&gt;medio ininterrumpida del 3,5% durante 14 años, entre 1994 y 2007, claramente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por encima de su potencial, que era del 2,9% promedio durante dicho período&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo que ha hecho que se hayan producido importantes desequilibrios aunque ha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;logrado transformarse en una economía más desarrollada con una importante&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mejora de su sector privado empresarial y de sus infraestructuras físicas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este largo ciclo expansivo ha estado basado en dos choques positivos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;externos de enorme magnitud e irrepetibles. El primer choque derivado de las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecientes perspectivas de entrada de España en la UEM a partir de 1994, que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;han hecho que los tipos de interés nominales y reales a corto y largo plazo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cayeran rápidamente y que, tras la introducción del euro y la desaparición de la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;peseta y del riesgo de cambio, los tipos reales de interés a corto plazo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empezasen a ser cercanos a cero o negativos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta dramática caída de los tipos de interés nominales a corto plazo y a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;largo plazo, (desde un 13,3 y 11,7 por ciento respectivamente en promedio de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1992, a un 3,0 y un 4,7 por ciento respectivamente en 1999 y a un 2,2 y un 3,4&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por ciento, respectivamente en 2005) desató una fuerte y larga ola de demanda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de crédito para invertir, por parte de las familias en la compra de una vivienda&lt;/div&gt;&lt;div&gt;así como en bienes de consumo duradero y, posteriormente, por las empresas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en empleo y en bienes de equipo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero también fue creando una burbuja en el mercado de la vivienda,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;cuyos precios subieron un 30 por ciento en términos reales, empujada también&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y crecientemente por su demanda por parte de familias europeas y, más tarde,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;por la de inmigrantes, y otra burbuja en el mercado de la construcción, sector&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que legó a alcanzar, en 2006, el 16 por ciento del PIB en términos reales y que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;llegó a generar el 20 por ciento de todo el empleo creado en la economía en los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;últimos 14 años y el 33 por ciento del empleo total creado en la UE a 15.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El segundo choque debido de la inmigración masiva a partir de 2002,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;atraída por la demanda de empleo en la construcción y de algunos servicios&lt;/div&gt;&lt;div&gt;básicos de poco valor añadido que ha dado otro fuerte impulso añadido a la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;actividad económica. A mediados de 2009, el número de extranjeros&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empadronados en España había alcanzado 5,6 millones, el 12,0 por ciento de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un total de la población de 46,6 millones, sin contar otros cientos de miles en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;situación irregular que no se cuentan porque no están ni siquiera&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empadronados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los inmigrantes han llegado a representar más del 80 por ciento del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento de la población total española, lo que ha ayudado a incrementar la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;fuerza laboral (número de personas en edad de trabajar) y los contribuyentes a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la Seguridad Social. Así, la economía española ha llegado a alcanzar dos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;éxitos históricos: una tasa de desempleo de sólo el 8 por ciento y una tasa de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empleo del 66 por ciento, dos de cada tres personas en edad de trabajar tenían&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empleo frente a una de cada dos en 1994, lo que disparado el crecimiento del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB por habitante. Ambos choques positivos han logrado incrementar el PIB&lt;/div&gt;&lt;div&gt;total y el PIB por habitante de tal forma que este último ha llegado a igualar por&lt;/div&gt;&lt;div&gt;primera vez al de Italia a finales de 2007. La aportación de los inmigrantes al&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB anual ha sido del 33 por ciento del total, entre 2000 y 2006.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este largo período de crecimiento elevado por encima del potencial ha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;producido una ola de optimismo y euforia en el que el crédito total ha llegado a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecer al 27%, cuatro veces más que el PIB nominal y el 25% de todo el crédito&lt;/div&gt;&lt;div&gt;concedido en la zona euro, cuando el PIB español era sólo el 12% de dicha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;zona. Además, en 2006, el crédito a la construcción ha llegado a alcanzar un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;crecimiento del 36% y se han iniciado 760.000 viviendas y concluido 955.000&lt;/div&gt;&lt;div&gt;transacciones inmobiliarias, más que en Estados Unidos, con 7 veces más&lt;/div&gt;&lt;div&gt;población que España y ha llegado a generarse un déficit por cuenta corriente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del 10% del PIB, el segundo mayor del mundo en valor tras el de EEUU.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta euforia ha hecho que la economía haya pasado de no necesitar&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financiación exterior en 1996, ya que las operaciones netas con el resto del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mundo presentaban un superávit del 0,8% del PIB, a tener una necesidad de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financiación exterior del 9,7% del PIB en 2007 que se repartía en un 11,1% del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB para sociedades no financieras, un 2,7% del PIB para hogares y un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;capacidad de financiación exterior del sector público de 2,2% del PIB. En&lt;/div&gt;&lt;div&gt;términos netos, es decir pasivos menos activos financieros totales, la brecha de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financiación de las sociedades no financieras ha llegado a un máximo del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;19,8% del PIB a principios de 2008 y la de los hogares a un máximo del 9% del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Recesión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La crisis financiera ha llegado en el peor momento posible para la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;economía española. Con un peso excesivo de la construcción en el PIB y el&lt;/div&gt;&lt;div&gt;empleo, con una enorme burbuja inmobiliaria y un exceso de viviendas&lt;/div&gt;&lt;div&gt;terminadas, sin vender, con un déficit por cuenta corriente del 10% que hay que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;financiar cada año y con un sector privado muy endeudado con el ahorro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;extranjero que ha tenido serias dificultades para refinanciarse al cerrarse la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;mayoría de los mercados. Finalmente, en estos años de euforia no se han&lt;/div&gt;&lt;div&gt;acometido ninguna de las reformas que más necesita la economía española,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;como la de la contratación laboral, la de la negociación colectiva, la de las&lt;/div&gt;&lt;div&gt;pensiones o la de la educación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta crisis financiera ha producido la recesión más grave desde la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;guerra civil derivada de una fuerte caída de la demanda interna en la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;economía, provocada por un hundimiento del consumo y de la inversión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;privadas, generada por el efecto riqueza negativo fruto de las pérdidas de valor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;de los activos financieros e inmobiliarios en los patrimonios empresariales y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;familiares. Esta caída de la demanda privada ha sido compensada mediante un&lt;/div&gt;&lt;div&gt;enorme aumento de la demanda pública, tanto por dejar funcionar los&lt;/div&gt;&lt;div&gt;estabilizadores automáticos, como por estímulos fiscales discrecionales y&lt;/div&gt;&lt;div&gt;algunas ayudas al sistema crediticio para evitar una contracción del crédito.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, estas políticas fiscales y monetarias temporales de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sostenimiento de la demanda agregada tienen un límite y ahora deben irse&lt;/div&gt;&lt;div&gt;eliminando para poder mantener un marco de estabilidad fiscal y monetaria a&lt;/div&gt;&lt;div&gt;largo plazo y asegurar un crecimiento futuro no inflacionista. Ahora bien, hay&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que acertar con el momento oportuno para hacerlo ya que, si se eliminan&lt;/div&gt;&lt;div&gt;demasiado pronto, puede producirse otra recesión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La recesión ha tenido graves consecuencias tanto para el empleo que ha&lt;/div&gt;&lt;div&gt;duplicado la media de la UE, como para las cuentas públicas que han&lt;/div&gt;&lt;div&gt;producido un déficit desproporcionado. Por un lado, el desempleo ha pasado&lt;/div&gt;&lt;div&gt;del 8% al 20%, en dos años, volviendo una vez más, a alcanzar una tasa que&lt;/div&gt;&lt;div&gt;duplica la media de la UE.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por otro, el déficit público ha pasado de un superávit de 1,9% del PIB en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2007 a un déficit del 11,4% del PIB en 2009, es decir, un deterioro record de&lt;/div&gt;&lt;div&gt;13,3 puntos porcentuales en dos años. Los ingresos han caído, tanto por la&lt;/div&gt;&lt;div&gt;recesión como por la caída de las bases imponibles, y los gastos han&lt;/div&gt;&lt;div&gt;aumentado, tanto los discrecionales como los derivados de los estabilizadores&lt;/div&gt;&lt;div&gt;automáticos por el aumento del desempleo. El desempleo actual cuesta 32.000&lt;/div&gt;&lt;div&gt;millones de euros al año. Así, el gasto público ha superado en 2009 el 45% del&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PIB y la deuda pública ha pasado del 37% del PIB en 2007 al 55,2% del PIB en&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2009 pero todavía por debajo del 78,2% del PIB de media en el Area Euro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-3107179433574074509?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/3107179433574074509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=3107179433574074509&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3107179433574074509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3107179433574074509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/11/como-recuperarse-de-la-recesioneuforia.html' title='¿CÓMO RECUPERARSE DE LA RECESIÓN?Euforia y Recesión'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-3824195578595766378</id><published>2010-11-02T04:31:00.000-07:00</published><updated>2010-11-02T04:33:41.357-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la nueva burbuja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El crédito'/><title type='text'>El crédito, la nueva burbuja</title><content type='html'>Ya ha desaparecido el original &lt;a href="http://app2.expansion.com/blogs/web/blas.html?opcion=1&amp;amp;codPost=20853"&gt;http://app2.expansion.com/blogs/web/blas.html?opcion=1&amp;amp;codPost=20853&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;que estaba en Expansión y solo queda una copia lo salvamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que se habla del gurú que predijo la crisis crediticia actual, Roubini, reproduzco por su interés el artículo publicado por nuestro ex compañero y actual redactor de Financial Times, Javier Blas, en Expansión.com que anticipaba en abril de 2007 muchas de las consecuencias de la abundancia de deuda barata en el mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;strong&gt;El crédito, la nueva burbuja&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;12:26 21-04-2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LONDRES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La burbuja puntcom se hinchó entre 1997 y 2001; la inmobiliaria, entre 2003 y 2006, ahora, en 2007, en los bancos centrales y los reguladores se teme que el fuerte aumento del crédito en los últimos cinco años, gracias a los bajos tipos de interés en todo el mundo, se transforme en la próxima burbuja de este mercado global. "Hay excesos en el mercado de crédito", reconoce Robert McAdie, jefe de estrategia global de crédito de Barclays Capital en Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor &lt;a href="http://www.expansion.com/edicion/exp/mercados/es/desarrollo/956397.html"&gt;preocupación de los reguladores&lt;/a&gt; se centra en, por un lado, los derivados de crédito y las titutilizaciones, y, por otro, las compras apalancadas de los grupos de capital riesgo. Hoy me centraré en los primeros y dejaremos los segundos para más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una gran proporción de los inversores podría estar siendo demasiado complaciente", avisó el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, esta semana en un &lt;a href="http://www.ecb.int/press/key/date/2007/html/sp070418.en.html"&gt;discurso&lt;/a&gt; ante la asamblea anual de la Asociación Internacional de Derivados e Instrumentos de Intercambio [International Swaps and Derivatives Association (&lt;a href="http://www.isda.org/"&gt;ISDA&lt;/a&gt;)].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un derivado de crédito es, en términos generales, un contrato bilateral privado (no cotizan en un mercado) en el que una de las partes busca cubrir el riesgo de impago de un instrumento financiero y la otra toma ese riesgo a cambio de un prima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los derivados permiten en general especular sobre el riesgo, por ejemplo, de suspensión de pagos de una empresa, de una cartera de hipotecas o de una cartera de préstamos concedidos por una empresa de tarjetas de crédito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos tipos de derivados más importantes son los instrumentos de intercambio de impago de crédito [credit default swaps ó CDS] y las obligaciones de deuda con garantía [collateralized debt obligations ó CDO].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras ofrecen protección contra el riesgo de impago, mientras que las segundas son carteras de derivados de crédito (por tanto, derivados de derivados) que permiten apostar sobre el riesgo de impago. Esas carteras se dividen en tramos, cada uno con un perfil de riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mercado de derivados de crédito, que prácticamente no existía en 1997, está creciendo a un ritmo vertiginoso, gracias a unas condiciones únicas: bajos tipos de interés, altos beneficios empresariales, baja volatilidad y enorme apetito por el riesgo. En un mundo en que obtener una alta rentabilidad ha sido difícil debido a los bajos tipos de interés oficiales, los derivados de crédito han sido un objetivo predilecto de los inversores institucionales, ávidos de rentabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2006, el &lt;a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/gfsr/2007/01/pdf/chap1.pdf"&gt;saldo vivo de los derivados de crédito&lt;/a&gt; alcanzó los 34,5 billones de dólares, un 102% más que en 2005. El saldo en 2003 era de menos de 5 billones y en 2000 no alcanzaba el billón. La emisión de CDO y titulizaciones de crédito, ya sea de préstamos o de hipotecas, alcanzó en 2006 los 2,5 billones, frente a menos de 0,5 billones en 2000, según datos del FMI.&lt;br /&gt; Saldo vivo de los derivados de crédito, en billones de dólaresFuente: 'Informe de estabilidad financiera global', abril 2006, Fondo Monetario Internacional y Asociación Internacional de Derivados e Instrumentos de Intercambio (para las cifras de 2006) El desarrollo de este mercado y el de las titulizaciones ha tenido beneficios: el riesgo está ahora redistribuido, y ha facilitado el acceso al crédito. Los bancos ya no prestan el dinero y retienen el riesgo, sino que originan (el préstamo) y redistribuyen (el riesgo de ese crédito) mediante titulizaciones y derivados. El cambio de modelo, en si, no preocupa a los reguladores; pero sí el hecho de que algunos inversores actúen como si los derivados eliminasen el riesgo; cuando simplemente lo redistribuyen. Trichet dice que eso podría "explicar en parte el rápido crecimiento del crédito bancario". Pero, al final, alguien siempre soporta el riesgo. El problema para los reguladores es que muchas veces desconocen quién es el tenedor último del riesgo de un crédito. Y que temen que ese último eslabón podría ser débil y desconocer el peso real que soporta.  Para colmo, el mercado de derivados es extraordinariamente opaco y su tecnología está, en muchos casos, poco desarrollada. Cuando la Reserva Federal comenzó a revisar su funcionamiento, hace 18 meses, se quedó horrorizada de que muchas operaciones se cerrasen por teléfono y los archivos no estuviesen informatizados. Pese a los avances, hoy todavía se tarda una media de 5,5 días en procesar un contrato de derivados de crédito. En 2006, la media era de 16,2 días. Pero aún hoy hay contratos que tardan más de 30 días en procesarse ¿Qué ocurrirá si el mercado sufre un revolcón con toda esa cola de contratos sin procesar? Nadie los sabe, pero los reguladores temen que la liquidez se seque de repente. La juventud del mercado, muchos de cuyos productos se inventarios tan recientemente como hace seis meses, complicado aún más saber qué ocurrirá en caso de que algo salga mal. El ex gobernador del Banco de España y hoy director del Departamento de mercados del FMI, Jaime Caruana, me dijo en una &lt;a href="http://www.expansion.com/edicion/exp/mercados/es/desarrollo/958870.html"&gt;entrevista&lt;/a&gt; que no podía estar seguro de que en caso de una shock el mercado de derivados fuese a funcionar correctamente. Ni lo contrario. Pero el hecho de que uno de los supervisores más importantes reconozca que no sabe qué pasara si vienen mal dadas no es tranquilizador. El otro problema es que el desarrollo es cada vez más exótico: uno de los segmentos en mayor peligro son los derivados de titulizaciones de hipotecas, sobre todo si estas últimas son de alto riesgo [supbrime]. Imaginen el cóctel: uno toma una cartera de hipotecas de alto riesgo de un banco hipotecario y las tituliza, después, un banco de inversión empaqueta varias titulizaciones en forma de un CDS. El resultado: un ABCDS [asset-backed securites credit default swap].  Gracias a la ingeniería financiera, algunos tramos de estos ABCDS logran un excelente ráting (AAA), cuando los activos que los respaldan son hipotecas de alto riesgo (con ráting CCC). Sorpresa para los inversores ahora, cuando la burbuja hipotecaria de EEUU ha estallado: creían tener activos AAA, y se encuentran con suspensiones de pagos. También se están empaquetando ABS en forma de CDO, lo que permite un mayor apalancamiento. También están surgiendo recientemente CDO cuyo subyacente son carteras de bonos de países emergentes, al igual que bonos que cumplen con la ley islámica (Sharia). Si el vertiginoso desarrollo de estos productos es una burbuja o no sólo el tiempo lo dirá, pero por el momento los reguladores están temblando. En próximos días en este blog, la otra fuente de preocupación ahora en los mercados financieros: las compras apalancadas de los grupos de capital riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.expansion.com/blogs/capitalriesgo/2008/10/30/la-mejor-prediccion-de-la-burbuja-de.html"&gt;http://www.expansion.com/blogs/capitalriesgo/2008/10/30/la-mejor-prediccion-de-la-burbuja-de.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-3824195578595766378?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/3824195578595766378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=3824195578595766378&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3824195578595766378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3824195578595766378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/11/el-credito-la-nueva-burbuja.html' title='El crédito, la nueva burbuja'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-5843722049600159036</id><published>2010-10-15T03:15:00.000-07:00</published><updated>2010-10-15T03:18:35.814-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a José Manuel Naredo, economista</title><content type='html'>&lt;strong&gt;José Fariña : ¿Estás de acuerdo con la afirmación de que el modelo de crecimiento español basado en la construcción de viviendas parece que está agotado? ¿existen alternativas reales?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Manuel Naredo&lt;/strong&gt; : Sí, estoy de acuerdo porque este modelo ha provocado un auge especulativo con una intensidad y duración sin precedentes, que ha arrastrado al país a una crisis también sin precedentes, que resulta difícilmente reversible. Pues este auge especulativo, no solo ha devorado el ahorro del país, sino que se ha seguido financiando con cargo al exterior, arrastrando a la economía española a la comprometida situación actual. Este auge acentuó primero hasta el límite el endeudamiento y el déficit exterior privado de la economía española. Y, después, el déficit y el endeudamiento público, al apuntalar con dinero y avales del Estado la precaria situación del sistema financiero y de la economía en general. Pues cuando los mercados financieros empezaron a percibir el riesgo de los pasivos que emitían la banca y las empresas españolas, se cerró el grifo de la financiación barata y abundante de la que había gozado la economía española, generando la consabida sequía de créditos y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, con todas sus consecuencias. El agotamiento del modelo se ha producido así por estrangulamiento financiero, generando una situación que no resulta reversible a corto plazo, dados los niveles de endeudamiento históricos que había alcanzado la economía española. Sobre todo cuando ya no puede recurrirse a los dos instrumentos que permitieron la recuperación de la economía española tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria anterior, la que murió tras los festejos del 92. Entonces la economía española pudo corregir sus más modestos déficits y endeudamientos y recuperar su competitividad, gracias a la devaluación de la peseta en un 40 % y a la muy notable rebaja del tipo de interés, para volver con más fuerza a las andadas. Pues su entrada en el euro reforzó su posición como atractora de capitales del resto del mundo, alimentando al tsunami de liquidez dispuesta a invertirse en ladrillos que infló la burbuja inmobiliaria y forzó hasta el límite el endeudamiento de la economía española antes mencionado. Resulta, pues, bastante pueril pensar que el mismo monocultivo inmobiliario que animó durante el pasado auge el pulso de la economía española puede repuntar sin problemas volviendo otra vez a las andadas. Lamentablemente, se ha producido el desenlace que repetidamente había venido anunciando. Me acuerdo cuando en el coloquio de algunas de mis conferencias o clases en la Escuela TS de Arquitectura de Madrid, alguien me objetaba que no parecía que el boom inmobiliario fuera a declinar y yo respondía que cuanto más se siguiera inflando la burbuja inmobiliaria, más dura sería la caída, porque si había algo seguro es que esa caída se produciría. Pues lo mismo que es seguro que los árboles no pueden crecer indefinidamente hasta el cielo, la burbuja especulativa que estaba viviendo la economía española tampoco podía crecer de forma permanente, ya que moriría, como es habitual en los ciclos económicos, por estrangulamiento financiero. Lo que sí era seguro es que cuanto más creciera, más dura sería la caída, como efectivamente se ha visto, al generar una crisis de una amplitud sin precedentes en un pasado próximo.&lt;br /&gt;Respecto a las alternativas, el problema es, en primer lugar, que deberían de haberse adoptado antes, sin dejar ir el endeudamiento y el déficit corriente con el exterior hasta los extremos a los que han llegado. Como había comentado hace tiempo, la gran oportunidad perdida para reconvertir el monocultivo inmobiliario de la economía española la perdió el presidente Zapatero cuando ganó sus primeras elecciones. Entonces, al igual que se vio reforzado por la mayoría de votos para retirar las tropas de Irak, habría sido el momento de decir que el futuro hacia el que la burbuja inmobiliaria arrastraba a la economía española pintaba bastante mal. Y que lo mismo que se había defendido la necesidad de hacer una reconversión industrial (aunque, más que reconversión, acabó siendo, en buena medida, desmantelamiento subvencionado) era el momento de plantear la reconversión del modelo inmobiliario español y de potenciar otras actividades económicas más viables, que aparecían eclipsadas por enormes plusvalías obtenidas de la recalificación de suelo y la revalorización trepidante, pero necesariamente efímera, de los precios de los inmuebles. Entonces se disponía además de unas cuentas públicas saneadas que habrían permitido apoyar holgadamente la reconversión con desgravaciones de impuestos y/o subvenciones.&lt;br /&gt;Después de que explotara la burbuja inmobiliaria y se declarara oficialmente la crisis, también existía la posibilidad de condicionar las ayudas y rebajas de impuestos iniciales para favorecer dicha reconversión, en vez de hacerlas de forma indiscriminada e incluso, a veces, nociva, al apuntalar el statu quo. Por ejemplo, resulta lamentable ver que se ha empleado masivamente el dinero público para subvencionar con el Plan E las obras que sin ton ni son han venido muchas veces recorriendo la geografía del país, o para subsidiar el paro, cuando hay tanto por hacer al ser comunes las situaciones de abandono y deterioro de infraestructuras, inmuebles, barrios, pueblos…o territorios. Y para ello no es necesario redescubrir la pólvora, sino mirar un poco la historia, advirtiendo que incluso en esa meca del capitalismo y del liberalismo que son los Estados Unidos, buena parte de las zonas verdes y deportivas de Nueva York y de otras ciudades, no son fruto de la prosperidad, sino de la gran crisis de 1929, que permitió ampliar a precio de saldo las dotaciones de suelo y equipamientos colectivos, ..o promover planes de infraestructuras que salvaron de la erosión millones de hectáreas. Pero para esto tendría que haberse reconocido el pinchazo de la burbuja y la crisis desde el principio, en vez de negarlas, y haberse trazado un plan ambicioso e ilusionante de reconversión de la economía española al que destinar juiciosamente los recursos públicos, en vez de dilapidarlos en desgravaciones, gastos y ayudas erráticas e inconexas. Ello hubiera exigido establecer un marco institucional y unas prioridades claras que permitieran sacar partido a la situación, en vez de esperar ingenuamente a ver si pasaba el chaparrón y, milagrosamente, se recuperaba el pulso de la coyuntura económica. Por ejemplo, clama al cielo que el Estado haya destinado primero 50.000 millones de euros de ayudas y 100.000 de avales a la banca, a los que se añaden 9.000 millones más, con líneas de crédito adicionales para un “Fondo de reestructuración ordenada bancaria” (FROB) ampliables hasta los 99.000, sin contrapartida alguna que le permita al Estado participar en la propiedad para orientar la gestión de las entidades beneficiadas. Cuando precisamente el Estado podía haber aprovechado todas estas operaciones de salvación y apuntalamiento de entidades para recuperar el vacío que había dejado la liquidación de la banca pública. Es más, estas operaciones están abocadas a seguir privatizando esos residuos de banca pública y/o cooperativa que son las cajas de ahorro, a la vez que se quiere que el ICO empiece a otorgar créditos y hacer funciones bancarias sin tener ni el personal ni la infraestructura necesarios para ello. Al utilizar al principio con prodigalidad y sin a penas condiciones o contrapartidas los recursos públicos, aumentaron el déficit y el endeudamiento público más allá de las exigencias de la UE, lo cual indujo a apretar las clavijas de la recaudación fiscal, antes de que aparecieran los ansiados “brotes verdes”. Y esto se hizo también de forma indiscriminada, aumentando el IVA u otras figuras que gravan al grueso de los contribuyentes. A la postre, la principal función de Estado ha consistido en reforzar el actual capitalismo asistido, habituado a privatizar beneficios y socializar pérdidas. Con cual, la crisis ha empobrecido a la mayoría de la gente y deprimido la actividad económica en general. También, tras el “efecto riqueza” originado por las revalorizaciones inmobiliarias, ahora se acusa un “efecto pobreza” que lastra la recaudación de impuestos, el consumo y la actividad económica en general.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Fariña : El pasado año se ha vivido un crecimiento muy importante en la colocación de paneles solares, molinos para conseguir energía del viento, concentradores solares y, en general, instalaciones encaminadas a conseguir energías renovables. Todo ello al amparo de ayudas que, como mínimo, habría que calificar de generosas. Sin embargo, en el momento actual, estas las ayudas (y, por tanto, con la consiguiente bajada en este tipo de instalaciones) han sufrido drásticos recortes. Algunos pensamos que los recortes no deberían producirse precisamente en este campo, pero es sólo una impresión. Me gustaría conocer tu opinión al respecto.&lt;br /&gt;José Manuel Naredo :&lt;/strong&gt; Lo que comentas es un exponente más del giro adoptado desde la anterior alegría de gastos y subvenciones hacia los posteriores recortes practicados también burda e indiscriminadamente. Es como si se promoviera la energía solar sin mucha convicción, como algo ceremonial, y cuando se vio que la cosa iba en serio se recortaron las ayudas porque resultaban demasiado atractivas y, sorprendentemente, tenían efecto. Pero lo que más me preocupa en el caso de las energías renovables, es que ocupan suelo y no van acompañadas de medidas exigentes de ordenación territorial. Por ejemplo, he visto “huertos solares” instalados en zonas de vega, cuando resulta un despropósito que los “huertos solares” sustituyan a los huertos ordinarios: lo lógico es que los huertos solares se instalen en zonas impropias para la agricultura. Algo parecido ocurre con los enormes molinos instalados en zonas que degradan paisajes interesantes, a la vez que pasaron a mejor vida los viejos molinos y molinetes que alegraban la vista: es a la vez una cuestión de escala y de ordenación del territorio que no se ha cuidado para nada.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Fariña : Algunos veíamos la actual crisis financiera como una oportunidad de reforma de muchas cosas. Me acuerdo, incluso, en una reunión con algunos compañeros de haberla saludado casi con alegría (con los brindis consiguientes, claro). Por supuesto que los más pudientes pronto se las arreglaron para hacer caer sobre las espaldas de los que menos tienen el coste de “los arreglos”. Pero todo ha terminado por complicarse de tal forma que, confieso, he perdido la perspectiva de lo que está sucediendo ¿realmente se trata de una crisis transitoria que, cuando termine va a dejar todo igual, o existe un “mar de fondo” que obligará a cambios importantes?&lt;br /&gt;José Manuel Naredo :&lt;/strong&gt;En efecto, más uno nos hemos alegrado de que escaseara por fin el carburante financiero que nutría el tsunami inmobiliario y que se quedaran en el papel o a medio construir megaproyectos y promociones que amenazaban con seguir asolando nuestra geografía en aras de un aquelarre especulativo desprovisto cada vez más de medida y de funcionalidad utilitaria. Hoy aparecen como testigos mudos de esa fiebre constructiva, exponentes bien surrealistas no solo en el litoral, sino también en los páramos mesetarios. Como ejemplo de estos últimos brillan las macro-urbanizaciones fantasma “Residencial el Quiñón” en Seseña (Toledo) o “Ciudad Valdeluz” en Yebes (Guadalajara), como también ese “Reino de don Quijote”, con su casino, sus diversas promociones y su aeropuerto privado vacío, en Ciudad Real,… o el megaproyecto de la treintena de casinos y ciudades del juego previstas en el desierto de Los Monegros que amenazaba con realizarse, como siempre con apoyo público, cuando sobrevino la crisis. Sí, más de uno nos alegramos que parara semejante locura que ha deparado al país un stock de un millón largo viviendas desocupadas en venta y más de dos millones si se terminaran todas las iniciadas y proyectadas. El problema estriba en que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y el parón de la construcción han tenido consecuencias devastadoras para el conjunto de la economía española que sufre, así, una crisis mucho más intensa y duradera que los otros países de la UE, sin que se vislumbre una salida clara y gratificante de la misma.&lt;br /&gt;Como había intuido hace tiempo, el conformismo social generado durante la larga etapa de auge económico acabó dificultando la emergencia de alternativas y de reformas al capitalismo financiero-inmobiliario que se tambaleaba con la crisis. Por una parte, ese conformismo hizo que tuvieran escaso eco las propuestas de alternativas más radicales al sistema. Pero también cerró la puerta a las reformas que demandaba la estabilidad del propio sistema. El potpourri de medidas “urgentes” que se vinieron adoptando sobre la marcha para “salir de la crisis”, apuntan más a perpetuar el statu quo financiero-inmobiliario que la había originado que a reformarlo, lastrando así dicha “salida”. Porque no es la búsqueda de instrumentos idóneos la que marca la orientación del grueso de las medidas adoptadas, sino las presiones del neocaciquismo imperante para paliar la insolvencia de las empresas privadas con recursos públicos, abaratar salarios, prestaciones y derechos de los trabajadores. Con lo cual, al no haberlo impedido las presiones sociales, la insolvencia privada se acabó transmutando en problemas de insolvencia del Estado, que a la postre la mayoría tiene que sufragar pagando más impuestos o recibiendo menores transferencias y gastos sociales. Pues los recortes para rebajar déficits y deudas, recortan también la actividad y los ingresos tributarios con los que hacer frente a esos déficits y deudas, forzando nuevos aumentos de los tipos impositivos y recortes del gasto público. Se ha desencadenado así una espiral depresiva en la que las excesivos déficits y deudas originarios exigen mayor frugalidad y sacrificios impositivos que lastran el crecimiento, a la vez que el escaso crecimiento acentúa la dificultad de atender y reducir esos déficits y deudas, que deprimirá la demanda y el ritmo de actividad en los años venideros.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Fariña : ¿Cómo ves la situación de los movimientos sociales alternativos en Europa (antiglobalización, decrecimiento, antisistema, etc.) relacionados con ese cambio de ciclo hacia una sociedad más “de derechas” que se observa en muchos países de la Unión Europea?&lt;br /&gt;José Manuel Naredo :&lt;/strong&gt;El conformismo antes indicado favorece la alternancia política bipartidista, que suele resultar funcional para el mantenimiento del statu quo cuando se encarga la socialdemocracia light de gestionar las crisis, como ejemplifica en Estados Unidos el triunfo del demócrata Obama para capear el temporal de la crisis, tras los reiterados gobiernos del ultra-conservador Bush en momentos de auge,… o con Rodríguez Zapatero, que ha acabado creyéndose en el deber de suplantar a la derecha afanándose en aumentar impuestos regresivos y recortar salarios y gastos sociales con empeño digno de mejor causa. Este bipartidismo trata de ningunear la existencia de una izquierda más radical en el panorama político y de un movimiento ecologista que generalmente reniega de la política partidista. Con lo cual, la protesta ejercida por estos movimientos “alternativos” tiende a diluirse sin que llegue plasmarse en propuestas alternativas ampliamente consensuadas tocantes a aspectos tan claves como la configuración y regulación del sistema financiero internacional (a esto contribuye también la falta de solvencia en los planteamientos y las desavenencias que se observan en seno de este movimiento).&lt;br /&gt;¿Podrán ganar peso político estos movimientos en un futuro próximo? Algo se mueve en este sentido. Por un lado, surgen escisiones en el seno de la socialdemocracia, como la de Lafontaine en Alemania, que tratan de articular un discurso con posiciones transformadoras y éticas más marcadas. Por otro, la fundación en Francia de un Nuevo Partido Anticapitalista con vocación trasnacional, refleja el afán de superar los sectarismos y dogmatismos que a menudo han caracterizado a la izquierda radical, proponiendo un amplio frente de oposición al sistema que acoja, incluso, a corrientes ecologistas y anarquistas poco proclives a participar en los teatros habituales de la política. En este sentido apunta la coalición verde capitaneada por Cohn Bendit, que obtuvo un gran éxito en las elecciones francesas al parlamento europeo. Estos ejemplos apuntan a evitar el divorcio que se observa entre los movimientos de protesta y la mediación política, hasta ahora monopolizada por los grandes partidos que permanecen firmemente anclados a la ideología y al statu quo de poder imperantes. ¿Conseguirán estos movimientos hacer que la democracia representativa actual se haga más participativa ? No lo se, pero merece la pena intentarlo. En cualquier caso las movilizaciones sociales pueden tener éxito en sus reivindicaciones sin que sus líderes consigan, ni muchas veces pretendan, llegar al gobierno. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con la moratoria nuclear que consiguió imponer en nuestro país hace tiempo el movimiento ecologista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.attacmadrid.org/?p=2860"&gt;http://www.attacmadrid.org/?p=2860&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-5843722049600159036?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/5843722049600159036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=5843722049600159036&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5843722049600159036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5843722049600159036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/10/entrevista-jose-manuel-naredo.html' title='Entrevista a José Manuel Naredo, economista'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-8336886944704646423</id><published>2010-10-09T15:00:00.001-07:00</published><updated>2010-10-09T15:00:58.326-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; 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margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h2 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;REPORTAJE: Primer plano&lt;/h2&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 4px; padding-right: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 380%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); letter-spacing: -1px; line-height: 36px; "&gt;¿Por qué seguimos cayendo?&lt;/h1&gt;&lt;h3 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 17px; font-weight: normal; "&gt;La inercia de las autoridades presagia una prolongación de la crisis y del alto nivel de paro&lt;/h3&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(65, 65, 65); line-height: normal; font-size: 11px; "&gt;&lt;strong style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 10px; font-weight: bold; "&gt;PAUL KRUGMAN / ROBIN WELLS&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(65, 65, 65); line-height: normal; font-size: 11px; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(65, 65, 65); line-height: normal; font-size: 11px; "&gt;&lt;em style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 10px; font-style: normal; "&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(65, 65, 65); line-height: normal; font-size: 11px; "&gt;03/10/2010&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En el invierno entre 2008 y 2009, la economía mundial estaba al borde del abismo. Los mercados de valores se hundían, los mercados de crédito estaban paralizados y los bancos quebraban como consecuencia de un contagio masivo que se extendía desde EE UU hasta Europa y que amenazaba con arrasar el resto del mundo. Durante la peor época de la crisis, EE UU perdía 700.000 puestos de trabajo al mes y el comercio mundial se reducía más deprisa de lo que lo había hecho durante el primer año de la Gran Depresión.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sin embargo, hacia el verano de 2009, a medida que la economía mundial se estabilizaba, quedó claro que no habría una repetición de la Gran Depresión en toda su magnitud. Desde junio de 2009, aproximadamente, muchos indicadores han estado apuntando hacia arriba: el PIB ha subido en todas las economías importantes, la producción industrial mundial ha crecido y los beneficios empresariales estadounidenses han vuelto a los niveles anteriores a la crisis.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sin embargo, el paro apenas ha descendido en EE UU y Europa (lo que significa que la precaria situación de los parados, especialmente en EE UU, donde la red de seguridad es mínima, no ha parado de empeorar a medida que las prestaciones se agotan y los ahorros se acaban). Y hay pocas perspectivas de mejoría: el desempleo sigue creciendo en las economías europeas más afectadas, el crecimiento económico de EE UU se está ralentizando claramente y muchas previsiones económicas apuntan a que la tasa de paro estadounidense seguirá siendo elevada o incluso ascenderá en el transcurso del próximo año.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Teniendo en cuenta estas sombrías circunstancias, ¿no deberíamos esperar cierta urgencia por parte de los políticos y los economistas, cierta prisa por presentar planes que fomenten el crecimiento y creen empleo? Por lo visto, no: un análisis informal de libros y artículos recientes no muestra nada parecido.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los libros sobre la gran recesión siguen saliendo a raudales de las imprentas; pero, en su mayoría, tienen una visión retrospectiva y se preguntan cómo nos hemos metido en este lío, en vez de decirnos cómo salir de él. Para ser justos, muchos libros recientes sí que dan recetas sobre cómo evitar la siguiente burbuja; pero no ofrecen mucha orientación acerca del problema más acuciante: el de cómo hacer frente a las consecuencias no resueltas de la última.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Esta extraña dejadez tampoco puede explicarse enteramente por los mecanismos del comercio editorial. Es cierto que la mayoría de los libros sobre economía que aparecen ahora llegaron a las imprentas antes de que se hiciese plenamente evidente la naturaleza decepcionante de nuestra mal llamada recuperación. No obstante, incluso un análisis de artículos recientes muestra una llamativa falta de disposición por parte de la abatida ciencia para ofrecer soluciones a los problemas de un paro persistentemente elevado y una economía floja. Ha habido un encendido debate sobre la efectividad de las medidas monetarias y fiscales adoptadas en los peores momentos de la crisis; también ha habido ruidosas declaraciones acerca de lo que no debemos hacer (las advertencias sobre el supuesto peligro de los déficits presupuestarios o de la política monetaria expansiva son incontables). Pero las propuestas de medidas positivas que nos saquen del agujero en el que estamos son pocas y muy distanciadas entre sí.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En las páginas siguientes presentaremos un análisis relativamente breve sobre un tema en el que se ha hecho mucho hincapié, pero que sigue siendo controvertido: los orígenes de la crisis de 2008. Luego nos fijaremos en los debates políticos en curso acerca de la respuesta a la crisis y sus consecuencias. Para no dejar a los lectores en suspenso: creemos que la relativa ausencia de propuestas para hacer frente al paro masivo es un caso de "parálisis autoinducida" (una expresión utilizada por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, hace una década, cuando era un investigador que criticaba a los responsables políticos desde fuera).&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Hay margen para la acción, tanto monetaria como fiscal. Pero tanto los políticos como los funcionarios y los economistas han sufrido una crisis nerviosa, una crisis por la que millones de trabajadores pagarán un alto precio.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;1.&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Podríamos llamarlo la gran burbuja inmobiliaria del Atlántico Norte: en la primera década del tercer milenio, los precios de las viviendas y los inmuebles comerciales se dispararon en algunas zonas de Europa y Norteamérica. Entre 1997 y 2007, el precio de la vivienda subió un 175% en EE UU, un 180% en España, un 210% en Reino Unido y un 240% en Irlanda.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;¿Por qué subieron tanto los precios de los inmuebles y en tantos sitios? Hablando de manera general, hay cuatro explicaciones populares (que no son excluyentes entre ellas): la política de tipos de interés bajos de la Reserva Federal después de la recesión de 2001; la "superabundancia mundial de ahorros"; las innovaciones financieras que disfrazaban el riesgo, y los programas gubernamentales que generaban riesgo moral.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;La política de tipos de interés bajos de la Reserva Federal&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Después del estallido de la burbuja tecnológica a finales de los años noventa, los bancos centrales rebajaron drásticamente los tipos de interés a corto plazo que controlaban directamente en un intento por contener la consiguiente recesión. La Reserva Federal tomó la medida más radical al rebajar el tipo diario de los préstamos interbancarios del 6,5% registrado a principios de 2000 a un mero 1% en 2003, y al seguir manteniéndolo muy bajo durante 2004.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Y hay una escuela de pensamiento -con la que Raghuram Rajan simpatiza claramente en su libro &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Fault Lines&lt;/i&gt; (&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Líneas de falla&lt;/i&gt;, no publicado en España), y que recibe un apoyo más matizado por parte de Nouriel Roubini y Stephen Mihm en &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Cómo salimos de ésta&lt;/i&gt;(Destino)- que considera que este periodo prolongado de tipos bajos fue un terrible error político que sentó las bases para la burbuja inmobiliaria.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sin embargo, este punto de vista presenta algunas pegas importantes. Para empezar, había buenos motivos para que la Reserva Federal mantuviese bajo su tipo interbancario, o &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;político&lt;/i&gt;. Aunque la recesión de 2001 no fue especialmente profunda, la recuperación fue lenta; en EE UU, el empleo no recuperó los niveles anteriores a la recesión hasta 2005. Y con una inflación que alcanzó su valor más bajo en 35 años había razones para preocuparse por una posible trampa deflacionista en la cual una economía deprimida hace que bajen los salarios y precios, lo que a su vez deprime aún más la economía. Resulta difícil imaginar, incluso con la perspectiva que da el tiempo, de qué manera podría haber justificado la Reserva Federal el hecho de no mantener los tipos bajos durante un periodo prolongado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El hecho de que la burbuja inmobiliaria fuese un fenómeno más noratlántico que puramente estadounidense también hace que resulte difícil achacar la culpa de esa burbuja principalmente a la política de los tipos de interés. El Banco Central Europeo no fue ni mucho menos tan agresivo como la Reserva Federal, y redujo los tipos de interés que controlaba solo la mitad de lo que lo hizo su homóloga estadounidense, pero no obstante, las burbujas inmobiliarias europeas fueron perfectamente comparables en escala a la de EE UU.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Estos argumentos dan a entender que sería un error atribuir toda o parte de la culpa por la burbuja inmobiliaria a una política monetaria descaminada.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;La superabundancia mundial de ahorros&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La expresión "superabundancia mundial de ahorros" proviene en realidad de un discurso que pronunció Ben Bernanke a principios de 2005. En dicho discurso, el futuro presidente de la Reserva Federal sostenía que el gran déficit comercial de EE UU -y los grandes déficits de otros países como Reino Unido y España- no reflejaba tanto un cambio en el comportamiento de esos países como un cambio en el comportamiento de los países con superávit.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Históricamente, los países en vías de desarrollo han tenido déficits comerciales respecto a los países desarrollados, ya que compran maquinaria y otros bienes de equipo con el fin de aumentar su nivel de desarrollo económico. En los albores de la crisis financiera que golpeó Asia en 1997 y 1998, esta práctica habitual se invirtió: las economías en vías de desarrollo de Asia y Oriente Próximo tenían grandes superávits comerciales respecto a los países desarrollados, con el fin de acumular enormes reservas de activos extranjeros como seguro contra otra crisis financiera.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Alemania también contribuyó a este desequilibrio mundial al alcanzar grandes superávits comerciales respecto al resto de Europa a fin de financiar la reunificación y el rápido envejecimiento de su población. En China, cuyo superávit comercial equivale a la mayor parte del déficit comercial de EE UU, el deseo de protegerse contra una posible crisis financiera ha dado forma a una política en la que la moneda se mantiene infravalorada, lo cual beneficia a las empresas exportadoras con conexiones políticas, a menudo a expensas de la población trabajadora en general.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Para los países con déficit comercial como EE UU, España y Reino Unido, la otra cara del desequilibrio comercial fueron unos grandes flujos de capital entrante debido a que los países con superávit compraban cantidades ingentes de bonos y otros activos estadounidenses, españoles y británicos. Estas entradas de capital también hicieron bajar los tipos de interés; no los tipos a corto plazo fijados por las políticas de los bancos centrales, sino los tipos a largo plazo, que son los que importan con vistas al gasto y al precio de la vivienda y que dependen de los mercados de bonos. Tanto en EE UU como en los países europeos, los tipos de interés a largo plazo experimentaron un drástico descenso después de 2000 y permanecieron bajos incluso cuando la Reserva Federal empezó a subir su tipo a corto plazo. Su presidente en aquel momento, Alan Greenspan, llamó a esta divergencia el "enigma" del mercado de obligaciones, pero es perfectamente comprensible, dadas las fuerzas internacionales implicadas. Y merece la pena señalar que, aunque, como hemos dicho, el Banco Central Europeo no fuese ni mucho menos tan agresivo como la Reserva Federal a la hora de rebajar los tipos a corto plazo, los tipos a largo plazo cayeron igual o más en España e Irlanda que en EE UU, un hecho que invalida la idea de que fue la política monetaria flexible la causante de la burbuja inmobiliaria.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De hecho, en aquel discurso de 2005, Bernanke reconocía que el impacto de la superabundancia de ahorros se estaba dejando sentir principalmente en el sector de la vivienda: durante estos últimos años, las principales repercusiones de la superabundancia mundial de ahorros en el precio de los activos parece haberse producido en el mercado de la inversión residencial, ya que los tipos hipotecarios bajos han propiciado unos niveles récord de construcción de casas y unas fuertes subidas del precio de las viviendas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Algo en lo que, por desgracia, no reparó fue que los precios de las casas estaban subiendo mucho más de lo que deberían haber subido, incluso teniendo en cuenta los tipos hipotecarios bajos. A finales de 2005, tan solo unos meses antes de que la burbuja inmobiliaria estadounidense empezase a deshincharse, declaraba -desechando implícitamente los argumentos de diversas Casandras prominentes- que los precios de la vivienda "son, en gran medida, el reflejo de unas bases económicas sólidas". Y como casi todos los demás, Bernanke no se percató de que tanto las instituciones financieras como las familias estaban asumiendo riesgos que no comprendían, porque daban por hecho que los precios de las viviendas nunca bajarían.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;A pesar de la extraordinaria falta de clarividencia de la que ha hecho gala Bernanke con respecto a la crisis que se nos venía encima, la historia de la superabundancia mundial ofrece, no obstante, una de las mejores explicaciones sobre cómo tantos países se las arreglaron para meterse en problemas tan parecidos.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;La innovación financiera descontrolada&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;/i&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Mary tenía un corderito y, cuando vio que estaba enfermo, lo envió al polígono industrial de Packingtown, y ahora es pollo envasado&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La famosa cancioncilla que resume &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;La jungla&lt;/i&gt; de Upton Sinclair parece muy apropiada como descripción de las prácticas financieras que contribuyeron a alimentar la burbuja inmobiliaria, especialmente en el caso de las hipotecas subpreferenciales. A estas alturas, la letanía resulta familiar: el viejo modelo de banca, según el cual los bancos se quedaban con los préstamos que concedían, fue sustituido por la nueva práctica de generar y distribuir. Los generadores de hipotecas -que, en muchos casos, no poseían un negocio bancario tradicional- concedían préstamos para comprar casas y, acto seguido, vendían esos préstamos a otras empresas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Luego estas empresas reempaquetaban esos préstamos agrupándolos, y a continuación vendían participaciones de estos paquetes de valores; y las agencias de calificación estaban dispuestas a etiquetar el producto de pollo resultante, es decir, a poner su sello de aprobación, la calificación AAA, en los más privilegiados de estos valores hipotecarios, aquellos que tenían preferencia para reclamar el interés y el reembolso del capital principal.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Todo el mundo desconocía tanto los riesgos que planteaba un retroceso general del mercado inmobiliario como la degradación de las reglas sobre garantía bancaria a medida que la burbuja se inflaba (esa ignorancia, sin duda, se veía favorecida por las enormes cantidades de dinero que se ganaban). Cuando llegó la crisis resultó que gran parte de ese papel de categoría triple A apenas valía unos cuantos céntimos por dólar.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es una historia vergonzosa. Sin embargo, es importante volver atrás y preguntarse por la importancia que tuvieron estas prácticas financieras poco fiables a la hora de sentar las bases de la crisis.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Hay tres puntos que nos parecen importantes. Primero, la versión habitual de la historia transmite la impresión de que Wall Street no tenía ningún incentivo para preocuparse por los riesgos de los préstamos basura, porque era capaz de deshacerse de los residuos tóxicos y encajárselos a inversores incautos de todo el mundo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Pero esta afirmación parece ser en gran parte errónea, aunque no del todo: aunque había muchísimos inversores ingenuos comprando valores hipotecarios complejos sin comprender sus riesgos, las empresas de Wall Street que emitían estos valores mantenían los activos de más riesgo en sus propios libros de cuentas. Además, muchos de los activos relativamente menos arriesgados los compraban otras instituciones financieras, normalmente consideradas inversores especializados, y no los ciudadanos corrientes. El efecto final fue el de concentrar los riesgos en el sistema bancario, no el de cargar a otros con ellos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Segundo, la comparación entre Europa y EE UU es instructiva. Europa se las arregló para inflar unas burbujas inmobiliarias gigantescas sin recurrir a complejos esquemas financieros como los de EE UU. Los bancos españoles, en concreto, ampliaron enormemente el crédito; lo hicieron vendiendo garantías sobre sus préstamos a inversores extranjeros, pero estas garantías eran simples, contratos sin florituras que, en última instancia, dejaban el pasivo en manos de los prestamistas originales, los propios bancos españoles. La relativa simplicidad de sus técnicas financieras no impidió que se creara una burbuja enorme ni el estallido posterior.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Un tercer argumento en contra de la idea de que las finanzas complejas desempeñaron una función esencial es el hecho de que la burbuja inmobiliaria vino acompañada de una burbuja simultánea de los inmuebles comerciales, que seguían financiándose fundamentalmente mediante préstamos bancarios tradicionales. De modo que las finanzas exóticas no fueron una condición necesaria para el descontrol de los préstamos, ni siquiera en Estados Unidos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Lo que sí es posible es que esa innovación financiera hiciera que los efectos de la crisis inmobiliaria fuesen más generalizados: en vez de quedarse en una crisis concentrada geográficamente, en la que solo las instituciones crediticias locales estaban en peligro, la complejidad de la estructura financiera extendió la crisis a instituciones financieras de todo el mundo.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;El riesgo moral generado por los programas gubernamentales&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La idea de que la culpa fue del Gobierno -que los préstamos avalados por el Gobierno, las órdenes gubernamentales y las garantías gubernamentales explícitas o implícitas condujeron a compras irresponsables de casas- es un dogma de fe de la derecha política. También es un tema central, aunque no el único, del libro &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Fault Lines&lt;/i&gt;, de Raghuram Rajan.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En el mundo, según Rajan, catedrático de Finanzas en la escuela de empresariales de la Universidad de Chicago, las raíces de la crisis financiera se hunden en la creciente desigualdad adquisitiva en EE UU y en la reacción política a esa desigualdad: los congresistas, con la intención de ganarse el favor de los votantes y mitigar las consecuencias de la creciente desigualdad, canalizaron fondos hacia familias con pocos ingresos que querían comprar casas. Fannie Mae y Freddie Mac, las dos instituciones crediticias patrocinadas por el Gobierno, facilitaron el crédito hipotecario; la Ley de Reinversión en la Comunidad, que animaba a los bancos a adaptarse a las necesidades crediticias de las comunidades en las que operaban, les obligó a prestar dinero a prestatarios con pocos ingresos, independientemente del riesgo; y de todas formas, a los bancos no les preocupaba mucho el riesgo porque creían que el Gobierno les respaldaría si algo salía mal.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Rajan afirma que el Programa de Eliminación de Activos Problemáticos (TARP, por sus siglas en inglés), convertido en ley por el presidente Bush el 3 de octubre de 2008, ratificaba la creencia de los bancos de que no tendrían que pagar ningún precio por su desenfreno. Aunque Rajan tiene la precaución de no dar nombres y echa la culpa a los "políticos" en general, está claro que los demócratas son los principales culpables, según su visión del mundo. En general, quienes afirman que el Gobierno ha sido el responsable tienden a centrar su ira en Bill Clinton y en el congresista Barney Frank, que supuestamente estaban detrás de la gran campaña para dar préstamos a los pobres.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;No obstante, a pesar de ser una historia en la que todo encaja a la perfección, choca claramente con los hechos. Y resulta decepcionante ver que Rajan, un economista respetado por todos que fue uno de los primeros que advirtieron sobre el descontrol de Wall Street, se traga algo que esencialmente es un mito con motivaciones políticas. El libro de Rajan se basa en gran medida en estudios del American Enterprise Institute, un comité de expertos de derechas. No menciona ninguno de los numerosos estudios y comentarios que demuestran la falsedad de la tesis que echa la culpa al Gobierno.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Roubini y Mihm, por el contrario, captan bien la idea: el enorme crecimiento del mercado de las hipotecas basura estuvo respaldado principalmente no por Fannie Mae y Freddie Mac, sino por instituciones privadas de crédito hipotecario como Countrywide. Además, la Ley de Reinversión en la Comunidad es muy anterior a la burbuja inmobiliaria. Las afirmaciones exageradas sobre que Fannie Mae y Freddie Mac provocaron por sí solos la crisis de las hipotecas subpreferenciales son sencillamente descabelladas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Como han señalado otros, Fannie y Freddie representaban en realidad una parte muy reducida del conjunto del mercado de los préstamos inmobiliarios durante los años de mayor crecimiento de la burbuja. En la medida en que compraron préstamos inmobiliarios dudosos, lo hicieron buscando beneficios, no persiguiendo objetivos sociales (de hecho, estaban tratando de alcanzar a los prestamistas privados). Por otra parte, pocas de las instituciones implicadas en la concesión de préstamos hipotecarios subpreferenciales -como Countrywide Financial- eran bancos comerciales sujetos a la Ley de Reinversión en la Comunidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Aparte de eso, había otras burbujas; la burbuja de los inmuebles comerciales de EE UU, que no estaba en absoluto promovida por políticas públicas, y las burbujas en Europa. El hecho de que los inmuebles residenciales estadounidenses solo fuesen parte de un fenómeno mucho mayor parece ser una presunta prueba en contra de cualquier opinión que dependa demasiado de supuestas distorsiones creadas por los políticos estadounidenses.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;¿Era la política gubernamental completamente inocente? No, pero sus pecados eran más de omisión que de acción. A Fannie y Freddie no se les debería haber permitido tratar de obtener beneficios en las últimas etapas de la burbuja inmobiliaria; y los reguladores no fueron capaces de usar la autoridad que tenían para impedir que se asumieran riesgos excesivos. Pero por mucho que los conservadores quieran colocar a los políticos bondadosos en el centro de esta historia, ese no es su lugar. Y el respaldo que da Rajan a la versión conservadora de la historia, sin siquiera reconocer los problemas de dicha versión, resulta poco fiable y evasivo.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;La burbuja como un cisne blanco&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sean cuales sean las causas exactas de la burbuja inmobiliaria, es importante darse cuenta de que las burbujas en general no son ni mucho menos algo fuera de lo habitual. Por el contrario, como explicaba detalladamente Robert Shiller, de Yale, en su libro&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Exuberancia irracional&lt;/i&gt; (Turner), elogiado con razón, son una característica recurrente de los mercados financieros. (No es una coincidencia que Shiller avisase desde el principio de que estábamos experimentando una burbuja inmobiliaria masiva). Las burbujas se han producido en las economías pequeñas y en las grandes, en países concretos y en la economía mundial en su conjunto, en periodos de intensa intervención pública y en épocas de mínima injerencia gubernamental. La burbuja inmobiliaria del Atlántico Norte, como dicen Roubini y Mihm, fue un "cisne blanco", un tipo de acontecimiento normal, no uno tremendamente inusual, aunque mucho más grande que la mayoría.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Nosotros opinamos que la burbuja surgió en gran parte gracias a la superabundancia mundial de ahorros, pero que cobró bríos (que es lo que hacen las burbujas). Puede que las innovaciones financieras como la titularización de hipotecas hayan contribuido a inflar la burbuja, pero los bancos europeos se las apañaron para ampliar en exceso el crédito sin tantas florituras. Sin embargo, está claro que hubo fallos de supervisión garrafales. En concreto, Ben Bernanke ha reconocido que la Reserva Federal no empleó su autoridad reguladora para frenar los excesos de las entidades de crédito hipotecario (un descuido trágico). Greenspan hizo caso omiso de la clara advertencia que hizo un miembro de la junta directiva de la Reserva sobre los préstamos hipotecarios, que se habían vuelto peligrosamente excesivos. Y la titularización generalizada de los préstamos hipotecarios ha hecho que el problema sea mucho más difícil de resolver.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En un mercado inmobiliario que ahora está deprimido en todos los aspectos de la economía, los titulares de hipotecas y prestatarios con problemas estarían en mejor situación si pudieran renegociar sus préstamos y evitar las ejecuciones hipotecarias. Pero cuando las hipotecas se han rebanado y troceado para agruparlas y luego se han vendido en el mercado internacional, de forma que ningún inversor posee más que una fracción de cualquier hipoteca, esas negociaciones son imposibles. Y por culpa de los &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;lobbies&lt;/i&gt; del sector financiero que impidieron que las hipotecas estuviesen cubiertas por los procesos de quiebra personal, ningún juez puede imponer una solución. El fenómeno de la titularización, creado con la creencia de que nunca se produciría un hundimiento a gran escala en el sector de la vivienda, ha atrapado a los inversores y a los prestatarios con problemas en una espiral descendente mutuamente destructiva.&lt;/p&gt;&lt;h4 class="ladillo" style="margin-top: 5px; margin-right: 0px; margin-bottom: 8px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 220%/100% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;2.&lt;/h4&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;¿Qué pasa cuando las burbujas estallan? Invariablemente, un montón de riqueza en activos desaparece. Pero eso, en sí mismo, no basta para convertir el estallido de una burbuja en una catástrofe para la economía en general. La crisis de la Bolsa de 2000-2002 asestó un golpe de cinco billones de dólares al patrimonio de las familias estadounidenses. Hizo sufrir mucho a aquellas personas que contaban con las plusvalías para su jubilación, pero no desencadenó ninguna crisis sistémica generalizada. La crisis inmobiliaria representó un golpe de ocho billones de dólares, que tampoco fue mucho más grande que el del hundimiento de la Bolsa, si se tienen en cuenta la inflación y el crecimiento económico que hubo de por medio. Pero dio lugar a la peor crisis mundial desde los años treinta. ¿Por qué?&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La mayor parte de &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Cómo salimos de ésta&lt;/i&gt;, de Roubini y Mihm, está, de hecho, dedicada a esta pregunta. Curiosamente, teniendo en cuenta la reputación que tiene Roubini de persona extremista y agorera, el libro depara pocas sorpresas. Pero es una muy buena introducción para explicar la manera en que unas finanzas mal encaminadas pueden destrozar una economía por lo demás saludable.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Hay dos respuestas principales a la pregunta de por qué algunas burbujas de activos hacen tanto daño cuando se pinchan. La respuesta más corta de miras se centra en el sector financiero; la de miras más amplias sostiene que la deuda y el apalancamiento entre agentes no financieros como corporaciones y propietarios de viviendas son igual de importantes. El hecho de que uno suscriba una u otra tiene consecuencias importantes para la visión que tiene sobre el modo en que deberíamos responder ante los pertinaces males de la economía.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Hablemos primero del sector financiero: los bancos y otras instituciones similares. Incluso Adam Smith sabía que los bancos están particularmente sujetos a crisis de confianza. Forma parte de la naturaleza de su negocio: un banco puede prometerle que tendrá acceso a su dinero siempre que quiera pero, dado que la mayoría de los fondos depositados en manos de cualquier banco se invierten en valores a largo plazo, ningún banco puede mantener realmente esa promesa si una gran parte de los depositantes exigen simultáneamente que se les devuelva su dinero. Por eso la banca depende de la confianza: mientras la gente crea que su dinero está seguro y solo saque fondos cuando tenga un motivo personal o empresarial para hacerlo, su dinero probablemente estará a salvo. Pero si los clientes de un banco empiezan a dudar de la solidez de la institución y deciden en masa sacar su dinero -es decir, si hay una retirada masiva de fondos del banco-, el miedo a que el banco quiebre puede convertirse en una profecía hecha realidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La crisis mundial del mercado inmobiliario, a diferencia del estallido de la burbuja de las punto.com, hizo que surgieran preocupaciones justificables respecto a la solidez de los bancos. Las instituciones financieras en su mayoría no estaban expuestas a las acciones tecnológicas. Sin embargo, estaban muy expuestas a pérdidas debidas a impagos hipotecarios. Por eso no resulta sorprendente, al menos retrospectivamente, que la crisis del mercado inmobiliario desencadenase una retirada masiva de fondos en grandes partes del sistema financiero. O por usar un término anticuado que vuelve a utilizarse de manera habitual, desencadenó el pánico financiero.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Pero ¿cómo podría darse un pánico de los de antes en el mundo moderno? Generaciones de instructores económicos les han dicho a sus alumnos que las retiradas masivas de fondos en los bancos -como en la famosa escena de la película &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Qué bello es vivir&lt;/i&gt;- son algo del pasado, ya que los depositantes modernos saben que su dinero está asegurado por la Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés). ¿Por qué se equivocaban? La ahora familiar respuesta es que en 2007 el sistema financiero había evolucionado hasta un punto en el que tanto la regulación bancaria tradicional como la red de seguridad asociada a ella estaban llenas de agujeros.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En EE UU, la banca convencional fue sustituyéndose progresivamente por diversas alternativas, ahora frecuentemente agrupadas con la expresión "banca en la sombra". Por ejemplo, muchas empresas empezaron a colocar su dinero no en depósitos bancarios sino en &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;repos&lt;/i&gt; o acuerdos de recompra (préstamos a muy corto plazo a fondos de cobertura y bancos de inversión). Los acuerdos de recompra ofrecían unos tipos de interés más altos que los depósitos corrientes, porque sus emisores no estaban sujetos a los requisitos de reservas ni a otras normas que se aplican a los bancos convencionales. Pero no estaban garantizados por el Gobierno y, por tanto, estaban expuestos a crisis de confianza. Las retiradas masivas de acuerdos de recompra hundieron a Bear Stearns y Lehman Brothers. Y, según muchos cálculos, en 2007, los acuerdos de recompra y otras formas de banca en la sombra representaban alrededor del 60% del sistema bancario estadounidense total (pero la banca en la sombra seguía estando sin regular ni asegurar en su mayoría). "No es de extrañar", escriben Roubini y Mihm, "que el sistema de banca en la sombra estuviese en el centro de lo que se convertiría en la madre de todas las retiradas masivas bancarias".&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En Europa, la ruptura de la red de seguridad bancaria tradicional adquirió una forma un tanto distinta. En primer lugar, los bancos de las zonas de burbuja en España, Irlanda, Islandia y Reino Unido concedieron préstamos que superaban con creces sus depósitos, los cuales complementaron con financiación al por mayor, es decir, adquiriendo préstamos de otros bancos e inversores. Esta financiación al por mayor podía agotarse, y de hecho se agotó, cuando la solidez de los prestamistas originales se vio en tela de juicio.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Más allá de eso, los bancos europeos estaban respaldados por sus Gobiernos nacionales, no por una red de seguridad paneuropea, lo cual quiere decir que, cuando en algunos países surgieron problemas bancarios realmente graves, la capacidad de los Gobiernos de esos países para apoyar a sus bancos se vio cuestionada. Islandia, donde un puñado de banqueros desmandados asumió una deuda varias veces mayor que el PIB del país, es el ejemplo más conocido. Pero dudas similares aunque menos importantes relativas a la capacidad del Gobierno para hacer frente a las deudas de la banca han surgido en Irlanda y España.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De modo que la crisis del mercado inmobiliario generó una crisis de confianza en gran parte del sistema financiero mundial y terminó por paralizar partes cruciales de dicho sistema. Los signos de tensión empezaron a aparecer a finales del verano de 2007; el caos se desató después de la quiebra de Lehman en septiembre de 2008. Durante el invierno de 2008-2009 se dispararon los costes de los préstamos para casi todo el mundo -en el caso de que alguien consiguiera un crédito- excepto para los Gobiernos. Y la economía mundial parecía acercarse peligrosamente a una catástrofe total.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los responsables políticos se apresuraron a evitar ese final. Se rescató a las instituciones financieras a expensas de los contribuyentes; se ampliaron las garantías para restaurar la confianza (Irlanda, por ejemplo, tomó la extraordinaria medida de garantizar toda la deuda bancaria irlandesa); los bancos centrales y los organismos gubernamentales echaron una mano como &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;prestamistas de último recurso&lt;/i&gt; y ofrecían crédito cuando los bancos no podían o no querían. Estas medidas consiguieron controlar el pánico: a principios del verano de 2009, la mayoría de los índices de estrés financiero habían vuelto a valores más o menos normales. Y como señalábamos al principio de este artículo, la economía mundial dejó de caer en picado y empezó a crecer otra vez.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Pero, como también hemos señalado, no ha sido una recuperación en toda regla. Si el problema fundamental tiene que ver con una crisis de confianza en el sistema bancario, ¿por qué la restauración de la confianza en la banca no ha traído una vuelta del crecimiento económico sólido? Es probable que la respuesta sea que los bancos solo eran una parte del problema. Resulta curioso que sólo uno de los tres libros analizados aquí mencione al menos la obra del fallecido Hyman Minsky, un economista heterodoxo y durante mucho tiempo olvidado, a quien le ha llegado su momento (en más de un sentido). No obstante, Roubini y Mihm aportan una buena visión general de las ideas de Minsky (y Richard Koo, lo sepa o no, es en gran medida un &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;minskyano).&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La teoría de Minsky, en resumen, era que las épocas de estabilidad financiera sientan las bases de las crisis futuras porque incitan a una amplia variedad de agentes económicos a contraer deudas cada vez mayores y a participar en una especulación cada vez más arriesgada. Mientras los precios de los activos siguen subiendo, impulsados por las compras financiadas con deuda, todo parece marchar sobre ruedas. Pero, antes o después, la música se detiene: hay un &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;momento Minsky&lt;/i&gt; en el que todos los actores se dan cuenta (o los acreedores les obligan a darse cuenta) de que los precios de los activos no van a subir eternamente y de que los prestatarios han asumido una deuda excesiva.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Pero ¿no es esta nueva prudencia algo bueno? No. Cuando un individuo intenta pagar lo que debe, no hay ningún problema; pero cuando todo el mundo trata de hacerlo al mismo tiempo, las consecuencias pueden muy fácilmente ser destructivas para todos los implicados. El proceso de destrucción se observa más claramente en el sector financiero, donde el intento por parte de todo el mundo de pagar su deuda vendiendo activos al mismo tiempo puede llevar a un círculo vicioso de precios que se hunden y angustia creciente. Pero el problema no se limita necesariamente a las finanzas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De hecho, Richard Koo sostiene en &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;The Holy Grail of Macroeconomics&lt;/i&gt; (&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;El santo grial de la macroeconomía&lt;/i&gt;, sin publicar en España ) que el mayor problema al que se enfrentan las economías después de un momento Minsky (aunque él nunca usa ese término) no reside en el sector financiero, sino en los sectores no financieros con demasiadas deudas en sus balances. Koo es el economista jefe del Instituto de Investigación Nomura. Gran parte de su libro está dedicado a la larga época de estancamiento de Japón que se inició a principios de los años noventa. Este estancamiento, afirma, era en su mayoría un reflejo de los problemas que tenían con las cuentas de resultados las corporaciones no financieras, que se vieron atrapadas en grandes deudas tras el estallido de la burbuja inmobiliaria japonesa en los años ochenta. Sostiene que EE UU se enfrenta ahora a un problema similar, con problemas de deuda concentrados no en las corporaciones sino en los propietarios de viviendas que han asumido grandes deudas tanto al comprar las casas como al usarlas como cajeros automáticos, es decir, rehipotecándolas para obtener dinero en efectivo por la revalorización de la vivienda y gastando ese efectivo en un mayor consumo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Según el análisis de Koo, los intentos simultáneos por parte de muchos actores privados de pagar sus deudas condujeron a una "falacia de la composición", que está estrechamente relacionada con la famosa (aunque muy a menudo subestimada) "paradoja del ahorro". Cada corporación o familia individual recorta el gasto en un intento por reducir la deuda; pero estos recortes del gasto reducen los ingresos de todo el mundo y mantienen la economía permanentemente deprimida.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Estos problemas más generales de deuda y desapalancamiento posiblemente expliquen por qué el éxito a la hora de estabilizar el sector financiero solo ha servido para alejar un poco la economía del abismo, sin dar pie a una recuperación sólida. La economía está atada de pies y manos, todavía paralizada por la excesiva cantidad de deuda sin pagar. Es decir, los esfuerzos simultáneos de tantas personas por pagar sus deudas al mismo tiempo hacen que la economía siga deprimida.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;¿Y cuál es la solución? A corto plazo, la única forma de evitar una recesión profunda cuando casi todo el mundo en el sector privado está tratando de pagar su deuda simultáneamente es que el Gobierno se mueva en la dirección contraria: que se convierta, de hecho, en el prestatario de último recurso, emitiendo deuda y gastando más a medida que el sector privado se retrae. Cuando el momento Minsky es más intenso, los déficits presupuestarios no solo son buenos, son necesarios. En realidad, el aumento de los déficits presupuestarios en todo el mundo entre 2007 y 2009 posiblemente fue más importante aún que los rescates financieros para evitar que la crisis del mercado inmobiliario desencadenase una repetición de la Gran Depresión en toda su magnitud.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por cierto que, este aumento repentino de los déficits presupuestarios no se debió principalmente a los esfuerzos deliberados por estimular la economía. Al contrario, los factores principales fueron la caída de la recaudación fiscal a medida que las economías se hundían y, en segundo lugar, un crecimiento de los pagos automáticos como los subsidios por desempleo. En EE UU, el déficit federal bianual de 2009-2010 rondará los 2,5 billones de dólares; el plan de estímulo de Obama representa menos de un cuarto del total.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por tanto, los déficits presupuestarios han evitado que caigamos en el abismo.&lt;/p&gt;&lt;div class="limpiar" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; clear: both; font-size: 1px; line-height: 1px; height: 1px; font-weight: normal; "&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 3px; padding-left: 0px; background-image: url(http://www.elpais.com/im/fnd_punteado.gif); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-position: 0% 100%; background-repeat: repeat no-repeat; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Paul Krugman&lt;/b&gt; es columnista de &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;The New York Times&lt;/i&gt; y catedrático de Economía y Asuntos Internacionales en Princeton. Obtuvo el premio Nobel de Economía en 2008. &lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Robin Wells&lt;/b&gt; es coautora, junto con Krugman, de &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Fundamentos de economía &lt;/i&gt;y ha enseñado Economía en Princeton, Stanford y el Massachusetts Institute of Technology. © 2010 The New York Review of Books Distribuido por The New York Times Syndicate Traducción de News Clips.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-8336886944704646423?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/8336886944704646423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=8336886944704646423&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8336886944704646423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8336886944704646423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/10/httpwww_09.html' title=''/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-2108865189521231924</id><published>2010-09-27T20:07:00.001-07:00</published><updated>2010-09-27T20:08:14.219-07:00</updated><title type='text'>La crisis dentro de la crisis</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/crisis/dentro/crisis/elpepuopi/20100926elpepiopi_13/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/crisis/dentro/crisis/elpepuopi/20100926elpepiopi_13/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;TRIBUNA: ALAIN TOURAINE&lt;br /&gt;La crisis dentro de la crisis&lt;br /&gt;Si no encontramos palabras que rompan el silencio y acciones que nos saquen de la parálisis, la crisis será el destino de Occidente. La pasividad y la resignación no son solo consecuencias, sino causas profundas&lt;br /&gt;ALAIN TOURAINE 26/09/2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/crisis/dentro/crisis/elpepiopi/20100926elpepiopi_13/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a class="popup_299x644" title="Enviar" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20100926elpepiopi_13.Tes&amp;amp;type=&amp;amp;anchor=elpepiopi&amp;amp;d_date=&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20100926elpepiopi_13.Tes%2526type%253D%2526d_date%253D%2526anchor%253D" jquery1285642731753="31"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No somos economistas, pero intentamos comprender. Vemos una sucesión de crisis -financiera, presupuestaria, económica, política...-, definidas todas ellas por la incapacidad de los Gobiernos para proponer otras medidas que no sean esas denominadas "de austeridad". Hay, finalmente, una crisis cultural: la incapacidad para definir un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento. Cuando sumamos todas estas crisis, que duran ya cuatro años, nos vemos obligados a preguntarnos: ¿existen soluciones o vamos ineluctablemente hacia el precipicio, sobre todo respecto a países como China o Brasil?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El capitalismo es incapaz de autorregularse y el movimiento obrero está muy debilitado&lt;br /&gt;Existen ideas y existen fuerzas. Ahí están la ecología, el feminismo y el respeto a las minorías&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ni los economistas ni los Gobiernos a los que aconsejan han logrado otra cosa que ralentizar la caída. Consideremos, pues, tres crisis: la financiera, la política y la cultural.&lt;br /&gt;2009. La financiera es la que mejor conocemos en su desarrollo, incluida su preparación, a partir de los años noventa, mediante crisis sectoriales o regionales y "burbujas" como la de Internet, o, más tarde, escándalos como el de Enron. Todo esto, junto con el caso Madoff y, sobre todo, el hundimiento del sistema bancario en Londres y Nueva York, en 2008, nos colocó al borde de una situación excepcionalmente grave. Entonces descubrimos la existencia de un segundo sistema financiero que obtiene beneficios de miles de millones de dólares para los directivos de los hedge funds y también para los grandes bancos y sus traders más hábiles. Este segundo sistema financiero no tiene ninguna función económica y solo sirve para permitir que el dinero produzca más dinero. ¿Por qué no hablar aquí de especulación?&lt;br /&gt;Estupor. Después de tantos años de fe en el progreso, de resultados económicos muy positivos y de una multiplicidad sin precedentes de nuevas tecnologías, la economía occidental revela una búsqueda del beneficio a toda costa, una pulsión de latrocinio y corrupción. Gracias al presidente Obama y a los grandes países europeos, se evitó la catástrofe. Pero, desde entonces, la situación no se ha enderezado. Ha sido en Reino Unido donde la catástrofe ha tenido los efectos más destructivos; por eso es también en ese país donde el nuevo Gobierno puede imponer a unos bancos de facto nacionalizados las medidas de control más fuertes.&lt;br /&gt;La izquierda ha perdido el poder en Reino Unido y ha pasado a ser minoritaria en una España abrumada por las consecuencias de la crisis. España había decidido apostar su futuro económico a las cartas del turismo y la construcción, y ha sufrido un choque violento. Su tasa de paro subió hasta el 20% y los españoles le han retirado su confianza a Zapatero, aunque su rechazo hacia el PP de Rajoy es aún más fuerte. Es el ejemplo extremo de una crisis que, como en los demás lugares, no genera propuestas económicas ni sociales nuevas.&lt;br /&gt;Tras la catástrofe de 1929, los estadounidenses llevaron al poder a Franklin D. Roosevelt, que lanzó su new deal. En 1936, Francia recuperó su retraso social con las leyes del Frente Popular. Hoy, silencio, vacío, nada. Los países occidentales no parecen capaces de intervenir sobre su economía. Los economistas responden a menudo que estas críticas no llevan a ningún lado y que las Casandras no hacen sino agravar las cosas. Es falso: Casandra tiene razón, nadie propone una solución.&lt;br /&gt;2010. Las crisis se amplían y se hacen más profundas. En Europa, de forma más visible, pero también en Estados Unidos. El hundimiento de Grecia, evitado en el último momento y después de perder mucho tiempo, ha revelado que la mayoría de los países europeos, incluidos algunos del Este, como Hungría, estaban en plena caída. Su déficit presupuestario resta cualquier realidad al pacto que quería limitarlo al 3% del presupuesto del Estado. La deuda pública se dispara y sabemos que la situación actual implica una reducción del nivel de vida de las próximas generaciones. Ya ni siquiera se habla de "política de recuperación", sino de "rigor" y "austeridad", lo que conduce a muchos Gobiernos a reducir los gastos sociales. Esto se puede ver en Francia, cuyo Gobierno quiere una reforma de las pensiones. El retroceso del trabajo con respecto al capital en el reparto del producto nacional aumenta y acrecienta las desigualdades sociales.&lt;br /&gt;De nuevo, se trata de una crisis política. La ausencia de movilización popular, de grandes debates, incluso de conciencia de lo que está en juego, todo ello revela una impotencia cuya única ventaja es que nos mantiene alejados de efectos, como la llegada de Hitler al poder, de la crisis de 1929. Pero este vacío aparece cada vez más como la causa profunda de la crisis que como su consecuencia. Ante la implosión del capitalismo financiero, los países occidentales son incapaces de enderezar, e incluso de analizar, la situación. Las poblaciones sufren, pero lo que ocurre en la economía permanece al margen de su experiencia vital. La globalización de la economía ha roto los lazos entre economía y sociedades, y las políticas nacionales han perdido casi cualquier sentido. Hasta los movimientos de opinión más originales, como Move on y Viola, se sitúan en un plano más moral que económico y social. La nave de los locos occidentales se hunde en las crisis mundiales, pero la extrema derecha de los tea parties estadounidenses solo quiere la piel de Obama, acusado de ser musulmán, mientras que la extrema izquierda italiana quiere antes que nada la piel de Berlusconi, que merece ciertamente una condena que la oposición de izquierda no es capaz de obtener proponiendo otro programa.&lt;br /&gt;¿Y qué viene después de 2010? Seguimos subestimando la gravedad y el sentido del silencio general. Hay que cambiar de escala temporal para comprender unos fenómenos cuyo aspecto más extraordinario es que nadie parece ser consciente de ellos.&lt;br /&gt;Hay que interrogarse sobre Occidente. Desde mediados de la Edad Media, Occidente creó un modelo diferente a todos los demás, y lo hizo concentrando todos los recursos, conocimientos, poder, dinero e incluso apoyo de la religión en manos de una élite triunfante. Así creó monarquías absolutas poderosas y, luego, el gran capitalismo. Pero al precio de la explotación de todas las categorías de la población, desde los súbditos del rey hasta los asalariados de las empresas, y desde los colonizados hasta las mujeres. Este modelo occidental se basó también en las luchas entre Estados, que terminaron transformándose en guerras mundiales y totalitarismos que ensangrentaron Europa. En el plano social, la evolución fue inversa. Poco a poco, los que estaban dominados se fueron liberando a fuerza de revoluciones políticas y movimientos sociales. Y los países de Occidente conocieron algunas décadas de mejoría de la vida material, de grandes reformas sociales y de una extraordinaria abundancia de ideas y obras de arte. Pero fue un verano corto y Europa se encontró sin proyectos, sin capacidad de movilización y, sobre todo, incapaz de elaborar un nuevo modo de modernización opuesto al que dio forma a su poder, y que no puede reposar sino en la reconstrucción y la reunificación de sociedades polarizadas durante tanto tiempo.&lt;br /&gt;El gran capitalismo acaba de mostrar de nuevo su incapacidad de autorregularse, y el movimiento obrero está muy debilitado. Ya no hay pensamiento en las derechas en el poder. La única gran tendencia de la derecha es la xenofobia; la única gran tendencia de la izquierda es la búsqueda de una vida de consumo sin contratiempos.&lt;br /&gt;No nos dejemos arrastrar a una renuncia general a la acción. Existen fuerzas capaces de enderezar la situación. En el plano económico, la ecología política denuncia nuestra tendencia al suicidio colectivo y nos propone el retorno a los grandes equilibrios entre la naturaleza y la cultura. En el plano social y cultural, el mundo feminista se opone a las contradicciones mortales de un mundo que sigue dominado por los hombres. En el terreno político, la idea novedosa es, más allá del gobierno de la mayoría, la del respeto de las minorías.&lt;br /&gt;Ni nos faltan ideas ni somos incapaces de aplicarlas. Pero estamos atrapados en la trampa de las crisis. ¿Cómo hablar de futuro cuando el suelo se abre a nuestros pies?&lt;br /&gt;Pero nuestra impotencia económica, política y cultural no es consecuencia de la crisis, es su causa general. Y si no tomamos conciencia de esta realidad y si no encontramos las palabras que rompan el silencio, la crisis se profundizará aún más y Occidente perderá sus ventajas. Entonces será demasiado tarde para intentar atenuar una crisis que ya se habrá convertido en destino.&lt;br /&gt;Alain Touraine es sociólogo. Traducción de José Luis Sánchez-Silva.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-2108865189521231924?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/2108865189521231924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=2108865189521231924&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2108865189521231924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2108865189521231924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/09/httpwww.html' title='La crisis dentro de la crisis'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-5050927758561577734</id><published>2010-09-27T18:16:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T18:35:53.861-07:00</updated><title type='text'>Demasiada democracia   GABRIEL TORTELLA</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Demasiada/democracia/elpporopi/20061120elpepiopi_5/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/Demasiada/democracia/elpporopi/20061120elpepiopi_5/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;TRIBUNA: GABRIEL TORTELLA&lt;br /&gt;¿Demasiada democracia?&lt;br /&gt;GABRIEL TORTELLA 20/11/2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Demasiada/democracia/elpepiopi/20061120elpepiopi_5/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a class="popup_299x644" title="Enviar" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20061120elpepiopi_5.Tes&amp;amp;type=&amp;amp;anchor=elpepiopi&amp;amp;d_date=&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20061120elpepiopi_5.Tes%2526type%253D%2526d_date%253D%2526anchor%253D" jquery1285636279990="31"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es hoy casi un dogma que la democracia es el mejor sistema de gobierno que existe. El dogma es indiscutido en España, donde la larga dictadura de Franco confirió un aura de santidad al sistema político que tanto persiguió aquel régimen. Tanto es así que muchos lectores pueden quizá sentirse ofendidos por el simple título de este artículo. Sin embargo, los tabúes mentales y los dogmas no son prácticas recomendables en la búsqueda de la verdad. Y la verdad es que en esta cuestión las cosas son menos claras de lo que la mayoría piensa. He aquí el problema de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera cuestión es: si el sistema es tan bueno, ¿cómo se entiende que: 1) se haya aplicado en un espacio de tiempo tan corto dentro de la historia; y 2) haya producido un número tan alto de fracasos? Vayamos por partes.&lt;br /&gt;La democracia fue un invento de la Grecia clásica y se puso en práctica en los siglos V y IV a. C. Desde entonces hasta finales del siglo XIX d. C. no se volvió a instaurar, no porque no se conociera sino porque la gran mayoría la consideraba inviable. Había dos razones fundamentales para desconfiar de la democracia. En primer lugar, que el pueblo era demasiado ignorante para entender en cuestiones de gobierno. En segundo lugar, que la gran masa que no pagaba impuestos no estaba legitimada para intervenir en cómo se distribuían el gasto público y la carga tributaria. Por estas razones, incluso los revolucionarios que derribaron las monarquías absolutas en Inglaterra y en Francia, o que crearon un sistema republicano en América establecieron sistemas parlamentarios, pero no democráticos, es decir, donde sólo votaba una parte de la población. La extensión del sufragio fue llevándose a cabo gradualmente y sólo en el siglo XX se generalizó el sufragio universal, que es la esencia de la democracia.&lt;br /&gt;El siglo XX fue testigo del triunfo de este sistema. Pero también lo fue de las dos guerras mundiales y de gobiernos de una crueldad inaudita, como los de Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot, Sadam Husein, Rafael Videla, Augusto Pinochet, Fidel Castro, etcétera. Se dirá que esas dictaduras no hicieron sino alimentar el anhelo de democracia, lo cual es verdad; pero es una verdad incompleta. Lo es, porque muchos dictadores del siglo XX fueron elegidos democráticamente, como Hitler, Mussolini, Dollfuss, Perón, Getulio Vargas, Fujimori, Milosevic, Hugo Banzer y tantos otros de difícil adscripción. Pero además de elegir dictadores, la democracia más de una vez simplemente ha elegido -y a menudo reelegido- presidentes y gobiernos desastrosos. Además de los anteriores, otros gobernantes quizá no tan crueles o dictatoriales han sido notoriamente corruptos o incompetentes (o las dos cosas), como Abdalá Bucaram (apodado el Loco) en Ecuador, Benazir Bhutto y Nawaz Sharif en Pakistán, Alan García en Perú (recientemente reelegido como mal menor, ha pedido perdón por los desastres de su pasado mandato), Arnoldo Alemán en Nicaragua, Mahmud Ahmadineyad en Irán, Kwame Nkruma en Ghana, Gnassingué Eyadema en Togo, o el tan reelegido Yassir Arafat en Palestina. Pero no se crea que en los países desarrollados los electores no han cometido errores garrafales: Richard Nixon en Estados Unidos fue reelegido por fuerte mayoría casi un año después de haberse descubierto que sus hombres habían asaltado el hotel Watergate. Los electores no se enteraron hasta mucho después; habían olvidado mucho antes los escándalos de Nixon cuando fue vicepresidente con Eisenhower. También olvidaron los electores franceses en 1981 el escándalo del fingido atentado a François Mitterrand que hizo desaparecer a éste de la escena política francesa por muchos años. Por último, los electores norteamericanos reeligieron decisivamente a George W. Bush en 2004 tras haberle dado en 2002 un claro mandato para invadir Irak, mandato que esos mismos electores acaban de revocar el pasado día 7. Los electores norteamericanos están ahora indignados de que Bush haya llevado a cabo la política que ellos votaron repetidamente.&lt;br /&gt;Como señala en un libro reciente el escritor estadounidense Fayeed Zakaria (The Future of Freedom), los electores no sólo son inconsecuentes, sino que se muestran decepcionados por sus representantes y manifiestan más confianza en instituciones no electivas. En encuesta tras encuesta en los países desarrollados, el público declara confiar más en instituciones asistenciales, religiosas o, en los países monárquicos, la Monarquía, que en los partidos políticos o los parlamentos, que son las instituciones genuinamente democráticas. De un lado, esto es consecuencia de algo que ya demostró en su día Kenneth Arrow y que le valió el Premio Nobel: no hay coherencia en las decisiones colectivas. De otro lado, es necesario hacer una distinción en la que insiste Zakaria, ya advertida por el genio de John Stuart Mill y que le movió a escribir On Liberty: democracia y libertad no son sinónimos, y en muchas ocasiones son antagónicos.&lt;br /&gt;El problema reside en la citada incoherencia colectiva. Los electores son objeto a menudo de aberraciones masivas cuando algún acontecimiento les produce miedo o inseguridad. Los alemanes votaron a Hitler ante el pavoroso aumento del desempleo a partir de 1930. En la España republicana, las elecciones produjeron tres vuelcos en cinco años. Estos bandazos democráticos trajeron una guerra mundial y una guerra civil. En Estados Unidos, los horrores del 11-S agitaron de tal modo al electorado estadounidense que lo arrojaron en los brazos de un presidente supuestamente firme y resuelto. En la España de hoy, el horror del 11-M produjo el conocido vuelco electoral. Bush y Zapatero deben sus triunfos electorales a reacciones populares simétricas de signo opuesto. Ante tal volubilidad, las instituciones que no se dejan influir por estos vaivenes porque no dependen del corto plazo electoral adquieren un merecido prestigio: monarcas, ciertos presidentes, bancos centrales, defensores del pueblo, fundaciones; o grandes estadistas que se mantienen firmes ante viento y marea, como Churchill ante el efímero apoyo popular al pacifismo de Chamberlain en Múnich. Por eso dice el tan citado Zakaria que "lo que se necesita en política hoy no es más democracia, sino menos". Es urgente buscar modos de fortalecer las instituciones ante los embates de la opinión y el oportunismo de los políticos. No es añoranza del autoritarismo: es rechazo a la demagogia.&lt;br /&gt;Gabriel Tortella es catedrático de Historia Económica en la Universidad de Alcalá. Su último libro es Los orígenes del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://reggio.wordpress.com/2008/09/25/crisis-ciclos-e-historia-de-gabriel-tortella-en-el-pais/" rel="bookmark"&gt;&lt;strong&gt;Crisis, ciclos e historia, de Gabriel Tortella en El País&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Publicado en en 25 Septiembre, 2008&lt;br /&gt;Para una persona con unos cuantos años encima y alguna lectura de Historia, la presente crisis tiene algo de monótono, de repetitivo, de déjà vu. Las crisis y los ciclos son, su nombre lo indica, recurrentes: aparecen periódicamente, cada cierto número de años.&lt;br /&gt;Hay muchas teorías de por qué la economía crece de manera cíclica y no de manera continua; es decir, por qué, aunque la tendencia sea creciente, se producen altibajos periódicos.&lt;br /&gt;Yo voy a proponer aquí una variante de las que se llaman “teorías psicológicas del ciclo”. Yo afirmo que las fluctuaciones económicas se deben a que la gente no sabe Historia; se trata de una variante del conocido aforismo de George Santayana, no por manido menos atinado: “Los que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”.&lt;br /&gt;La mayor parte de los seres humanos se comporta como si el presente fuera a durar indefinidamente: más técnicamente, extrapolan el presente hacia el futuro. Las decisiones económicas se toman como si el futuro fuera a ser una simple continuación del presente, lo cual implica pensar que la economía va a evolucionar de manera continua y no cíclica. Y esto es, precisamente, lo que causa los ciclos: que no se cree que vayan a tener lugar. En economía a menudo las expectativas se cumplen por sí mismas. Pero en otros casos, como en éste, se produce el efecto contrario: las expectativas, a la larga, se tornan contra sí mismas. La razón es sencilla, y la historia está llena de ejemplos: si las acciones suben en Bolsa, los ahorradores suponen que las subidas van a continuar, y compran; las compras hacen subir las cotizaciones, por lo que las expectativas se cumplen y aumentan los ahorradores deseosos de comprar. Las cotizaciones siguen subiendo; pero llega un momento en que los dividendos resultan insignificantes ante el precio de las acciones: los ahorradores dejan de comprar y las cotizaciones caen. Los accionistas suponen que van a seguir cayendo, y venden, lo cual hace que, en efecto, sigan cayendo. Ya tenemos aquí un ciclo económico. Este ejemplo simplificadísimo se puede dar igualmente en el mercado inmobiliario, en el de las materias primas y hasta en el de las flores (es famosa la burbuja de los tulipanes en la Holanda del XVII). El fenómeno se viene dando desde tiempo inmemorial; ya en años bíblicos, el casto José interpretó el sueño de las vacas gordas y las vacas flacas del faraón como una premonición del inminente ciclo económico.&lt;br /&gt;Resulta sorprendente, sin embargo, que personas que, si no la Biblia, sí debieran al menos conocer la historia reciente, se sorprendan ante la llegada de una nueva crisis. Cierto es que éstas cada vez revisten una forma algo diferente de la anterior; pero en esencia el mecanismo es siempre el mismo. Sin embargo, los agentes económicos, incluso los especialistas, incurren una vez tras otra en la ilusión de creer que por fin se ha dado con la fórmula mágica del crecimiento continuo. Así ocurrió hace ocho años con la crisis de las empresas tecnológicas (las famosas puntocom), hace 16 con el Sistema Monetario Europeo (que se pensó que era algo milagroso que garantizaba la estabilidad de las equivalencias monetarias aunque divergieran los niveles de inflación), etcétera.&lt;br /&gt;Pero la gran pregunta es: ¿cuánto va a durar esta crisis? ¿Dice algo la Historia sobre eso? Lo único claro es que puede durar 10 años, como duró la “crisis del petróleo” de mediados de los setenta a mediados de los ochenta, o la “Gran Depresión” de los años treinta, o la crisis japonesa de los noventa. Cierto es que las más recientes que antes cité duraron menos, unos dos o tres años. Pero esta crisis lleva visos de ser duradera a nivel internacional porque existen graves incertidumbres acerca de los precios relativos de productos tan importantes como el petróleo y los alimentos, porque esta larga década precedente de bajos tipos de interés ha estimulado inversiones en sectores cuya viabilidad está ahora en entredicho y porque, tras las recientes catástrofes bolsísticas, llevará mucho tiempo reconstruir un sistema internacional de crédito, hoy en ruinas.&lt;br /&gt;En contra de las afirmaciones optimistas de algunos políticos (cada vez menos), la perspectiva para España no puede ser halagüeña, en gran parte porque, incomprensiblemente, el Gobierno del partido socialista no ha sido consecuente con los diagnósticos que sus más distinguidos economistas habían hecho cuando estaban en la oposición, afirmando que el crecimiento económico basado en la construcción inmobiliaria estaba abocado tarde o temprano a una crisis como la que hoy padecemos. Y, sin embargo, una vez en el poder, muy poco se hizo para prevenir una crisis lúcidamente anunciada: ni frenar el gasto para aumentar el superávit en tiempos de bonanza, ni reformar las estructuras distributivas para mejorar la competitividad y moderar los precios, ni modernizar los centros de enseñanza superior e investigación para librarnos de la dependencia tecnológica y mejorar la productividad. El casto José fue más previsor.&lt;br /&gt;Si queremos una recomendación eficaz para paliar futuras crisis, aquí va una: estudiar más Historia. Tiene mucho que enseñarnos.&lt;br /&gt;Gabriel Tortella es catedrático emérito en la Universidad de Alcalá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elcomentario.tv/reggio/el-voluntarismo-politico-de-gabriel-tortella-en-el-mundo/21/07/2010/" rel="bookmark"&gt;&lt;strong&gt;El voluntarismo político, de Gabriel Tortella en El Mundo&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;TRIBUNA: POLÍTICA&lt;br /&gt;El autor analiza cómo los dirigentes tratan de adaptar la realidad a su visión del mundo, perjudicando a la sociedad. Recalca que el optimismo antropológico de Zapatero ha engendrado absurdas iniciativas económicas y diplomáticas.&lt;br /&gt;Hace unos días oí decir a un médico muy competente, como si se tratara de algo atrevidísimo, que él seguía explicando a sus estudiantes que el sexo de cada persona venía determinado por los cromosomas de sus células. Esto es algo que yo había estudiado en los años lejanos de mi bachillerato, e ingenuamente le pregunté si es que nuevas investigaciones habían invalidado esta venerable teoría. «¡Qué va!», me dijo. «Es que el dogma imperante ahora dice que el sexo es de elección voluntaria; lo de los cromosomas x e y, aunque sea verdad, está muy mal visto». Vaya, me dije, la corrección política llega hasta la biología. Pero luego me acordé de Trofim Lysenko y me di cuenta de que la biología había estado sometida a la corrección política hace ya mucho tiempo.&lt;br /&gt;El voluntarismo consiste en hacerse una imagen del mundo, o de una parte, tal como quisiéramos que fuera, investir esa imagen de un aura ética, y decidir en consecuencia que el mundo, o esa parte de la realidad, es como la imagen dicta y que, si hubiera discrepancia, la realidad debe adaptarse a la imagen y no al revés.&lt;br /&gt;El voluntarismo tiene mucho de mesianismo, y es muy característico de una cierta izquierda, aunque, desde luego, no exclusivamente. Se encuentran casos a ambos lados del espectro político. El de Lysenko es paradigmático: biólogo y agrónomo soviético, atrajo la atención de Stalin cuando en los años de hambruna de los 30 afirmó que podía lograr enormes rendimientos de los cereales por medio de simples manipulaciones. Sus experimentos eran muy poco convincentes, pero Stalin quería creer que lograría el milagro agrario en la famélica Unión Soviética, tanto más cuanto que Lysenko afirmaba que su biología proletaria era superior a la ciencia burguesa.&lt;br /&gt;Lysenko se convirtió en el amo de la botánica y la agronomía en Rusia, y por contradecirle fueron exiliados y murieron los mejores biólogos rusos, como Nikolai Vavílov, por ejemplo.&lt;br /&gt;La estrella de Lysenko empezó a declinar con la muerte de Stalin en 1953, pero fue un ocaso lento. Sería interesante estudiar en qué medida contribuyó el voluntarismo de Stalin y Lysenko al estrepitoso fracaso de la agricultura soviética.&lt;br /&gt;Otro caso de voluntarismo político nos lo ofrece el primer franquismo, que durante 20 largos años se obstinó en imponer la doctrina autárquica a la economía de un país pobre y atrasado. Caso parecido en el otro extremo del espectro ideológico es el que nos ofrece Mao TseTung, empeñado en revolucionar la revolución con saltos hacia adelante y revoluciones culturales, que costaron millones de vidas sin lograr progreso económico o social alguno en China.&lt;br /&gt;Con menos drama, pero más cercanía, una facción de la izquierda española (y occidental) adolece de ese voluntarismo. Yo recuerdo un caso gracioso en Estados Unidos cuando el feminismo se obstinaba en afirmar la igualdad absoluta de los sexos. Ese empeño hizo fracasar la enmienda de la igualdad (Equal Rights Amendment), por la que las mujeres se negaron a votar al darse cuenta de que conllevaría baños compartidos en restaurantes y lugares públicos. Las teóricas beneficiarias de la igualdad se rebelaron contra ella.&lt;br /&gt;Esta negativa a aceptar los hechos a veces tiene consecuencias chuscas, otras no tanto. La tan traída y llevada Alianza de Civilizaciones, por ejemplo, es un caso de voluntarismo fútil, probablemente inofensivo, aunque indudablemente caro. El pensar que unas prédicas y gestos insípidos y carentes de contenido van a resolver el pavoroso problema del choque de civilizaciones, recuerda al intento de Josué de parar el sol.&lt;br /&gt;Llevamos unos seis años de Alianza de Civilizaciones y los indicios de que las luchas interétnicas se moderan brillan por su ausencia. Estos voluntarismos absurdos a veces perduran, como ocurrió con el lysenkismo, pero éste, afortunadamente, no parece que vaya a durar más allá de 2012.&lt;br /&gt;La Alianza ésta, en todo caso, parece relativamente inocua. Mucho más peligroso es el voluntarismo económico. La economía y el mercado tienen sus reglas: es decir, las sociedades humanas resuelven de cierto modo sus problemas económicos y, como las realidades económicas resultan del comportamiento de millones, o más bien billones, de personas, el pretender remar contra corriente e imponer la propia voluntad a la economía, en especial desconociendo sus principios más elementales, puede tener consecuencias muy graves, como está a la vista de todos.&lt;br /&gt;Pero para un Gobierno acostumbrado a imponer la igualdad de los sexos por decreto (con su correspondiente Ministerio), a llamar oficialmente a la guerra paz, a cambiar la Constitución sin observar el procedimiento establecido, a admitir que ha mentido cuando negó negociar con terroristas, a ignorar la realidad, en una palabra, con tan escaso coste político, el admitir la existencia de la crisis debía parecer una debilidad humillante, una degradación intolerable.&lt;br /&gt;En vista de ello se habló de la fortaleza de la economía española y se siguió como si tal cosa, confiando en la proporción relativamente baja de la deuda pública y olvidando la enorme magnitud de la privada, que al fin y al cabo compromete igualmente al país.&lt;br /&gt;En lugar de tomar medidas contra un desempleo creciente y amenazante se habló de política social y de no abandonar a los desfavorecidos, como si el seguro de desempleo fuera una dádiva que se debiera a la magnanimidad del Gobierno.&lt;br /&gt;En virtud de una interpretación banal del revivido keynesianismo, se emprendió un plan de gasto público, el malhadado Plan E, cuyo principal objetivo no era otro que llenar España de carteles de apenas velada propaganda gubernamental. No se hizo ningún estudio acerca del impacto del plan sobre el empleo, y si se hizo, el chasco fue considerable, porque el empleo siguió cayendo.&lt;br /&gt;Es evidente que no se realizó un análisis serio de los posibles destinos alternativos de los fondos destinados al plan. Y en virtud de la política negacionista se confeccionó un presupuesto para 2010 que nació muerto, porque las estimaciones de crecimiento en que se basaba eran pura fantasía voluntarista, pero que permitía seguir gastando alegremente y sobornar a las comunidades autónomas.&lt;br /&gt;Por último, para llevar a cabo sin trabas esta serie de absurdos, el Gobierno se deshizo de un ministro de Economía que, sin ser hombre de gran firmeza, sí estaba claramente alarmado por la deriva de la política económica que pretendían imponerle. En su lugar se puso a una persona sin ninguna experiencia en la materia y dispuesta a actuar al dictado del voluntarista supremo.&lt;br /&gt;Pero los voluntaristas, a la larga, se estrellan contra el muro de la realidad. La contumaz persistencia en el error sembró la duda en los mercados internacionales, y los problemas de otros países de la zona euro repercutieron en España. La desconfianza es contagiosa, y más en finanzas. Entonces se encontró un chivo expiatorio: los especuladores. Por un momento pareció que echándoles la culpa a ellos podríamos seguir ignorando la realidad.&lt;br /&gt;Pero por fin el sueño del optimista antropológico fue rudamente interrumpido por los que él llamaba colegas y amigos, Sarkozy, Merkel y Obama, que le hicieron poner los pies en la tierra y reconocer lo desesperado de una situación a la que durante tres años dio la espalda.&lt;br /&gt;«Es la economía, estúpido», le vinieron a decir. La conjunción planetaria resultó un choque de voluntades y un giro copernicano; la Alianza de Civilizaciones quedó para mejor ocasión. A regañadientes hubo que dar marcha atrás y hacer pagar a los que no estaban en paro por los errores del delirio voluntarista.&lt;br /&gt;«Siempre pagamos los mismos», dirá el lector. Desde luego, pero una duda persiste: ¿hemos abandonado el voluntarismo, o se trata de una añagaza más para volver a las andadas a la primera ocasión?&lt;br /&gt;Gabriel Tortella es profesor emérito en la Universidad de Alcalá. Sus últimos libros son Los orígenes del siglo XXI y Para comprender la crisis (con Clara E. Núñez).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Quien/tiene/culpa/crisis/elpepiopi/20090228elpepiopi_5/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/Quien/tiene/culpa/crisis/elpepiopi/20090228elpepiopi_5/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;TRIBUNA: GABRIEL TORTELLA&lt;br /&gt;¿Quién tiene la culpa de la crisis?&lt;br /&gt;GABRIEL TORTELLA 28/02/2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Quien/tiene/culpa/crisis/elpepiopi/20090228elpepiopi_5/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;  &lt;a class="popup_299x644" title="Enviar" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20090228elpepiopi_5.Tes&amp;amp;type=&amp;amp;anchor=elpepiopi&amp;amp;d_date=&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20090228elpepiopi_5.Tes%2526type%253D%2526d_date%253D%2526anchor%253D" jquery1285637517328="31"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las recriminaciones se suceden: que si la culpa la tuvo Bush, que si la tuvieron los banqueros, que si los constructores, que si el Gobierno, que si la tuvimos todos por gastar tanto y no ahorrar, etc. Ha habido acusaciones para todos los gustos y no habría espacio aquí para examinarlas todas. A lo que quiero referirme ahora es a varios artículos aparecidos en estas páginas atribuyendo al sistema de mercado la responsabilidad y propugnando un reequilibrio en favor del sector público, es decir, recomendando que aumente la intervención del Estado en la economía para que no se vuelvan a producir catástrofes económicas del tamaño de la que estamos viviendo y sufriendo.&lt;br /&gt;La orgía consumista y bélica de Estados Unidos fue financiada por China&lt;br /&gt;Es cierto que los mercados financieros puede ser inestables y necesitan regulación; pero también es cierto que esa regulación ya existe en todos los países desarrollados desde hace mucho tiempo. El control y regulación de los mercados corresponde a varios ministerios: el de Sanidad y Consumo, el de Industria, etc.; sobre los mercados financieros velan el de Hacienda y/o el de Economía, los bancos centrales y un número considerable de organismos especializados -en España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); en Estados Unidos, la Securities and Exchange Commission (SEC), pero hay otros varios comités de vigilancia dependientes del Gobierno y del Congreso, además, por supuesto de la FED (la Reserva Federal, el banco central estadounidense)-. Ante esta maraña de organismos reguladores uno se pregunta si lo que falló fue el mercado o si más bien fallaron los encargados de corregir los fallos del mercado.&lt;br /&gt;En Estados Unidos el anterior presidente de la FED, Alan Greenspan, ya ha entonado el mea culpa a raíz de unas informaciones periodísticas que detallaban cómo se negó a escuchar las numerosas advertencias de algunas agencias federales y de algunos legisladores (entre otros, John McCain) acerca de la irresponsabilidad con que se estaban financiando y comercializando las tristemente célebres hipotecas basura. Es verdad que la falta de rigor con que se concedían estas hipotecas se debía, en parte, a instrucciones del Gobierno de Bill Clinton, motivadas sin duda por el deseo de favorecer a las clases humildes; pero la Administración Bush no hizo nada por corregir esta política heredada. Otro fallo, esta vez de la SEC, permitió que la agencia de Madoff siguiera operando varios años después de que hubiera graves denuncias. Cosas parecidas habían ocurrido antes con Bear Stearns, con Lehman Brothers, etc. Fue gran responsabilidad de Greenspan el haber favorecido que un país con la bajísima tasa de ahorro que tiene Estados Unidos disfrutara largamente de bajísimos tipos de interés, algo que se podía permitir porque había países dispuestos a prestarle pese a la baja remuneración que los préstamos obtenían.&lt;br /&gt;El principal prestamista de Estados Unidos era China. Se daba la escandalosa anomalía de que este país pobre (pese a su rápido crecimiento), con una renta por habitante de unos 1.800 euros, financiara masivamente al país más rico del mundo. Esto se debía a que de nuevo había aquí intervención estatal para evitar el normal funcionamiento de los mercados. Los chinos financiaban la orgía consumista y bélica de Estados Unidos para no revaluar su moneda, que hubiera sido la consecuencia lógica de su gigantesco superávit comercial. Para mantener a sus trabajadores ocupados, China tenía que vender a precios muy competitivos; invirtiendo en dólares su superávit, mantenía el yuan bajo y el dólar alto, con lo que su competitividad se sostenía. Así, bloqueando los mecanismos de mercado cuyas consecuencias les resultaban desagradables (reducción del consumo estatal y privado en Estados Unidos, amenaza al empleo industrial en China), los Gobiernos de ambos países estaban cebando una bomba que tarde o temprano tenía que estallar. La osadía de ciertos banqueros y agentes de Bolsa estadounidenses hicieron el resto.&lt;br /&gt;Aunque a regañadientes, Europa se vio arrastrada al peligroso jueguecito: ante los bajos tipos de interés norteamericanos, el Banco Central Europeo no podía subir los suyos, para no elevar la cotización del euro, poniendo en peligro la competitividad de la industria. Cuando Jean-Claude Trichet se resistía a bajar los tipos se le criticaba acerbamente. Y así Europa también se deslizó por el vertiginoso tobogán de los bajos intereses. Con el Euríbor por los suelos todo el mundo podía comprarse una casita, e incluso un castillo en España. Y también aquí los órganos de intervención miraron para otro lado e hicieron gala de indulgencia benévola ante una euforia económica que prometía un gran éxito en las cercanas elecciones, pese a las advertencias en estas páginas (21-02-2004) del hoy gobernador del Banco de España.&lt;br /&gt;Todo esto arroja serias dudas sobre la conveniencia de dar más poder a los políticos en el funcionamiento de los mercados. Y si volvemos la vista atrás e indagamos en las causas de la Gran Depresión de la década de 1930 también encontraremos políticos incompetentes y electoreros compartiendo la responsabilidad con banqueros y agentes desaprensivos.&lt;br /&gt;La historia se repite, y los que menos la conocen son los que más la repiten.&lt;br /&gt;Gabriel Tortella es catedrático emérito en la Universidad de Alcalá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-5050927758561577734?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/5050927758561577734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=5050927758561577734&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5050927758561577734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5050927758561577734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/09/demasiada-democracia.html' title='Demasiada democracia   GABRIEL TORTELLA'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-6663174655747775400</id><published>2010-08-12T06:48:00.000-07:00</published><updated>2010-08-12T06:49:41.364-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 10px; "&gt;&lt;div class="cabecera_noticia_opinion" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 12px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(70, 70, 70); text-align: center; "&gt;&lt;h2 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; font-style: italic; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:85%;color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 10px; font-style: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(70, 70, 70); "&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 4px; padding-right: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 0px; font: italic normal normal 380%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); letter-spacing: -1px; line-height: 36px; "&gt;Las intermitencias de lo inestable&lt;/h1&gt;&lt;h3 style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 17px; font-weight: normal; "&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div class="firma" style="margin-top: 10px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 2px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 110%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(65, 65, 65); text-align: left; "&gt;&lt;strong style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 10px; font-weight: bold; "&gt;JUAN IGNACIO CRESPO&lt;/strong&gt; &lt;em style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 10px; font-style: normal; "&gt;&lt;/em&gt;12/08/2010&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:Georgia, 'Times New Roman', Times, serif;font-size:130%;color:#464646;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; line-height: 22px; "&gt;Un nuevo brote de aversión al riesgo se apoderó ayer de los mercados. La inquietud se había dejado sentir ya hace unos días con la subida de los precios de las materias primas agrícolas y la decisión del Gobierno ruso de suspender las exportaciones de trigo; y es que cualquier "choque" de oferta de una materia prima, como el del trigo en este caso, trae a la memoria situaciones difíciles para la economía y para las Bolsas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-size:85%;color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 10px; font-style: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:Georgia, 'Times New Roman', Times, serif;font-size:130%;color:#464646;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-style: normal; line-height: 22px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: normal; font-size: 10px; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De repente, todo parecía volver a la situación de hace un par de meses: el dólar recuperando fortaleza frente al conjunto de las principales monedas y en particular frente al euro (contra el que pasaba a cotizar de muy pocas jornadas de 1,33 a 1,29 dólares por euro) y, junto con la deuda pública norteamericana y alemana, era de nuevo el refugio frente a la incertidumbre acentuada por las últimas informaciones procedentes de China o de la Reserva Federal (Fed) de EE UU (ambas acentuando el pesimismo sobre sus respectivas economías). Y es que si los últimos datos de situación de la economía china apuntan a una desaceleración del crecimiento (importaciones a la baja o menor producción manufacturera) las opiniones emitidas anteayer por la Fed eran decepcionantes en dos sentidos diferentes. Por una parte, mostraban un pesimismo renovado sobre el inmediato futuro de la economía norteamericana y, por otra, contrariaban la expectativa de que la Fed ampliase el alcance de su política monetaria cuantitativa y procediese a comprar más deuda pública, poniendo de esa forma más dinero en circulación (aunque en cierto sentido eso es lo que decidió hacer el banco central de Estados Unidos, solo que con el dinero procedente del vencimiento de los títulos hipotecarios que compró en los últimos dos años y que ya están en el activo de su balance, con lo que el efecto será neutral).&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sin embargo, la reacción negativa de los mercados, que se ha hecho extensiva también al precio de las materias primas (petróleo y cobre han caído fuertemente en precio) parece un poco sobreactuada y fruto, en parte, de la facilidad con la que se pueden mover los precios en los periodos vacacionales como el actual (cuando el volumen negociado suele reducirse drásticamente) aunque también atribuible a la falta de perspectiva que suele tenerse sobre lo que significa un proceso de recuperación tras una recesión del calibre de la que acaba de atravesar la economía norteamericana y mundial. Y en esto, tampoco parece que las autoridades de la Fed hayan estado especialmente finas con sus comentarios esta vez.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los procesos de recuperación económica (igual que los de entrada en recesión) son esencialmente irregulares, con avances y retrocesos permanentes, en forma tal que suelen poner en duda las convicciones más firmes y los análisis mejor asentados. O, por decirlo de manera concreta: la economía de EE UU está pasando por una fase de modulación a la baja del crecimiento, que en su caso resulta bastante típica tras 12 meses de expansión. Por ejemplo, en las recuperaciones económicas que siguieron a las dos recesiones estadounidenses que precedieron a esta última (la de 1990-1991 y la de 2001) la situación fue incluso peor pues hubieron de pasar casi dos años para que en ambos casos se tuviera la seguridad de que había un proceso expansivo en marcha.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El ciclo expansivo actual tiene, en cambio, un gran parecido con el que se inició en 1975. Entonces, como ahora, tras 12 meses de crecimiento (que, todo hay que decirlo, fue bastante más vigoroso que el actual) la economía norteamericana dio claras muestras de agotamiento y apenas creció durante dos trimestres seguidos. Eso, naturalmente, alteró a analistas, gestores y Bolsas, sin que, sin embargo, se produjera el temido &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;double dip&lt;/i&gt; o doble recesión de la primera economía mundial.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es más, del actual proceso de salida de la recesión norteamericana ni siquiera puede decirse, como han dicho algunos, que sea una recuperación sin empleo (término acuñado para las dos anteriores recuperaciones de 1991 y 2002) ya que, por ahora, la tasa máxima de desempleo se alcanzó en el otoño pasado, apenas cuatro meses después de que la economía empezara a crecer, y no como en las dos ocasiones anteriores en que la tasa de desempleo máxima se dio cuando ya habían discurrido casi dos años de crecimiento acumulado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Y es que la probabilidad de que la economía norteamericana entre en recesión antes de que transcurran uno o dos años es muy baja. De momento, no se da ninguna de las condiciones que han precedido desde 1950 a todas las recesiones en EE UU: ni la Reserva Federal ha iniciado la subida de los tipos de interés; ni la curva de tipos de interés está invertida (es decir, los tipos de largo plazo no son más bajos que los de corto plazo); ni el precio del petróleo ha subido sustancialmente (se ha mantenido durante más de un año oscilando en una banda de 20 dólares de amplitud); ni se ha producido una caída de los beneficios unitarios que, también, precede siempre a las recesiones. Por otra parte, las dobles recesiones son muy infrecuentes, apenas tres en 160 años.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En fases como la actual, de inseguridad sobre el crecimiento, las apuestas sobre qué harán los mercados están sujetas a la misma dinámica alternante de optimismo-pesimismo que las previsiones económicas. Por eso no es raro que desde que comenzara el año los índices de Bolsa se hayan movido entre convulsiones: hace dos meses el Ibex 35 estaba 2.000 puntos por debajo de donde estaba el viernes pasado, y ayer cerró casi 2.000 puntos por debajo de donde estaba a principios de año.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Lo más probable es que sigan así, oscilando, hasta que desaparezca la aprensión sobre una nueva recesión económica en EE UU. Cuando llegue, como parece probable, ese momento, se producirá seguramente una fuerte subida de los índices, fruto del sentimiento de alivio, antes de caer de nuevo al comprobarse que, si bien la situación no era tan mala como les parecía ayer mismo a los operadores de Bolsa, tampoco es tan buena como para concluir que los problemas están resueltos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 13px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El dólar, que seguirá haciendo de refugio en situaciones como la vivida ayer, tendrá por lo tanto algún recorrido adicional contra el euro, aunque terminará por debilitarse frente a todas las divisas. Las materias primas, siguiendo el mismo son, emitirán señales alternativas y contradictorias, con la escasez de cereales contribuyendo a incrementar fuertemente la confusión.&lt;/p&gt;&lt;div class="limpiar" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; clear: both; font-size: 1px; line-height: 1px; font-weight: normal; height: 1px; "&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 15px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 3px; padding-left: 0px; background-image: url(http://www.elpais.com/im/fnd_punteado.gif); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-position: 0% 100%; background-repeat: repeat no-repeat; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Juan Ignacio Crespo &lt;/b&gt;es director en Thomson Reuters&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; "&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/intermitencias/inestable/elpepieco/20100812elpepieco_2/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/economia/intermitencias/inestable/elpepieco/20100812elpepieco_2/Tes&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-6663174655747775400?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/6663174655747775400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=6663174655747775400&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/6663174655747775400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/6663174655747775400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2010/08/las-intermitencias-de-lo-inestable-juan.html' title=''/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-74867690620131204</id><published>2009-01-11T13:13:00.000-08:00</published><updated>2009-01-11T13:14:51.277-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'times new roman';"&gt;&lt;table width="852" border="0" cellspacing="2" cellpadding="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="TitArt" style="color: rgb(51, 51, 153); font-size: 14pt; font-family: Verdana; font-weight: bold; text-align: left; "&gt;&lt;p&gt;Las duras lecciones de 2008&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr height="15"&gt;&lt;td class="FuenArt" height="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="CuerpoArt" style="font-size: 12px; font-family: Verdana; text-align: justify; "&gt;&lt;p&gt;¡Qué año! No he visto otro año igual en toda mi vida que tan elocuentemente haya descrito el escenario de burbuja-pinchazo como lo fue 2008. Si miráis gráficos de las materias primas, por ejemplo, de este año, veréis que se parece al Everest; subiendo durante los primeros seis meses y bajando en vertical a lo largo de los últimos. La bolsa, desde luego, fue el mayor show terrorífico en muchos países. El año estuvo lleno de controversias, miedo, incertidumbre y un sinfín de emociones. Pero ¿qué es lo que hemos aprendido? ¿Qué lecciones vamos a sacar de este tumultuoso año? Aquí tenemos algunas de las que espero que hayamos aprendido (sobre todo los empresarios y políticos americanos).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lección 1: La deuda y el apalancamiento son unas armas temibles que pueden destruirnos (si perdemos el control).&lt;/b&gt; ¿Cuántos hedge funds, bancos de inversión y entidades financieras fueron borrados del mapa de un plumazo porque habían llegado demasiado lejos? ¿Cuántos propietarios de viviendas sintieron la implacable mano de la destrucción cuando su deuda se ha vuelto insostenible siguiente la falacia de que el valor de sus viviendas no podía hacer otra cosa que seguir subiendo? Usada con moderación y sabiduría, la deuda ayuda. Como estratega financiero, no comparto la idea de que hay que evitar la deuda por completo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la conferencia que di en diciembre (&lt;a href="http://www.financialvortex.com/"&gt;Financial Vortex&lt;/a&gt;) comenté que si entramos en depresión con alta inflación, entonces pagar tranquilamente un bajo interés, el interés fijo de una hipoteca a 30 años, no es mala idea. Creo que la inflación será reavivada por nuestro extremadamente receloso gobierno en los próximos meses y pienso que llegará a ser de doble dígito (si no más) durante los años 2009 – 2011. ¿Y por qué no pagar, digamos, una hipoteca a 30 años a un 4% si la inflación está en un 10% lo cual hará subir las inversiones protegidas contra la inflación? Obviamente, el resto de vuestra situación financiera tiene que estar bien (como, por ejemplo, tener una fuente estable de ingresos). El problema es controlar la deuda y mantener los límites.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lección 2: El viejo debate de cómo reducir el déficit del presupuesto (“más impuestos” contra “menos gastos”) ahora debe ser resuelto.&lt;/b&gt; Durante décadas estaba escuchando el cansino debate sobre cómo reducir el déficit por cuenta corriente del gobierno. Una parte de los economistas decía que el déficit era el resultado de un elevado gasto. Otra parte declaraba que la mejor cura para reducir dicho desajuste es mediante el incremento de los impuestos (“los impuestos están muy bajos”). Luego teníamos otra tercera corriente, centrista digamos, que proclamaba “necesitamos una combinación de la reducción de gastos y de la subida de los impuestos”. ¿Qué es lo que nos dice el año 2008 sobre este debate? Nos dice, con vehemencia, que los déficits presupuestarios son causados por el exceso del gasto. ¡Ahora estamos entrando en la época de déficits billonarios! No existen impuestos suficientes para resolver este problema. No podemos seguir gastando de manera tan monstruosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La deuda americana subió a más de 10 billones de dólares en octubre pasado y a la hora de escribir este artículo está alcanzando 12 billones, aumentando rápidamente. Todos aquellos cerebritos políticos que claman por reducir la deuda mediante subida de los impuestos se enfrentan a (a) que la deuda quedará sin saldar y (b) causará un grave daño a la economía. Repito: los impuestos no ayudarán a limar el desequilibrio y realmente causarán un daño irreparable dado que los impuestos más altos en realidad perjudican la economía. Cuando la economía está dañada, las recaudaciones bajan y el déficit aumenta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el sector privado, cualquier empresa o individuo que gasta más de lo que ingresa está siendo llamado al orden por el mercado, castigado con dureza económicamente, y acabando en quiebra. ¡Pero los gobiernos no!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y no solamente estoy hablando sobre el gobierno federal; miren lo que sucede con los gobiernos de los estados. Según el último informe, 41 de los 50 gobiernos estatales han incurrido en graves déficits y muchos de ellos intentarán resolver los errores de su gestión financiera pidiendo dinero al gobierno federal y… adivinad… subiendo los impuestos. ¿Cuándo aprenderán? Gastan mucho más de lo que cualquier ingreso por recaudación de impuestos puede permitir. Y sí… la mayor parte del gasto recae en los funcionarios, esta lección es muy parecida a la que hemos descrito en la Lección 1.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lección 3: John Maynard Keynes estuvo equivocado. ¡Equivocado! La economía keynesiana tiene que ser descartada inmediatamente.&lt;/b&gt; Sí… es cierto. En los años 80, finalmente aprendimos que el Marxismo y el socialismo fueron (y siguen siendo) teorías muy estúpidas y destructivas, políticas económicas coactivas. Los únicos sitios donde estás horrorosas y retrasadas políticas “funcionaron” fue en los cerrados sótanos de las facultades de económicas de algunas universidades americanas (¡Que dios se apiade de nuestras almas!). Ahora, al igual que entonces, necesitamos aprender.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La economía keynesiana nos llevaría a un terrible multibillonario tumulto. Las administraciones de economía de Clinton y Bush fueron expertas en el pensamiento económico keynesiano y (desafortunadamente) la administración del nuevo presidente también está inmersa en estas ideas destructivas. Las políticas basadas fundamentalmente en ideas defectuosas resultan ser fundamentalmente defectuosas políticas. Es por esto por lo que se me antoja que nuestros problemas económicos (a) no se van a solucionar y (b) empeorarán progresivamente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El siguiente apartado aportará algunas de las razones de por qué las ideas económicas keynesianas están equivocadas. Pasemos a la siguiente lección.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lección 4: Ludwig von Mises y la escuela austriaca de economía tenían razón.&lt;/b&gt; Los últimos 80 años (y la actual crisis) ahora nos proporcionan una amplia prueba de ello. Mises predijo correctamente la Gran Depresión años antes de que ocurriera mientras la mayoría de los economistas estaban ciegos y luego se sintieron sorprendidos. Mises correctamente diagnosticó y reveló el problema de las subidas, las burbujas y los crashes. En repetidas ocasiones indicó los problemas causados por la planificación centralizada de los gobiernos, asimismo cómo las emisiones del nuevo dinero destruían el sistema, describiendo el abuso propiciado por los políticos y banqueros centrales. Podéis leer sus obras en &lt;a href="http://www.mises.org/"&gt;www.Mises.org&lt;/a&gt; y os animo a cada uno a investigar sobre los temas que plantea Mises. Y ¡por favor! hablad de sus obras a cada profesor de universidad que conozcáis. ¿Cómo podemos resolver los crónicos problemas económicos, siguiendo las enseñanzas de Keynes y Marx e ignorando las ideas de Mises?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lección5: Cuanto más autosuficientes y más responsables seamos, mejor nos irá.&lt;/b&gt; Las empresas y las agencias gubernamentales, todas están en una situación muy delicada y hemos aprendido que podemos perder nuestro empleo muy fácilmente. Nos quedaremos sin pensión. Nuestra carrera estará arruinada. Nuestras casas pueden perder el valor y nuestra deuda será nuestra pesadilla. Aquellos que han sobrevivido el año 2008 básicamente intactos son los que pudieron controlar su situación y son los que no asumieron aquello de “ya vendrá alguien y me rescatará”. De ahora en adelante, asumid que NADIE se va a preocupar por vosotros, ni por vuestro bienestar, ni por vuestro dinero, ni vuestras pensiones, ni por vuestro futuro financiero. Y ahora a ver si me equivoco, muchas cosas que os tenían que arreglar los demás, ¿a qué no han salido tan mal que os esperabais?  Pero no os acostumbréis.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por ejemplo, ¿qué haríais si la Seguridad Social quebrara? Pues entonces, la gente mayor de 60 años debería de gozar de una buenísima salud, porque si no… Aconsejo a mis estudiantes planificar su jubilación sin depender de la Seguridad Social porque si todos vamos a depender de las pensiones de la Seguridad Social, este organismo no durará ni dos telediarios. Es mejor asumir que nadie vendrá a nuestro rescate porque si no lo hace, estaremos preparados. Los años venideros no van a ser nada alentadores; cuidad de vosotros, de la gente que os rodea y ganaréis. Mirad a la gente que ser arruinó en 2008 (y lo que se arruinarán en los próximos años) y aprended que no podemos depender de terceros para que nos garanticen el mínimo para vivir decentemente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Seguro… que hubo más lecciones que nos dio el fatídico año 2008. Pero he de recordar una lección más: los artículos largos nunca se leen. En cualquier caso, os deseo un feliz y próspero año nuevo (y si no es así, hemos de HACER que sea así).&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr height="15"&gt;&lt;td class="FuenArt" height="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="Firma" style="color: rgb(102, 102, 102); font-size: x-small; font-family: Verdana; font-weight: normal; text-align: left; "&gt;&lt;p&gt;Paul Mladjenovic, CFP&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-74867690620131204?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/74867690620131204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=74867690620131204&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/74867690620131204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/74867690620131204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2009/01/las-duras-lecciones-de-2008-qu-ao-no-he.html' title=''/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-197468997584797861</id><published>2009-01-09T13:58:00.000-08:00</published><updated>2009-01-09T13:59:48.185-08:00</updated><title type='text'>Los desafíos de la crisis financiera internacional</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New'; font-size: 12px; white-space: pre-wrap; -webkit-border-horizontal-spacing: 1px; -webkit-border-vertical-spacing: 1px; "&gt;Los desafíos de la crisis financiera internacional Xavier Freixas, Universitat Pompeu Fabra and CEPR Instituto Bancario Santiago de Chile, 2008 Créditos tóxicos en los EEUU • 400.000 millones, de los cuales el 50% reside en el sector bancario y el resto distribuido entre gestores de fondo, fondos de inversión, compañías aseguradoras y “hedge funds” • Unos 200.000 millones en bancos e instituciones financieras europeas • Los bancos ya han declarado unas pérdidas de unos 165.000 millones  ¿Burbujas? • El mercado inmobiliario • El mercado bursátil • El mercado de CDS ¿Burbujas negativas? • Límites al short selling Riesgo sistémico • Combina tres elementos – Fragilidad macroeconómica (el factor único en Basilea II) – Contagio financiero o real • ¿Expectativas? • ¿Sistema de pago? • El efecto dominó a través de los préstamos y operaciones entre bancos • “Debt deflation” • Impacto de los precios de los activos sobre los comportamientos de las entidades bancarias: Adrian y Shin(2008) – Un detonador  Fragilidad macroeconómica y la “great moderation” • El periodo anterior se caracteriza por la gran estabilidad • Una política monetaria más rigurosa ha permitido limitar la inflación • ¿puede dicha “great moderation” haber generado burbujas en el mercado inmobiliario y en el mercado bursátil? Su ausencia de los índices de precios justificaría dicho argumento  La crisis como cambio de régimen • El mercado interbancario a 3 y 6 meses ha pasado de ser un mercado perfecto a ser inexistente • Los “spreads” se han visto incrementados • La crisis no es un reajuste del precio del riesgo crediticio, sino un “lemon’s market”   Contagio 2007-2008 • Contagio entre países y contagio entre activos se produce a través de la depreciación de los activos. (Fire sale) • Efecto de las agencias de rating y de las reglas contables  Efectos reales de una contracción bancaria • Fischer (1933) “debt deflation”: un decremento en el precio de las garantías reduce el crédito y acelera la recesión económica • El crecimiento mundial como bien público • Credit crunch  El método “originate and distribute” • ¿causa o detonador?  Lección 1: los efectivos bancarios son opacos • Las perdidas bancarias son declaradas progresivamente (Merrill Lynch) • La utilización del valor del mercado “fair value accounting” refleja inmediatamente todas las burbujas. Alternativa: “mark to model”.  Lección 2: los límites de la disciplina de mercado • “La disciplina de mercado aumenta la eficiencia” • El argumento teórico argumenta que un banco mal gestionado tendrá dificultades para financiarse  Lección 2: (continuación) • Lo que hemos aprendido es que cuando la información en el mercado es insuficiente, la disciplina de mercado deja sin liquidez a casi todos los bancos • La disciplina de mercado combinada con buena información es provechoso; combinada con opacidad es una pesadilla para los bancos centrales  Lección 3: la política de liquidación de los bancos centrales no es creíble • La política anunciada de los bancos centrales es liquidar a aquellos bancos que no sean sistémicos (AIG) • Ya no es creíble (¿too-many-to-fail?) • El resultado es que la red de seguridad es más extensa de lo inicialmente calculado  Lección 4: la oferta de liquidez y la política de riesgo crediticio de los bancos centrales 1. Riesgo de liquidez y de solvencia no pueden ser separados 2. El banco central tiene que proveer liquidez 3. El banco central tiene que aceptar colateral de calidad dudosa 4. Por otra parte, las intervenciones de la Federal Reserve han tendido también a estabilizar los mercados financieros. ¿Es este tipo de intervención necesario?  Northern Rock: un caso ilustrativo 1. Fallido del esquema de coaseguro de los depósitos 2. El seguro de liquidez tiene que completar al seguro de depósitos 3. Los compromisos ex-ante no son creíbles 4. La delegación a múltiples agentes (FCA, Banco de Inglaterra, ...) puede crear problemas de incentivos   Lección 5: Prociclicalidad • “Debt deflation” la oferta de crédito genera su propia demanda • ¿Es la regulación de solvencia en Basilea II responsable de la prociclicalidad?  Lección 6 contabilización • En mercados ilíquidos no debe usarse el mark to market: insuficiente • En mercados líquidos implica basar el crédito en un activo sobrevalorado  Lección 7 (regulación bancaria) • Securitización: definir cuando un activo sale del balance • Basilea II va en la buena dirección  Lección 8 (regulación bancaria) • ¿Regulación de las agencias de rating? No • Regulación del mercado de servicios de las agencias de rating • Regulación de las agencias aseguradoras (monolines) 20 Conclusión • Se combinan elementos nuevos y elementos de una crisis clásica. • Las expectativas son negativas con caídas en la actividad en la mayoría de países • ¿Qué impacto sobre la actividad real?&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New'; font-size: 12px; white-space: pre-wrap; -webkit-border-horizontal-spacing: 1px; -webkit-border-vertical-spacing: 1px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New'; font-size: 12px; white-space: pre-wrap; -webkit-border-horizontal-spacing: 1px; -webkit-border-vertical-spacing: 1px;"&gt;&lt;a href="http://201.238.211.147/~iebcl08/images/Noticias/desafiosdelacrisisfreixas.pdf"&gt;http://201.238.211.147/~iebcl08/images/Noticias/desafiosdelacrisisfreixas.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-197468997584797861?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/197468997584797861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=197468997584797861&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/197468997584797861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/197468997584797861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2009/01/los-desafos-de-la-crisis-financiera.html' title='Los desafíos de la crisis financiera internacional'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-3067830954923585125</id><published>2008-11-29T20:31:00.001-08:00</published><updated>2008-11-29T20:31:26.999-08:00</updated><title type='text'>La falacia de la neutralidad del dinero</title><content type='html'>&lt;h4&gt;28/11/2008 - &lt;a href="http://www.juandemariana.org/autor/863/manuel/llamas/"&gt;Manuel Llamas&lt;/a&gt;&lt;/h4&gt;        &lt;h3&gt;La falacia de la neutralidad del dinero&lt;/h3&gt;        &lt;p&gt;Los monetaristas han fracasado una vez más. La mayoría de los economistas de hoy en día, incluidos aquellos que se autodenominan falazmente liberales, desconocen el origen de la actual crisis económica y, por lo tanto, aún más su posible solución. El error radica en una teoría equivocada acerca de la auténtica relación existente entre el capital y la economía real.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;El dinero no es neutral y, como consecuencia, su manipulación arbitraria por parte de los reguladores estatales (banca central) acaba mostrando sus terribles efectos tarde o temprano, tal y como acontece en la actualidad. Lo paradójico es que dicho problema ya fue diseccionado en profundidad a la luz del análisis teórico desarrollado por el principal valedor de la Escuela Austríaca de Economía, Ludwig von Mises. Sin embargo, pese al certero diagnóstico aplicado en este ámbito, la política monetaria vigente sigue bebiendo de los criterios dictados por la Escuela de Chicago, persistiendo en los mismos errores de base cometidos en el pasado.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;De ahí precisamente la importancia de revivir las enseñanzas derivadas del debate teórico mantenido a lo largo de las últimas décadas por ambas corrientes acerca de la denominada "hipótesis de la neutralidad del dinero". Lo importante aquí es que un cambio en la comprensión de este fenómeno, es decir, que el dinero no es neutral a largo plazo, modificaría de forma sustancial los cimientos sobre los que se sustenta la política monetaria vigente a nivel mundial.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Los monetaristas construyen toda su teoría sobre hipotéticos modelos de equilibrio que nunca acontecen en la vida real. Su concepción cuantitativa del dinero afirma que un incremento de la oferta monetaria tan sólo se materializa en un incremento de los precios, de tal forma que sus posibles efectos adversos sobre la producción, el consumo o el empleo (variables de la economía real) siempre quedarán neutralizados a largo plazo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Así, por ejemplo, David Hume asegura que no importa la cantidad de dinero en circulación que exista en un determinado país. Ya sea, mayor o menor, bastará para facilitar su función esencial, el intercambio de bienes. Así, si durante la noche se duplicara la cantidad de dinero que posee cada individuo, al día siguiente no habría ni más prestamistas ni variación alguna en el interés a aplicar. Es decir, a largo plazo, tal variación no modificaría en absoluto ni la actividad productiva ni la velocidad de la circulación monetaria. Según Hume, tan sólo se doblaría el nivel general de precios.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Es decir, la expansión monetaria traería como resultado una particular transición de un estado de equilibrio inicial (punto de partida) a otro estado de equilibrio a largo plazo, en donde el único efecto permanente sería un aumento correlativo de los precios.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Irving Fisher, por su parte, reconoce que puede provocar un incremento transitorio de los márgenes de ganancia de determinados productores, ya que ese dinero creado &lt;i&gt;ex novo&lt;/i&gt; impulsa la demanda de determinados bienes y, como consecuencia, estimula una mayor oferta de esos productos. Sin embargo, la flexibilidad del mercado logra corregir a corto plazo los beneficios inflados, dando fin a la fase del &lt;i&gt;boom&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;De este modo, Fisher concluía que la causa de los ciclos debíamos buscarla en el aumento de la oferta monetaria no anticipada por los agentes económicos. Por ello, su diagnóstico consistía en aplicar una política monetaria que tuviera como principal objetivo mantener una inflación estable. Justifica, pues, la existencia de la banca central (planificación monetaria) y el seguimiento de un indicador que, en realidad, es muy incompleto (el índice de precios de consumo o cesta básica de la compra), para controlar los efectos de la expansión monetaria.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Por su parte, Milton Friedman, autor de referencia para los &lt;i&gt;pseudoliberales&lt;/i&gt; del pasado siglo, llega a una conclusión similar. Los cambios monetarios afectan a la producción, pero a corto plazo (entre 5 y 10 años), mientras que dicha expansión fiduciaria se traduce en un aumento de precios a largo (décadas). De hecho, admite que las variaciones amplias en la cantidad de dinero disponible son desestabilizadoras y deben evitarse. Sin embargo, aboga por establecer una política monetaria automática: que la cantidad de dinero crezca a una tasa estable anual para impulsar el crecimiento económico. Es decir, nuevamente, intervención monetaria a través de los bancos centrales.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Todo este edificio teórico se ha derrumbado, y lo triste es que los monetaristas parecen no darse cuenta. Y eso que la solución fue explicada por Mises hace décadas en su obra &lt;i&gt;Teoría del dinero y del crédito&lt;/i&gt; (1912). El dinero nunca puede ser neutral por definición y naturaleza. Existe y, por lo tanto, está sometido a la valoración subjetiva de los individuos. Es decir, no es algo objetivo y cuantificable.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Así, la variación en el volumen de dinero, por fuerza, distorsiona el precio relativo de los bienes. Y ello por la simple razón de que el precio de los productos nunca aumenta de forma homogénea y agregada, sino todo lo contrario. El dinero &lt;i&gt;ex novo&lt;/i&gt; lo recibe en primer lugar un número limitado de agentes, que demandan ciertos bienes y que, por extensión, modifican la estructura de precios relativos.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Los precios nunca cambian por igual, al mismo tiempo y en la misma dirección, tal y como expone el análisis microeconómico e individualista de la economía frente a la teoría cuantitativa o agregada de la Escuela de Chicago. Y es que, los precios relativos determinan el volumen y la dirección de la producción, por lo que cualquier cambio en la cantidad de dinero acaba afectando de una u otra forma a la estructura productiva.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Esta cuestión se clarifica aún más al concluir que, aunque todo el mundo se levantara un día con x unidades más de dinero, cada individuo valorará de forma diferente (subjetiva) cada unidad adicional del mismo. De ahí que resulte falso que una duplicación del dinero en circulación reduzca a la mitad el poder adquisitivo del mismo. "Todo aumento de la oferta monetaria provocará efectos sobre la demanda y, por lo tanto, un aumento desigual en los precios de los bienes. No todas las mercancías serán demandadas en igual cantidad, ni las más intensamente demandadas serán afectadas en el mismo grado".&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La manipulación arbitraria de tipos efectuada por los bancos centrales es la principal responsable de los auges y depresiones de la actividad económica. ¿Por qué? El proceso de producción tiene lugar en un marco de tiempo, en donde los empresarios efectúan sus inversiones guiados por dos elementos clave (precios y tipo de interés) para asignar los recursos de la forma más eficiente posible en las distintas etapas del proceso.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La inyección fiduciaria o la expansión del crédito, por fuerza, distorsiona ambas señales, y conduce a los agentes económicos a efectuar malas inversiones. Y es que sin tal intervención pública sobre los tipos de interés algunos procesos nunca se habrían emprendido. Es decir, tan sólo resultan rentables con tipos de interés artificialmente bajos. Además, alargan artificialmente la estructura productiva, y los agentes tienden a sobreinvertir en la producción de bienes de capital en detrimento de bienes de consumo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;El problema es que, tarde o temprano, esta situación se hace insostenible cuando aparece el "riesgo inflacionario". Es entonces cuando la autoridad política no puede mantener por más tiempo el interés bajo, saltando a la luz el volumen de malas inversiones efectuadas. Como resultado, los efectos de la fase expansiva se invierten y surge la recesión, el desempleo, la deflación, la restricción del crédito y la caída del consumo, entre otros. La crisis es inevitable. Tan sólo cabe prevenirla impidiendo el aumento de la oferta de dinero.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Mises demuestra que el dinero no es neutral ni a corto, ni a medio ni a largo plazo. El aumento de la oferta monetaria distorsiona por fuerza los precios relativos de los bienes y modifica la estructura productiva. ¿La solución? Abolir el sistema de banca central, abogar por la banca libre sujeta al patrón oro y aplicar un coeficiente de caja del 100%.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Como observarán, ninguna de estas medidas está encima de la mesa de los líderes gubernamentales, al menos, por el momento. Más bien, todo lo contrario. Asistimos a un nuevo auge del fracasado keynesianismo económico, lo que demuestra que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra (crack del 29). Y tres (crisis del petróleo de los 70) y cuatro (crisis de los 90 en EEUU) y cinco (la burbuja de las &lt;i&gt;punto com&lt;/i&gt;) y seis (recesión tras los atentados del 11 de Septiembre)... ¿Y siete?&lt;/p&gt;http://www.juandemariana.org/comentario/2971/falacia/neutralidad/dinero/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-3067830954923585125?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/3067830954923585125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=3067830954923585125&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3067830954923585125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/3067830954923585125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/11/la-falacia-de-la-neutralidad-del-dinero.html' title='La falacia de la neutralidad del dinero'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-1255005458483755170</id><published>2008-11-21T01:25:00.000-08:00</published><updated>2008-11-21T01:26:05.954-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;h1 class="titre"&gt;El autismo del mercado&lt;/h1&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="surtitre"&gt;En los cuatro últimos años ha cogido mucha fuerza el movimiento “post-autista” en economía&lt;/p&gt;     &lt;h1 class="titre"&gt;El autismo del mercado&lt;/h1&gt;     &lt;p class="soustitre"&gt;Paseando por el nuevo campus de la Universidad Complutense en Madrid, en mayo de 1999, me sorprendió ver un eslogan pintado en la pared: ‘¡La economía trata de la gente, no de curvas!&lt;/p&gt;     &lt;!-- finde_surligneconditionnel --&gt;      &lt;p&gt;&lt;small&gt;Lunes 17 de noviembre de 2008, por  &lt;a href="http://www.elrevolucionario.org/rev.php?autor26"&gt;Diego Guerrero&lt;/a&gt;&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;                   &lt;!-- debut_surligneconditionnel --&gt;    &lt;div class="chapo"&gt;Primero fue un grupo de estudiantes franceses de doctorado (de l’École Normale Supérieure) el que protestó por la falta de pluralismo y el exceso de formalización en la enseñanza y en la investigación de la economía. Luego salió un segundo manifiesto, procedente de la no menos prestigiosa Universidad de Cambridge (en el Reino Unido), que se unió a la protesta sobre bases y argumentos muy similares. Y finalmente han surgido manifiestos e iniciativas en todo el mundo, que han culminado en un “movimiento post-autista” en Economía, que se sostiene en la página web de la pae (post autistic economics) y su correspondiente revista electrónica&lt;/div&gt;    &lt;br /&gt;        &lt;div class="texte"&gt;&lt;div class="spip_document_1476 spip_documents spip_documents_left" style="float: left;"&gt; &lt;a href="http://www.elrevolucionario.org/IMG/jpg/autista.jpg" type="image/jpeg" title="JPG - 22.8 KB"&gt;&lt;img src="http://www.elrevolucionario.org/IMG/cache-200x126/autista-200x127-200x126.jpg" alt="JPG - 22.8 KB" height="126" width="200" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="spip_doc_titre" style="width: 200px;"&gt;&lt;strong&gt;El autismo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class="spip_doc_descriptif" style="width: 200px;"&gt;Sufrido por los jóvenes economistas liberales más fanáticos, reflejo del sistema económico que defienden&lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;p class="spip"&gt;En los dos últimos años ha cogido mucha fuerza el movimiento «&lt;i class="spip"&gt;post-autista&lt;/i&gt;» en economía. Primero fue un grupo de estudiantes franceses de doctorado (de l’École Normale Supérieure) el que protestó por la falta de pluralismo y el exceso de formalización en la enseñanza y en la investigación de la economía. Luego salió un segundo manifiesto, procedente de la no menos prestigiosa Universidad de Cambridge (en el Reino Unido), que se unió a la protesta sobre bases y argumentos muy similares. Y finalmente han surgido manifiestos e iniciativas en todo el mundo, que han culminado en un «&lt;i class="spip"&gt;movimiento post-autista&lt;/i&gt;» en Economía, que se sostiene en la página web de la pae (post autistic economics) y su correspondiente revista electrónica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Aunque se pueden encontrar otros precedentes a este movimiento –no en vano el problema viene realmente de lejos—, es grato encontrarse con la sorpresa de que, en el último número de la prestigiosa revista neoyorquina Science and Society, el editorialista comente lo siguiente:&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;«&lt;i class="spip"&gt;Paseando por el nuevo campus de la Universidad Complutense en Madrid, en mayo de 1999, me sorprendió ver un eslogan pintado en la pared: ‘¡La economía trata de la gente, no de curvas!’. Nadie que no haya estudiado Economía puede captar plenamente ese sentimiento estudiantil de tormento por culpa de las “curvas”, esas relaciones entre variables que se representan mediante diagramas (por ejemplo, la intersección de las curvas de oferta y demanda). El eslogan criticaba la teoría abstracta y cuantitativa de la Economía –y por extensión de las ciencias sociales en general— y abogaba por el estudio de la realidad concreta, histórica y social. No tenía ni idea entonces de que ese eslogan ‘gente versus curvas’ iba a resultar profético. En junio de 2000, un grupo de estudiantes franceses publicó un escrito en la ‘web’, quejándose del estado actual de la Economía: su uso indiscriminado de las matemáticas; el ‘dominio represivo’ de la teoría neoclásica y la exclusión de enfoques alternativos y críticos. Los estudiantes llamaban a los profesionales de la Economía a comprometerse con lo empírico y lo concreto; a evitar el ‘cientifismo’ y abrazar ‘un pluralismo de enfoques adaptado a la complejidad de los objetos económicos y a la incertidumbre que rodea a la mayoría de la grandes cuestiones económicas’; así como a realizar reformas ‘para rescatar a la Economía de su estado autista y socialmente irresponsable’. El manifiesto puso en marcha el Movimiento por una Economía Post-autista, que se ha propagado como el fuego entre los estudiantes de Francia y España, y cuenta con un número creciente de adeptos también en otros países. El 21 de junio, Le Monde hizo un reportaje sobre el tema y se interesó por la opinión al respecto de importantes economistas de todo el mundo. En diciembre del 2000, se realizó un Congreso para reunir propuestas más detalladas. Desde entonces, el movimiento ha seguido creciendo y desarrollándose (&lt;strong class="spip"&gt;http://www.paecon.net/&lt;/strong&gt;)&lt;/i&gt;».&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;En las Jornadas de Economía Crítica de Valladolid del 28 de febrero al 1 y 2 de marzo de 2002 (las octavas que se celebran en España desde 1987), se discutió un manifiesto que propuso que nos sumásemos en nuestro país a este movimiento. Por tanto, pareció ésta una buena oportunidad de volver a discutir sobre el autismo en la Economía académica y universitaria, empezando quizás por el análisis del fenómeno que le sirve de base real, que es el autismo económico que practica el mercado en la realidad (no sólo en la teoría).&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;En mi opinión, sobre la cuestión del papel del mercado en la economía y en la sociedad hay tres grandes corrientes cuyo impulso fundamental podemos caracterizar como sigue. En primer lugar, están los «fundamentalistas del mercado», aquéllos a quienes siempre parece insuficiente la cantidad de mercado realmente existente, y que, como los defensores de cualquier otra panacea, hacen bien en ser coherentes con su diagnóstico y reclamar la receta apropiada que se sigue del mismo. Por tanto, sus partidarios quieren universalizar y globalizar aun más la economía de mercado –«&lt;i class="spip"&gt;el problema es que no hay suficientes mercados&lt;/i&gt;», nos dicen—, y recortar o eliminar todas las instituciones y reglas que se oponen por doquier a su dominio absoluto. Estos economistas están dispuestos, no sólo a privatizar el sistema nacional de ferrocarriles (véase la excelente película de Ken Loach, «&lt;i class="spip"&gt;La cuadrilla&lt;/i&gt;», para una ilustración de sus efectos en el caso británico), sino a privatizar incluso las cárceles y, si hiciera falta, siguiendo los postulados del maestro de Margaret Thatcher, Friedrich von Hayek, a privatizar totalmente el dinero en circulación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Un segundo grupo de economistas, crítico del primero, se presenta como la alternativa a éste y se preocupa, por tanto, sobre todo, por aparecer como lo contrario del fundamentalismo. Entre los que insisten en los numerosos «&lt;i class="spip"&gt;fallos del mercado&lt;/i&gt;» hay todo tipo de sensibilidades teóricas y prácticas, desde las que se basan en un sentido del realismo más acorde con el sentido común hasta las que, más cultas, apoyan sus argumentos en sólidas tradiciones de pensamiento que, si no arrancan con celebridades del siglo XIX, como Karl Marx o Thorstein Veblen, lo hacen con famosos autores del siglo XX o incluso del XXI, desde Karl Polanyi y Maynard Keynes hasta Amartya Sen o Albert Hirschman. Como decía recientemente José Luis Sampedro, el decano de los economistas españoles, para ellos (los críticos) no se trata de eliminar el mercado, sino de conseguir que la economía de mercado no se convierta en una «&lt;i class="spip"&gt;sociedad de mercado&lt;/i&gt;», en una especie de «&lt;i class="spip"&gt;régimen&lt;/i&gt;» todavía más totalitario y asfixiante que el que denunciaron en su momento Diego López Garrido y Nicolás Sartorius (ambos socialdemócratas y ex-comunistas).&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Desde esta perspectiva, se entiende bien lo que el movimiento post-autista, integrado sobre todo por economistas pertenecientes a este segundo grupo, concibe como el autismo de los economistas mayoritarios. Es verdad que la definición que del autismo ofrecen los diccionarios plantea algunos problemas de aplicación en este caso. Por ejemplo, el excelente Diccionario de Seco nos describe el autismo como un «&lt;i class="spip"&gt;trastorno psicológico caracterizado por el ensimismamiento y la falta de interés por el mundo exterior, generalmente acompañado de aislamiento y dificultad de comunicación&lt;/i&gt;». Cierto es que los economistas ortodoxos y los fundamentalistas del mercado se encierran en sus modelos bellamente construidos y se olvidan del desapacible mundo exterior. Pero no es verdad que en esa actitud se vean limitados por dificultad de comunicación alguna, sino más bien todo lo contrario. De hecho, de lo que nos quejamos los economistas críticos, en España y en el mundo, es de que estos fundamentalistas de mercado se comunican tanto, con tanta facilidad y con tales medios, que, como efecto colateral inevitable, nos tienen a los demás en un tris de que callemos para siempre jamás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Pero más difícil lo tenemos aun quienes simpatizamos con el reducido grupo de economistas que compone el tercer grupo en liza. En este caso, no se trata simplemente de denunciar los «&lt;i class="spip"&gt;fallos de mercado&lt;/i&gt;» porque, pensándolo bien, ¿qué partidario del mercado, desde Adam Smith a Milton Friedman, no ha sido al mismo tiempo crítico de algunos de sus fallos más sonados, como ése al que tanta manía le tienen y que se llama «&lt;i class="spip"&gt;monopolio&lt;/i&gt;»? ¿Qué economista, incluidos Carlos Rodríguez Braun o Pedro Schwartz en nuestro suelo patrio, se atrevería a negar la existencia de externalidades o de bienes públicos puros?&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Sin embargo, lo que el reducido tercer sector de economistas planteamos es que, a lo peor, es el propio mercado el que encierra el fallo. No se trata de que el Estado y otras instituciones deban complementar o completar el papel del mercado porque hay funciones que aquéllos pueden y deben cumplir mejor que éste. De lo que se trata es que es muy posible que la culpa de los males económicos reales que padece la sociedad de mercado sea del propio mercado. Si el mercado funciona desequilibradamente y crea desigualdad, y si el Estado, tras dos siglos y medios de esfuerzos aparentemente bienintencionados, no es capaz de invertir esa tendencia a la desigualdad, que se presenta hoy con más fuerza que nunca, a lo peor resulta que el sistema no funciona correctamente (sólo hay que leer los periódicos con atención para darse cuenta).&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Y es que los economistas de esta tercera clase (los que no viajamos en coche cama ni siquiera en litera) tenemos una pregunta que hacer a nuestros colegas, tras un comentario previo para tantear si podemos ponernos de acuerdo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Comentario (triple). Los que viajáis en primera nos habláis de la «&lt;i class="spip"&gt;economía del bienestar&lt;/i&gt;» que genera y difunde el mercado entre toda la sociedad. Los que viajáis en segunda respondéis que qué sería del mercado y de la sociedad si no fuera por la benéfica actuación contrarrestante del «&lt;i class="spip"&gt;Estado del bienestar&lt;/i&gt;». Sin embargo, los que nos agolpamos en los vagones de tercera no observamos el bienestar sino en la televisión que nos retransmite lo que sucede en los coches delanteros del tren.&lt;/p&gt;  &lt;p class="spip"&gt;Pregunta. ¿Tan seguro está todo el mundo de que es absolutamente imposible que la sociedad se decida a sustituir estos anticuados trenes por otros en los que todos los viajeros disfruten y sufran de las mismas condiciones materiales?&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="spip"&gt;http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo1078&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-1255005458483755170?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/1255005458483755170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=1255005458483755170&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1255005458483755170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1255005458483755170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/11/el-autismo-del-mercado-en-los-cuatro.html' title=''/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-2167943882449772587</id><published>2008-10-19T08:12:00.000-07:00</published><updated>2008-10-19T08:13:33.391-07:00</updated><title type='text'>Como los bancos centrales desestabilizaron la economía</title><content type='html'>Como los bancos centrales desestabilizaron la economía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El origen de la crisis a la que se está enfrentando América no es político ni tampoco es culpa de un individuo o partido. El mundo entero, incluyendo Europa, está experimentando una masiva debacle monetaria. Además, no es por primera vez que el mundo esté siendo golpeado por una crisis financiera. Sucedió en 1824 y otra vez más después de la Primera Guerra Mundial. Lo que es deprimente es que a pesar de que las causas de aquellas crisis fueron más de una, los actuales banqueros centrales y legiones de economistas se encuentran totalmente perdidos, considerando como causa aquellos datos que realmente no son nada más que síntomas del profundo desorden monetario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los desordenes monetarios siempre son producto de políticas inflacionistas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actividad de los bancos centrales se basa en dos falacias económicas. La primera es estabilizar los precios. Según esta falacia mientras los precios se mantengan estables, la economía no puede caer en recesión. El padre de esta falacia fue Irving Fisher. Y le costó 10 millones de dólares. Aquellos que argumentan que la oferta monetaria debe ser manipulada con el propósito de prevenir los movimientos de los precios tanto al alza como a la baja, consideran que aunque los precios de cada producto están determinados por la oferta y la demanda, el nivel general de precios oscila en función de la oferta monetaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este punto de vista no es capaz de pasar ni el más elemental examen. El dinero siempre entra en la economía en ciertos puntos a partir de los cuales el gasto ya no produce el mismo efecto. Incluso si se recurre al método del “helicóptero” cuando todos simultáneamente reciben la misma cantidad de dinero, la teoría no funcionaría porque las preferencias de la gente no son idénticas ni tampoco prefijadas. No todos los economistas estuvieron de acuerdo a la vez con Fisher como lo dice el siguiente párrafo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… las actuales dificultades son fruto del mayor experimento del mundo con “la moneda controlable” dentro del patrón oro, e, incidentalmente, proveerá con un material muy interesante a aquellos que abogan por la moneda controlable que carece de la naturaleza de ahorro del patrón oro lo cual puede causar errores de juicio (C. A. Phillips, T. F. McManus y R. W. Nelson, Banking and the Business Cycle, Macmillan and Company 1937, p. 56).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Fisher y sus discípulos hubieran  tenido razón, no habría perdido su fortuna y gran parte de su reputación como economista. Durante los años 20, la Fed prácticamente dobló la oferta monetaria. ¿Entonces por qué no subieron los precios? Sí, lo hicieron. Las materias primas subieron en vertical al igual que lo hicieron los bienes de capital. Dado que el sistema estaba enfocado en precios al consumo, los precios de bienes de capital e inmobiliarios fueron ignorados. La importancia de esta observación es que la teoría de que los precios se estabilizan finalmente no funciona. Es que no pueden estabilizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cambios en el flujo monetario siempre afectarán la estructura de los precios y, por tanto, el patrón de la producción (Richard Cantillon, Essay on the Nature of Commerce in General, Transaction Publishers, 2001, escrito sobre 1734 y publicado por primera vez en 1752). Estos flujos monetarios son traídos a la vida por los bancos centrales forzando los tipos de interés por debajo de su nivel de mercado. Consecuentemente las empresas se embarcan en proyectos que requieren cada vez más tiempo dado que solo así pueden ser económicamente viables debido a que los capitales necesarios para completarlos no están disponibles. Lo que hacen en realidad los bancos centrales es sustituir el crédito por el capital. A mediados de los años 20 se observó que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… prevalecía la tendencia de sustituir el crédito bancario por el real capital (bienes de capital). Los sucesos de los años 1924-29… confirmaron de sobra esta afirmación. (Benjamin M. Anderson, Economics and the Public Welfare: A Financial and Economic History of the United States 1914-1946, LibertyPress, 1979, p. 99).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda falacia económica es que las recesiones son provocadas por la “demanda deficiente”. Y probablemente sea la falacia más peligrosa de todas. El hecho de que fuera adoptada masivamente por los economistas y por tanto por los bancos centrales se lo debemos agradecer al Lord Keynes. Esto invita a hacer una simple pregunta: ¿Por qué cada vez hacen falta más y más inyecciones monetarias para prevenir una recesión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los economistas clásicos tuvieron la respuesta y es: desproporcionalidad. Se dieron cuenta de dos cosas: la primera es que la “repulsión” como lo llamaron empieza en el sector industrial. Y la segunda es que los desordenes siempre ocurren en grupo. Ricardo llegó a la conclusión que el problema fue causado por el sistema bancario creando el crédito en exceso. (El exceso se definía como el exceso de los depósitos bancarios sobre sus reservas de oro). Es precisamente el exceso de crédito lo que provoca burbujas en las bolsas. Fritz Machlup explicó que un boom de las bolsas requiere un continuo flujo del crédito bancario. Y esto solo puede ocurrir cuando los bancos centrales relajan sus políticas monetarias. Por tanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… un continuo incremento de los precios de las acciones no puede ser debido a la mejora de las condiciones de producción o un aumento de ahorro voluntario, sino únicamente a la oferta crediticia inflacionista (Fritz Machlup The Stock Market, Credit and Capital Formation, William Hodge and Company Limited, 1940, p. 290).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los economistas de hoy en día no se dan cuenta de lo que fue obvio para los economistas de hace tiempo: Finalmente “los productos siempre son comprados con otros productos”  (Jean-Baptiste Say A Treatise on Political Economy, 1836 reeditado por Transaction Publishers, 2001, p. 166. También Capítulo XV). Say y los clásicos comprendieron plenamente que la producción debe respetar las proporciones, es decir el equilibrio debe prevalecer. La respuesta de Say a la sobreproducción es la siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… la sobreoferta de un producto en particular se debe a que se sobrepasó la demanda por dos razones; o porque se había producido demasiado o porque hay déficit de otro producto (Idem, p. 135).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David Ricardo compartía este punto de vista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La producción siempre se potencia por otro tipo de producción, o de servicios; el dinero tan solo es el medio que facilita el intercambio. Se pude llegar a la sobreoferta de un producto en particular que no será posible amortizar los capitales empleados en su producción; pero esto no será el caso para todos los productos; la demanda de maíz se limita a las temporadas que se consume el maíz, la demanda para zapatos y ropa se limita a las personas que los gastan; pero aunque toda la comunidad, o parte de la comunidad, tengan todo el maíz que puedan comer o todos los zapatos y gorras que son capaces de consumir, no podríamos hablar de que ya no existe más demanda para todos los productos y servicios (On The Principles of Political Economy and Taxation, Penguin Bookes, 1971, p. 292).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las burbujas y sus pinchazos y los períodos de la llamada sobreproducción, Ricardo escribió a un amigo suyo que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sr. Malthus parece que no recuerda que ahorrar es equivalente a consumir, viendo que habla exclusivamente del gasto (The Works and Correspondence of David Ricardo Vol. II, liberty fund Indianapolis 2004, Editado por primera vez por Cambridge University Press in 1951 p. 449).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre 1829 John Stuart Mill escribió una devastadora crítica de la idea que la demanda agregada puede ser deficiente. Adheriéndose a la ley de Say, ha enfatizado que mientras la necesidad permanezca insatisfecha y los medios para satisfacerla, escasos, es absurdo hablar de sobreproducción. La clave de su argumentación era que la demanda se potencia por la producción y no por el consumo. Como dijo elocuentemente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argumento contra la posibilidad de la sobreoferta general es bastante concluyente, conforme recurre a la doctrina que un país puede acumular el capital muy de prisa; que la  producción, incrementando más de prisa que la demanda, puede causar quiebra de los productores. Es cierto si todas las necesidades de todos los habitantes de un país quedan plenamente satisfechas, ningún capital puede encontrar una aplicación viable; pero, en este caso, no será acumulado ninguno. Mientras queden algunas personas no propietarias (de productos), siempre habrá aplicación para capitales; y si los productos que estas personas requieren no son fabricados y puestos a su disposición, será solamente porque el capital, dispuesto a ser aplicable para este propósito, no existe, o no existen productores que fabriquen los productos para su propio consumo. Nada puede ser más quimérico que el miedo de que la acumulación de capital debe provocar pobreza y no riqueza y que la acumulación de capital puede acabar con el propio capital (Essays on Economics and Society, University of Toronto Press 1967, p. 278).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;William Stanley Jevons, uno de los economistas neo-clásicos asimismo explicó porque la sobreoferta (deficiencia de la demanda) es imposible. Según su opinión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los antiguos articulistas sobre la economía siempre tenían miedo de la supuesta sobreoferta, fruto del hecho de que la producción sobrepase la demanda de los consumidores, con lo cual la industria puede colapsar y aumentar el desempleo y todos, salvo los ricos, sufrirán déficit de productos. La doctrina es evidentemente absurda y contradictoria. La sobreproducción no es posible en todas las ramas de la industria a la vez, pero es posible en algunas en comparación con las otras (The Theory of Political Economy, Kelley &amp; Millman, Inc. 1957, p. 203, publicado por primera vez en 1871).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Jevons y sus contemporáneos el genuino poder adquisitivo toma sus raíces en la producción. Es fácil comprender entonces que conforme los individuos aumenten su poder adquisitivo, aumentando su aportación a la economía, la producción total aumenta lo cual aumenta, a su vez, la demanda global. Este proceso de intercambio tenderá a adecuar el valor de la aportación de cada trabajador con el de su sueldo. Ahora podemos decir que el poder adquisitivo es otro medio de intercambio, que, a su vez, es la habilidad de las empresas de crear productos para su intercambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto que puede ser obvio en una economía de trueque deja de ser tan obvio con la aparición del dinero. Si los principios fundamentales que desarrollaron estos economistas fueran resucitados, estas crisis no tendrían lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerard Jackson&lt;br /&gt;BrookesNews.Com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-2167943882449772587?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/2167943882449772587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=2167943882449772587&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2167943882449772587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2167943882449772587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/10/como-los-bancos-centrales.html' title='Como los bancos centrales desestabilizaron la economía'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-8183166568687653297</id><published>2008-10-07T14:40:00.000-07:00</published><updated>2008-10-07T14:47:39.860-07:00</updated><title type='text'>Por qué el de Paulson es un mal plan   MICHELE BOLDRIN</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="  ;font-family:Arial;font-size:10px;"&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(0, 0, 0);   line-height: normal; font-family:Arial;font-size:10px;"&gt;&lt;div class="cabecera_noticia_opinion" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-left: 12px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(70, 70, 70); text-align: center; "&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font: italic normal normal 380%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); letter-spacing: -1px; line-height: 95%; padding-top: 4px; padding-right: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 0px; margin-right: 10px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 10px; font-style: normal; letter-spacing: normal; line-height: normal; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(70, 70, 70); font-family: Arial; font-size: 10px; line-height: normal; "&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; font: italic normal normal 380%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(0, 0, 0); letter-spacing: -1px; line-height: 95%; padding-top: 4px; padding-right: 0px; padding-bottom: 4px; padding-left: 0px; margin-right: 10px; "&gt;Por qué el de Paulson es un mal plan&lt;/h1&gt;&lt;h3 style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 170%; font-weight: normal; margin-right: 10px; "&gt;En el mercado estadounidense se han vendido como buenas deudas que no lo eran. Y todo el mundo ha jugado por encima de sus posibilidades. El plan recién aprobado no es la solución a éstos y otros problemas&lt;/h3&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: left;margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Todos saben que los bancos de Estados Unidos se encuentran en una crisis seria, y que, tras una negativa inicial, el Congreso de ese país ha terminado por aprobar un enorme plan de salvamento &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;(bailout)&lt;/i&gt; para las entidades que hicieron malas inversiones, e incluso trampas. Como los lectores están bien informados sobre el contenido de las medidas adoptadas, pasaré sin más a criticarlas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Empezaré con una noticia que, probablemente, sea menos conocida en Europa: la gran mayoría de los economistas académicos de Estados Unidos consideran el &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;plan Paulson&lt;/i&gt; una mala idea. Con la obvia excepción de los que trabajan para los bancos beneficiados por este plan y, por supuesto, los que han trabajado o trabajan para la Administración Bush. Los demás, demócratas, republicanos o ultraliberales, consideran el &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;bailout,&lt;/i&gt;lo que la Reserva Federal y el Gobierno de Estados Unidos han puesto en marcha, un absoluto disparate.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Hace un par de años, el mercado americano del&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;ladrillo&lt;/i&gt; entró en una crisis muy fuerte. Al contrario del caso español, la subida de los precios en Estados Unido no fue debida a la llegada de un gran número de inmigrantes, ni a un extraordinario crecimiento económico. La explosión del mercado inmobiliario americano fue casi toda de tipo especulativo, debida a las políticas monetarias extremadamente laxas que la Fed (Reserva Federal) adoptó después del 11-S. Lo que ocurrió en Estados Unidos fue una verdadera burbuja financiera, alimentada por las políticas de dinero fácil del Banco Central y enfocada en préstamos-basura a personas que, en su mayor parte, adquirieron casas que nunca habrían podido permitirse en circunstancias normales. Por tanto, cualquier paralelismo entre el caso español y el de Estados Unidos es arriesgado ya que las diferencias son muchas, y mucho más profundas que las semejanzas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Ahora, por paradójico que pueda parecer, lo interesante no es el caso del ladrillo que se desploma o de las hipotecas que no se pagan. Baste considerar que hasta las peores estimaciones disponibles dicen que, de momento, el valor total de los impagos no llega a generar pérdidas netas superiores a los 300.000 millones de dólares. Y dado que, en años normales o incluso excelentes, el mismo valor llega a ser de 150.000 millones, no es razonable pensar que esta enorme crisis sea debida "solamente" a 150.000 millones más en impagos hipotecarios. De hecho, cualquier persona informada sabe que los valores de las pérdidas declaradas por los bancos estadounidenses (y no sólo estadounidenses) son mucho más grandes que las pérdidas hipotecarias reportadas hasta ahora.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Por ejemplo, si se suman solamente las pérdidas de capital de las cuatro grandes entidades hundidas (Bears Stern, Lehman, Washington Mutual y Wachovia) el total es ¡260.000 millones! Está claro que estos cuatro no podían tener en su cartera todas las hipotecas &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;tóxicas&lt;/i&gt; de la economía de Estados Unidos -si fuera así tendríamos buenas noticias, ya que con su muerte quedaría resuelto el asunto-.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;¿Cómo explicarse entonces lo que ocurre con Fortis, UBS y los demás? Debe de haber algo más, ¿pero qué? Muy sencillo: gracias a una combinación francamente extraordinaria de (I) mala política monetaria, (II) pobre regulación (y por consiguiente rica en corrupción) en los mercados de las hipotecas, los seguros y los bancos de inversión, (III) incentivos distorsionados y (IV) ausencia del supervisor/regulador, se ha construido sobre los cimientos de las hipotecas inmobiliarias un castillo de papeles (derivados) de proporciones enormes (los estadounidenses siempre quieren hacer todo a lo grande, incluso las tonterías) y, ahora, se está derribando todo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Por ejemplo, el valor total de todas las hipotecas de Estados Unidos es de 11 billones de dólares. El valor total de los contratos de seguro de tipo &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;credit default swaps&lt;/i&gt; (CDS) suscritos sobre estas hipotecas es cinco veces mayor y hay, además, mucho más en otros tipos de derivados comerciados &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;over&lt;/i&gt; &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;the counter &lt;/i&gt;(realizadas fuera del mercado). Está claro que muchísima gente ha utilizado la liquidez, por artificial que sea, del mercado de MBS (bonos garantizados por hipotecas) y ABS (bonos garantizados por activos) para hacer apuestas variadas, sin tener el capital necesario.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;El siguiente es uno de los puntos más importantes y a la vez peor comprendidos de toda la situación: las apuestas financieras hechas a través de derivados son "juegos de suma cero". Es decir, si un banco pierde otro gana. En teoría, esto es útil porque los derivados pueden ser utilizados para comprar seguros en el interior del sistema, sin que ninguna parte de la riqueza sea destruida. ¿Por qué razón, entonces, un juego en el cual alguien debería de vencer siempre, podría llevar a la pérdida de todos? Si las apuestas están hechas entre bancos, ¿no deberían cancelarse recíprocamente sus valores, dejando el sistema, en el agregado, casi intacto? Teóricamente tendría que ser así, pero esto no es lo que ocurre en un mundo con información imperfecta y, sobre todo, en un mercado donde, desde hace 15 años, todo el mundo hace dinero vendiendo como buenas deudas que no lo son. Claramente algunos jugadores hicieron apuestas que nunca podrían pagar, dado que eran de valor muy superior al total de su patrimonio. El problema es que no se sabe quiénes son estos jugadores &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;infectados.&lt;/i&gt; Por tanto, cuando X viene y pide un préstamo a Y, éste piensa: "Si X tiene en la cartera derivados que pierden dinero, utilizará mi préstamo para cubrir los pagos de aquéllos, no para invertir, y yo acabaré perdiendo mi dinero. Entonces tengo dos posibilidades: o no se lo presto, o se lo presto a unos tipos altísimos".&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Este mecanismo paraliza el crédito y, forzando la carencia de liquidez, genera aún más&lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;infectados.&lt;/i&gt; En otras palabras, el mercado está encerrado en un clásico &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;lemons problem:&lt;/i&gt;nadie confía en nadie, nadie hace negocios con nadie, nadie enseña lo que tiene y todo el mundo intenta cerrar sus posiciones positivas dejando abiertas las negativas. Esto, obviamente, se traduce en una desconfianza total y en la parálisis efectiva de las actividades bancarias y de inversión.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;El &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;plan Paulson&lt;/i&gt; no resuelve estos problemas por tres sencillas razones: (I) la compra de títulos por parte del Tesoro acentúa el &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;lemons problem&lt;/i&gt; y favorece a los malos bancos respecto a los buenos: los malos bancos están dispuestos a vender a cualquier precio, ya que lo que venden no vale nada; (II) no crea ningún incentivo para desmontar el castillo de derivados contaminados; al contrario, la liquidez en manos de los que están casi muertos les permite tomar posiciones &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;all or nothing&lt;/i&gt; (todo o nada) de alto riesgo, ya que, en cualquier caso, su alternativa es la quiebra; y (III) transfiere una gran cantidad de dinero público a los banqueros que gestionaron mal el dinero confiado en ellos por los inversores, sin pedir ninguna contrapartida.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Existen muchas cosas que la Reserva Federal y el Gobierno de Estados Unidos podrían haber hecho, y todavía tienen la oportunidad de hacer, para manejar esta crisis de una manera más responsable y socialmente útil. Entre las sugerencias más convincentes que vienen del mundo académico, hay las siguientes:&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;1.&lt;/b&gt; Imponer a los bancos que se recapitalicen de forma inmediata, aliviando de esta manera el &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;lemons problem.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;2.&lt;/b&gt; Comprar hipotecas en quiebra, atacando el virus en sus raíces. Si hay que gastar impuestos, esto es más eficiente que comprar promesas complicadas escritas sobre papel mojado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;3.&lt;/b&gt; Imponer, por intervención directa de la Reserva Federal y del Tesoro, que se cierren aquellos contratos derivados que están actuando como píldoras envenenadas distribuyendo los beneficios. De manera que se puedan maximizar las solvencias del sistema, no la de los bancos individuales. Por supuesto, esto implicaría la quiebra de varios bancos: un precio razonable para permitir al sistema, en su conjunto, limpiarse y volver a funcionar.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;4.&lt;/b&gt; Abrir de inmediato un debate público sobre los criterios con los cuales los mercados financieros y las instituciones que operan en ellos tendrían que actuar.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 160%/140% Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); margin-bottom: 13px; "&gt;Esta vez, no estamos ante una situación de "más de lo mismo y chocolate para todos", como sucedió tras lo de LTCM y la explosión de la burbuja &lt;i style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;dot-com.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="limpiar" style="height: 1px; font-weight: normal; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; clear: both; font-size: 1px; line-height: 1px; "&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-left: 0px; background-image: url(http://www.elpais.com/im/fnd_punteado.gif); background-repeat: repeat-x; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: initial; padding-bottom: 3px; margin-bottom: 15px; background-position: 0% 100%; "&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; margin-bottom: 10px; "&gt;&lt;b style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;Michele Boldrin&lt;/b&gt; es catedrático de la Washington University en St. Louis y director de la Cátedra Repsol en FEDEA.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; margin-bottom: 10px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font: normal normal normal 140%/normal Georgia, 'Times New Roman', Times, serif; color: rgb(51, 51, 51); font-style: italic; margin-bottom: 10px; "&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Paulson/mal/plan/elpepiopi/20081007elpepiopi_11/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/Paulson/mal/plan/elpepiopi/20081007elpepiopi_11/Tes&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-8183166568687653297?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/8183166568687653297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=8183166568687653297&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8183166568687653297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8183166568687653297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/10/por-qu-el-de-paulson-es-un-mal-plan.html' title='Por qué el de Paulson es un mal plan   MICHELE BOLDRIN'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-617208174668873071</id><published>2008-10-05T13:24:00.000-07:00</published><updated>2008-10-05T13:36:37.479-07:00</updated><title type='text'>España: Breve historia de una crisis</title><content type='html'>España: Breve historia de una crisis, de Antonio Argandoña en Dinero en La Vanguardia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Economía by reggio en Octubre 5th, 2008&lt;br /&gt;Todo empezó, como es sabido, por el sector inmobiliario. El pinchazo de la burbuja está siendo muy doloroso, porque las conductas en el sector fueron a menudo temerarias, como si las excepcionales condiciones de los últimos años fuesen a durar para siempre, algo típico de los que se montan en la burbuja: ” La demanda de viviendas seguirá boyante por la inmigración y la creación de empleo”, ” el precio de la vivienda nunca cae”…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El boom acabó porque las casas habían alcanzado ya precios muy altos, y porque el coste mensual de la hipoteca era ya considerable, como consecuencia de esos mismos precios altos, del alto endeudamiento de los hogares y de la subida de los tipos de interés. El elevado stock de viviendas no vendidas frena el crecimiento de sus precios, pero siguen siendo demasiado altos como para reanimar la demanda, aún más cuando la concesión de hipotecas se está paralizando. La construcción se ha desplomado, el paro aumenta, la demanda de bienes de consumo relacionados con los nuevos hogares (muebles, electrodomésticos) se detiene, la crisis se contagia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expectativa de que los tipos se moderarían pronto se truncó por la aceleración de la inflación (cortesía de los altos precios del petróleo y de las primeras materias) y por la crisis financiera -y el sobresalto financiero continuo de las últimas semanas no contribuye a infundir serenidad y confianza-. De este modo, las familias se encontraron con un alto porcentaje de su renta comprometido en el pago de deudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaba, pues, menos para el consumo, sobre todo cuando tenemos en cuenta que ese consumo se sostenía, en parte, en un crédito que ahora es escaso y caro. La moderación del consumo se ha extendido a casi todos los segmentos del mercado. Los dos motores del auge de los años recientes, el consumo y la construcción, están fuera de juego. Y es lógico que se paralice la inversión en bienes de equipo y construcción industrial, porque el mercado interior se está paralizando, y porque las condiciones financieras de las empresas empeoran rápidamente. Sólo la exportación mantiene todavía un ritmo positivo, aunque afectada por la menor actividad en Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, la historia. El futuro está por escribir, pero exige, como condición previa, el final de la crisis financiera, que nos afecta profundamente porque las entidades financieras españolas (no todas, pero sí muchas) necesitan financiación procedente de unos mercados exteriores que, por ahora, están casi cerrados. Se trata de un problema de falta de liquidez, pero puede convertirse en un problema de solvencia si alguna entidad pierde la confianza de sus clientes. No queda otro remedio, pues, que esperar que se arregle la crisis financiera internacional, lo cual, más allá de euforias ocasionales, tardará aún bastantes meses. Y no podemos confiar en que el Gobierno nos saque del agujero, porque se tiene que financiar en los mismos mercados que se resisten a conceder créditos a nuestras entidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recuperación del consumo tardará, porque la parte de la renta dedicada a devolución de deudas y pago de intereses seguirá siendo alta, quizás insoportablemente alta si la tasa de paro crece más. El consumo no se regularizará hasta que el endeudamiento de las familias vuelva a cotas más normales - lo que es cuestión de tiempo, de bajos tipos y de sostenimiento de las rentas de los hogares-. Las empresas vinculadas a la exportación podrán crecer, si el crédito lo permite, pero su contribución al crecimiento del PIB será moderada. La inversión en equipo se recuperará después. Y la vivienda y la construcción seguirán en atonía por bastante tiempo. Todo esto si la ley de Murphy -ya saben: si algo puede ir mal, irá mal- no nos juega una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Argandoña. Profesor del Iese.&lt;br /&gt;http://reggio.wordpress.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-617208174668873071?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/617208174668873071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=617208174668873071&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/617208174668873071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/617208174668873071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/10/espaa-breve-historia-de-una-crisis.html' title='España: Breve historia de una crisis'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-2554721410747067173</id><published>2008-08-12T09:52:00.000-07:00</published><updated>2008-08-12T10:16:27.839-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='burbuja inmobiliaria'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'Trebuchet MS';"&gt;&lt;div class="cartouche" style="margin-bottom: 2em; "&gt;&lt;h1 class="crayon article-titre-205 titre" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', Times; font-style: normal; line-height: 47px; margin-top: 15px; margin-bottom: 20px; margin-left: 0px; text-align: left; font-size: 1.27em; font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 0); "&gt;Lo que nadie explica de la burbuja inmobiliaria&lt;/h1&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; clear: left; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;small style="font-size: 0.71em; "&gt;Sábado 12 de abril de 2008, por &lt;a href="http://www.lademocracia.es/_Victor-Luis-Alvarez_" style="text-decoration: none; "&gt;Víctor Luís Álvarez&lt;/a&gt;&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="crayon article-chapo-205 chapo" style="margin-bottom: 1.5em; font-weight: bold; line-height: 1.4em; "&gt;La aparición de la burbuja inmobiliaria es consecuencia de condiciones económicas (objetivas) y socioculturales (subjetivas).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="crayon article-texte-205 texte" style="color: rgb(0, 0, 0); font-size: 0.96em; "&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Las condiciones subjetivas no son económicas, son de origen cultural, y proceden, de la mentalidad que tenemos los actuales españoles frente a la propiedad de la vivienda. Esta posición procede de los primeros años sesenta, antes de esas fechas la opción del alquiler era la que estaba ampliamente generalizada en las capas medias y bajas de la sociedad española.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Esa mentalidad es la que impulsa a los españoles de nivel bajo y medio a la compra de una vivienda en cuanto opinan que tienen condiciones para ello, esa compra está acompañada en ocasiones con ribetes compulsivos de autoengaño sobre las propias posibilidades reales de acceder a la propiedad deseada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Además el común de los españoles cree, aunque ahora ya un poco menos, en tópicos, como el de que la vivienda «nunca baja», ignorando experiencias recientes como la japonesa entre otras, y por ello la vivienda era vista como una inversión muy lucrativa y financieramente segura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;En las causas o condiciones objetivas de origen económico, un factor determinante fueron los bajos tipos de interés que permitieron a la oferta subir los precios hasta el nivel máximo que la demanda pueda abonar. Y este precio dependía de que las hipotecas fuesen o no accesibles, en muchas ocasiones nadie se preguntaba el valor del bien, si no por la cuantía de la hipoteca y si podía afrontarla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Cuando no existe un gran stock de viviendas en venta, como ocurría hace unos años, la oferta de vivienda es inelástica, ya que el plazo de ejecución de las obras y urbanizaciones es de varios años por lo que la demanda se acumula sin ser satisfecha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;En esas condiciones de oferta rígida frente a una demanda en aumento y bajos tipos de interés, se disparan los precios, según algún experto bien documentado [&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lademocracia.es/Lo-que-nadie-explica-de-la-burbuja-inmobiliaria#nb1" name="nh1" id="nh1" class="spip_note" title="[1] Más información: burbuja.info/inmobiliaria." style="text-decoration: none; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;], se calcula que por cada 1% de descenso de los tipos de interés, la vivienda incrementa su precio en un 20%, lo que permite el florecimiento de la especulación y también del llamado «efecto riqueza» que incide en el incremento del consumo, como un efecto colateral de la burbuja inmobiliaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Esto acarrea un movimiento de arrastre especulativo sobre toda la cadena inmobiliaria desde el suelo hasta las agencias de compra-venta, esta situación es alentada por los políticos y los medios del sistema encantados de que «España vaya bien» según afirman ellos. ( Si los precios de la vivienda suben es por que la gente tiene dinero, Francisco Álvarez Cascos dixit)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Mientras tanto toda la peor fauna de los buitres ibéricos está revoloteando sobre esta especulación, desde los grandes del «ladrillo», las instituciones financieras y esos buitres de segunda categoría llamados coloquialmente «pasapiseros» que se dedican a la especulación «al por menor», a diferencia de los grandes del «ladrillo» que especulan con miles de millones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;En estas condiciones la construcción de viviendas se disparó hasta extremos nunca vistos. Las instituciones financieras ante la magnitud de la inversión inmobiliaria que se estaba efectuando en este país, no fueron capaces de afrontar su financiación con fondos propios y buscaron liquidez externa, el ahorro europeo vino a financiar a los compradores españoles de viviendas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;¿Y las administraciones que hicieron entonces?, se dejaron llevar complacidas por la situación general de sensación de riqueza y consumo, hubiera sido muy fácil poner coto al disparate tomando ejemplos de otros países como Alemania, u Holanda, pero no interesaba, opinaron que no era liberal, y que era preciso dejar actuar al mercado libremente. Eso si, siempre dentro de los límites que los políticos marcaban con las recalificaciones del suelo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Los políticos más honestos vieron una ocasión para llenar las arcas públicas y fueron ciegos sobre la trascendencia del problema que se podía generar, los menos honestos lo que vieron fue una gran ocasión para llenarse los bolsillos en compañía de los especuladores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;De esta forma no se hizo nada al respecto y la burbuja creció y creció, ahora ya nos encontramos en un punto de no retorno, el ahorro pasado y futuro de una gran parte de la sociedad española está invertido en unos edificios, en ocasiones vacíos, mediante unos créditos que han dejado a España seca de liquidez, y muy poco atractiva para la captación de crédito foráneo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;La crisis no es solo inmobiliaria y energética, es sistémica, la crisis de las hipotecas “subprime” en EEUU es de juguete frente a los tres déficit: federal, comercial y familiar que se acumulan en ese mismo país, por ello se atisban en el horizonte mundial fuertes convulsiones precedentes de un cambio de sistema.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Entonces si que vamos a sentir en nuestro país la falta del capital financiero que está enterrado en el ladrillo español, y que vamos a necesitar para otras carencias estructurales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;El estallido de la burbuja se esta produciendo porque la elevación de los tipos de interés puso al descubierto la sobrevaloración especulativa del precio de las viviendas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;También se puede enunciar que la oferta inmobiliaria es inelástica o rígida hasta que el stock de viviendas acumulado es de tales dimensiones que la vuelve elástica, incluso plástica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;Por deformación profesional usaré un símil de ingeniería, la ley de Hooke, que nos dice que cuando las tensiones son suficientemente elevadas se sobrepasa el límite elástico del material y se llega a la zona de fluencia, si la tensión persiste se produce una deformación plástica y el material se destruye.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="spip" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; margin-bottom: 12px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 153, 102);"&gt;O sea, que revienta la burbuja inmobiliaria y se destruye la economía, que es lo que está ocurriendo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-2554721410747067173?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/2554721410747067173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=2554721410747067173&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2554721410747067173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/2554721410747067173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/08/lo-que-nadie-explica-de-la-burbuja.html' title=''/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-1514587987480432022</id><published>2008-06-20T04:36:00.000-07:00</published><updated>2008-06-20T04:37:53.488-07:00</updated><title type='text'>El espectro de la estanflación global Nouriel Roubini</title><content type='html'>Nouriel Roubini NUEVA YORK.- ¿Conducirá la creciente inflación global a una pronunciada desaceleración económica? Peor aún, ¿reavivará la estanflación, esa combinación mortal de inflación en aumento y crecimiento negativo? La inflación ya está en aumento en muchas economías avanzadas y mercados emergentes, y hay señales de una probable contracción económica en muchas de las primeras (Estados Unidos, Reino Unido, España, Irlanda, Italia, Portugal y Japón). En las economías emergentes, la inflación ha estado asociada -hasta ahora- con el crecimiento, e incluso con el sobrecalentamiento de la economía. Pero la contracción económica en Estados Unidos y otras economías avanzadas puede conducir a una asociación en lugar de una disociacióndel crecimiento en los mercados emergentes, a medida que la contracción estadounidense desacelere el crecimiento y la inflación creciente obligue a las autoridades monetarias a restringir las políticas monetaria y de crédito. Entonces podrían enfrentarse a una "estanflación lite" -inflación creciente unida a una marcada desaceleración del crecimiento. La estanflación necesita un choque negativo del lado de la oferta que aumente los precios y al mismo tiempo reduzca la producción. Los choques estanflacionarios han provocado una recesión mundial tres veces en los últimos 35 años: en 1973-1975, cuando los precios del petróleo se dispararon tras la Guerra del Yom Kippur y el embargo de la OPEP; en 1979-1980 después de la revolución iraní; y en 1990-1991, tras la invasión de Kuwait por Iraq. Incluso la recesión de 2001 desencadenada principalmente por la implosión de la burbuja de la alta tecnologíaestuvo acompañada de una duplicación del precio del petróleo después del inicio de la segunda intifada palestina contra Israel. Hoy, un ataque israelí contra las instalaciones nucleares de Irán podría provocar un choque estanflacionario. Este riesgo geopolítico ha aumentado en las últimas semanas a medida que ha crecido la alarma en Israel en cuanto a las intenciones de Irán. Un ataque de ese tipo ocasionaría aumentos bruscos en el precio del petróleo -muy por encima de los 200 dólares por barril. Las consecuencias de dicho aumento serían una recesión global importante, como las de 1973, 1979 y 1990. En efecto, el incremento más reciente en el precio del petróleo se debe en parte a un aumento en la prima del miedo. Pero sin un choque negativo del lado de la oferta, ¿es posible la estanflación global? Entre 2004 y 2006 el crecimiento global fue robusto mientras que la inflación fue baja, debido a un choque positivo en la oferta global -el aumento de la productividad y la capacidad productiva de China, la India y los mercados emergentes. A este choque positivo del lado de la oferta le siguió a partir de 2006un choque positivo en la demanda global: el rápido crecimiento en "Chindia" y otros mercados emergentes comenzó a presionar los precios de varios productos básicos. Un fuerte crecimiento global en 2007 marcó el inicio de un aumento de la inflación global, un fenómeno que, con ciertas salvedades(la brusca desaceleración en Estados Unidos y algunas economías avanzadas), continúa en 2008. Por lo tanto, si se excluye un choque del lado de la oferta verdaderamente negativo, la estanflación es poco probable. Los aumentos recientes en los precios del petróleo, la energía y otros productos básicos reflejan varios factores: -- El elevado crecimiento de la demanda de petróleo y otros productos básicos entre las economías de mercado emergentes con rápido crecimiento y urbanización se está dando en un momento en el que las limitaciones a la capacidad y la inestabilidad política en algunos países productores restringen su oferta -- El debilitamiento del dólar está presionando a la alza el precio en esa divisa del petróleo a medida que el poder de compra de los exportadores de petróleo disminuye en regiones donde el dólar no se utiliza. -- El descubrimiento de los inversionistas de los productos básicos como un tipo de activo está alimentando la demanda tanto especulativa como de largo plazo. -- La desviación hacia la producción de biocombustibles ha reducido la tierra disponible para el cultivo de productos agrícolas. -- La relajada política monetaria estadounidense, a la que ha seguido la relajación monetaria en países que formalmente fijaban su tipo de cambio al dólar (como los del Golfo) o que mantenían devaluada su moneda para fomentar el crecimiento impulsado por las exportaciones (China y otros miembros informales de la llamada zona del dólar Bretton Woods 2), ha provocado una nueva burbuja de activos de productos básicos y un sobrecalentamiento de sus economías. La mayoría de estos factores son similares a choques positivos en la demanda agregada global, lo que debería conducir a un sobrecalentamiento económico y un aumento de la inflación global. Las políticas de tipo de cambio son cruciales. Los superávit en cuenta corriente considerables y/o la mejora de la relación de intercambio implican que el tipo de cambio de equilibrio real (el precio relativo entre los bienes extranjeros y los nacionales) se ha apreciado en países como China y Rusia. Así, con el tiempo el tipo de cambio real debe convergir mediante una apreciación realcon el tipo de equilibrio más fuerte. Si no se permite la apreciación del tipo de cambio nominal, la apreciación real sólo podrá ocurrir mediante un aumento de la inflación interna. Por lo tanto, la forma más importante de controlar la inflación -y recuperar al mismo tiempo la autonomía de las políticas monetaria y crediticia necesaria para controlar la inflación-es permitir que las monedas de esas economías se aprecien significativamente. Desafortunadamente la necesidad de apreciar las monedas y de la austeridad monetaria en los mercados emergentes sobrecalentados llega en un momento en que la recesión inmobiliaria, la contracción del crédito y los elevados precios del petróleo están provocando una acentuada desaceleración en las economías avanzadas-y una recesión abierta en algunas de ellas. El mundo ha completado el círculo. Después de un período benigno con un choque positivo en la oferta global, un choque positivo en la demanda global ha conducido al sobrecalentamiento y presiones inflacionarias crecientes a nivel mundial. Ahora hay preocupaciones sobre un choque estanflacionario en la oferta digamos, una guerra con Iránaunado a un choque deflacionario en la demanda a medida que revienten las burbujas inmobiliarias. Las presiones deflacionarias podrían afianzarse en las economías que se están contrayendo, mientras las presiones inflacionarias aumentan en las economías que todavía crecen con rapidez. Por lo tanto, los bancos centrales de muchas economías avanzadas y emergentes se enfrentan a una pesadilla en la que deben restringir la política monetaria (para luchar contra la inflación) y al mismo tiempo relajarla (para reducir los riesgos al crecimiento). A medida que los riesgos de inflación y los que afectan al crecimiento se combinen de maneras distintas y complejas en economías diferentes, será muy difícil para los banqueros centrales equilibrar estos imperativos contradictorios. El autor es profesor de economía en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York y presidente de RGE Monitor (&lt;a href="http://www.rgemonitor.com/" target="_blank"&gt;RGE Monitor&lt;/a&gt;) © Project Syndicate 1995-2008&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lostiempos.com/noticias/19-06-08/19_06_08_pv1.php" target="_blank"&gt;El espectro de la estanflación global&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-1514587987480432022?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/1514587987480432022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=1514587987480432022&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1514587987480432022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1514587987480432022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/06/el-espectro-de-la-estanflacin-global.html' title='El espectro de la estanflación global Nouriel Roubini'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-5233966271357335527</id><published>2008-03-18T11:03:00.001-07:00</published><updated>2008-03-18T11:03:51.968-07:00</updated><title type='text'>la 'fiesta' económica se ha terminado</title><content type='html'>El presidente del Ifo afirma que la 'fiesta' económica se ha terminado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MUNICH, 18 (EUROPA PRESS).- El 'boom' económico global experimentado durante los cuatro últimos años, el mayor desde los años 70, ha llegado a su fin, según el presidente del prestigioso instituto económico alemán Ifo, Hans Werner Sinn, quien afirma que "ocurra lo que ocurra, la fiesta se ha acabado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa Press&lt;br /&gt;18/03/2008 (15:07h.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo publicado en el diario 'The Japan Times', el economista alemán señala que la economía de EEUU "se tambalea hacia la recesión", y rechaza la idea del 'decoupling' al indicar que la contribución de EEUU al PIB mundial, del 28%, es superior a la aportación del conjunto del continente asiático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En algún momento, el mundo podrá no coger un resfriado cada vez que EEUU estornude, pero eso está bastante lejos de ser verdad en estos momentos", dice Sinn, quien apunta que el 21% de las exportaciones chinas y el 23% de las exportaciones de la Unión Europea fuera del bloque se dirigen a EEUU, por lo que concluye que "el mundo no puede evitar ser arrastrado por el desplome de EEUU".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, el presidente del Ifo recuerda que la última encuesta mundial de perspectivas económicas elaborada por el instituto germano confirmaba el empeoramiento de la valoración de la actual coyuntura económica, así como de las expectativas para los seis próximos meses, y señala que el indicador correspondiente a EEUU se encuentra actualmente por debajo de los niveles registrados tras el 11-S, lo mismo que sucede con el índice de confianza de los consumidores de la Universidad de Michigan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Durante muchos años, EEUU ha vivido por encima de sus posibilidades (...) Año tras año, EEUU ha vendido sus activos al exterior y disfrutado un alto nivel de vida en casa. Ya no ocurrirá más. El mundo se ha dado cuenta", afirma el economista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los bancos de todas partes están aprendiendo por la vía dura que la deuda con la que EEUU financiaba su 'boom' consumista no será necesariamente reembolsada. Las titulizaciones hipotecarias que los bancos estadounidense lograron colocar por todo el mundo no son comparables a los activos europeos de parecida denominación", indica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, Sinn apunta que en Europa, particularmente en Alemania, las titulizaciones hipotecarias son activos "ultraseguros", mientras que en EEUU este tipo de valores son como "billetes de lotería".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Numerosos bancos europeos parecen no haber comprendido ésto y todavía intentan eludir la revelación de estas inversiones dudosas en sus balances y las colocan en complejos vehículos de inversión ('conduits') con sede en paraísos con una fiscalidad relajada", añade el economista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LAS CARTAS SOBRE LA MESA, EN 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos 'conduits' están registrando pérdidas "gigantescas" que deben ser cubiertas por los bancos, algunos de los cuales han caído en bancarrota. "Esta primavera mostrará las amortizaciones necesarias en los balances, pero la verdad completa no se conocerá antes de la primavera de 2009, cuando se publiquen las cuentas de 2008".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el presidente del Ifo constata que pese a la debilidad del dólar frente al euro esgrimida por muchos analistas, ésta no es mayor que la sufrida por el 'billete verde' frente al marco alemán en 1992.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, el economista advierte de que, aunque las acciones de la Bolsa estadounidense parecen haberse mantenido bastante al margen de la pérdida de valor de los activos estadounidenses, "sólo es cuestión de tiempo que caigan también".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta pérdida de valor de los activos estadounidenses es la razón para la probable recesión", señala Sinn, puesto que los consumidores de EEUU, acuciados por las deudas y la pérdida de valor de sus viviendas, deberán reducir su consumo, lo que afectará a EEUU y al resto de países, mientras que las entidades bancarias, ante las pérdidas de capitalización a las que se enfrentan, se verán forzadas a reducir el crédito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el presidente del Ifo se muestra poco optimista respecto a los intentos de la Reserva Federal de evitar la recesión mediante agresivos recortes de tipos de interés, mientras que se muestra a la expectativa respecto a los posibles efectos del plan de estímulos e incentivos fiscales promovido por la Casa Blanca, aunque advierte de que "todavía debe verse si será suficiente para evitar la recesión y compensar a los hogares por la pérdida de riqueza sufrida por la depreciación de sus viviendas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;| 18/Mar/2008 15:05:11 (EUROPA PRESS) 03/18/15-05/08 "&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-5233966271357335527?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/5233966271357335527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=5233966271357335527&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5233966271357335527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5233966271357335527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/03/la-fiesta-econmica-se-ha-terminado.html' title='la &apos;fiesta&apos; económica se ha terminado'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-8967213558023237063</id><published>2008-03-16T12:55:00.000-07:00</published><updated>2008-03-16T12:57:56.285-07:00</updated><title type='text'>Genio e ingenio en la economía</title><content type='html'>&lt;h2 class="date-header"&gt;13 de marzo de 2008&lt;/h2&gt;  &lt;a name="8949842921221845984"&gt;&lt;/a&gt; &lt;h3 class="post-title entry-title"&gt; &lt;a href="http://elmostrador.blogspot.com/2008/03/genio-e-ingenio-en-la-economa.html"&gt;Genio e ingenio en la economía&lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;   &lt;p&gt;*Luis Casado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primer ciclo de enseñanza básica de economía: “Ley de la oferta y la demanda”, que como su nombre lo indica es una Ley: “Regla o norma constante e invariable de las cosas que está determinada por sus propias cualidades o condiciones o por su relación con otras cosas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te pongas serio: la economía otras cosas sí, pero “leyes”, “teoremas”, “paradojas”, “ciclos”, “anticiclos”, “recontraciclos” y otros chamullos de similar consistencia no es lo que le falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el precio de las mercancías está determinado por la “Ley de la oferta y la demanda” lo sabe un pibe de kindergarten, si no fuese el caso, me pregunto yo, ¿cómo pudiese el pibe vivir en la modernidad chilensis? Imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero, la pasta, la guita, es una mercancía. De ahí que su precio, o tasa de cambio, esté determinado por la “Ley de la oferta y la demanda”, esa que dice que si los precios suben aumenta la oferta, y que si los precios suben, baja la demanda. O viceversa, que en este caso la definición es un pelín palíndroma o capicúa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta verdad, que elevada a la categoría de Ley ha sido el zócalo sobre el cual se ha edificado la globalización, la Unión Europea, el Consenso de Washington, la excelencia de la educación en Chile, el milagro de las AFP y la frecuentación de la gruta de Lourdes, es el basamento, cimiento o pedestal en el que se sustenta el “mercado”. Sácate el sombrero y saluda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que resulte chocante, por decir lo menos, que la prensa europea titule con grandes caracteres la manifestación de una inquietud inquietante: “Los bancos centrales de los países más industrializados del mundo (G-10) se han mostrado hoy preocupados por “‘los movimientos excesivos en los tipos de cambio de las divisas’”. Así como lo lees.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bancos centrales, ya se sabe, no hay nada más serio. Si ellos están preocupados... saca la máscara de gas, lleva los niños al subterráneo y apaga la luz, ¡no te jode!, en una de esas nos bombardean. Tan serios como la denominación del grupo de los países más industrializados del mundo, el G-10, que en realidad... ¡son 11!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE) y portavoz del G-10, (que cuando era presidente del Banco de Francia anunció en vísperas del krach bursátil de 1987: “la Bolsa tiene un bello avenir delante de ella”), ha señalado que: "los movimientos excesivos, volátiles y desordenados en los mercados de divisas son indeseados para el crecimiento económico".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Excesivo, volátil y desordenado tú mismo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monsieur Trichet es un celoso defensor de la “independencia del BCE”, del libre mercado, de la globalización, y de la Ley de la oferta y la demanda, como los once presidentes de los once bancos centrales de los once países del mal llamado G-10.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo pueden ladrar contra los resultados de las políticas que ellos mismos han contribuido a imponer a escala planetaria durante 30 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo pueden lanzar estos exabruptos contra la “Ley de la oferta y la demanda”, la madre de todas las leyes económicas que dicen adorar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que olvidar que en la teoría y en la praxis de estos patriotas cualquier intervención o regulación de los mercados, por benigna que sea, es una perturbación portadora de desgracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partidarios del “Laissez-faire” a tal extremo que uno de sus más caricaturales exponentes, Lawrence Lyndsey, Secretario del Tesoro de los EEUU en el primer gobierno de W. Bush, fue apodado por la prensa yanqui: “Larry haz lo que te salga de la punta del nabo Lyndsey”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuese poco, Trichet nos cree más subnormalitos de lo que conviene porque “ha reiterado las declaraciones de las autoridades estadounidenses, que han destacado la importancia de un dólar fuerte para EEUU”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dólar fuerte... ¡Mon cul!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hemos contado como Martin Feldstein, -presidente del National Bureau of Economic Research, y alguna vez considerado posible sucesor de Alain Greenspan en la FED-, anunció el 5 de mayo de 2006 que la única solución para evitar una fuerte recesión económica en los EEUU consistía en aumentar la tasa de ahorro interno, disminuir el consumo, y depreciar el dólar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De cuánto? Feldstein respondió derechamente: “Los cálculos están en el orden de una depreciación del dólar entre el 30% y el 40%”. En esa época el dolar se cotizaba en 547 valerosos pesos, lo que quiere decir que según Martin Feldstein el dólar podía perfectamente caer hasta unos $ 328.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ves que ni el mercado ni la “Ley de la oferta y la demanda” tienen mucho que ver con esto. Ni por supuesto el precio del cobre, lo que se resignó a reconocer hasta Andrés Velasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el genio de Jean-Claude Trichet queda en evidencia cuando se refiere a la inflación: “Respecto a los riesgos para la estabilidad de los precios, el presidente del BCE ha afirmado que estos están relacionados con el aumento del precio del petróleo y de las materias primas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pequeño paso para “el hombre”, pero un paso gigantesco para la ciencia económica mundial: el presidente del Banco Central Europeo acaba de descubrir que la causa de la inflación es el aumento de los precios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Chile no somos menos. Hace un par de meses, refiriéndose a problemas similares, Camilo Escalona, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, mostró su propio ingenio al declarar: “Estamos todos preocupados de que pueda haber una combinación bastante negativa entre una alta inflación y menor crecimiento y por lo tanto se trata de contener la inflación y asegurar un nivel de crecimiento adecuado” (sic).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no sabías porqué estamos donde estamos... ahora lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Ingeniero del Centre d’Etudes Supérieures Industrielles (CESI, Paris, Francia), profesor del Institut National de Télécommunications (INT) y miembro del Comité Central del Partido Socialista de Chile.&lt;/p&gt;http://elmostrador.blogspot.com/2008_03_13_archive.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"Vamos hacia una recesión grave"&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M ichel Rocard (Courbevoie, 1930), uno de los pensadores más lúcidos de la izquierda europea, disecciona la crisis de la socialdemocracia desde una mirada preocupada. Europeísta convencido, pide a la izquierda una profunda reflexión sobre el proyecto de la UE, por el que pelea desde 1994 en su escaño de eurodiputado en Estrasburgo. El ex secretario general del Partido Socialista francés, dos veces candidato a la presidencia y ex primer ministro del Gobierno de François Mitterrand, afirma hoy que, después de 58 años de militancia, se siente más socialdemócrata que nunca, aunque insista en que desde 1989, fecha de la caída del muro de Berlín, la izquierda está enferma porque no ha sabido analizar ni percibir las consecuencias de lo que pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo que el PSOE está más cómodo en la aceptación de la economía de mercado"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"España, como Francia, no puede prometer el pleno empleo a sus ciudadanos"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;"Europa está dirigida en gran parte por gente que cree en las virtudes de los equilibrios de mercado"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;"En caso de recesión de Estados Unidos, la primera víctima será China"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunta. En casi toda Europa occidental, una corriente populista y conservadora ha arrastrado a muchas capas sociales situadas habitualmente en la izquierda. &lt;b&gt;¿Se debe a la crisis profunda de la socialdemocracia o a la falta de alternativa al modelo actual?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respuesta. No me gusta la palabra crisis, que sale del vocabulario médico, y que en la evolución de una enfermedad describe el punto fuerte de ésta, después del cual, o bien se muere, o se vuelve al estado normal, que es la salud. La palabra crisis supone un desequilibrio temporal e implica el regreso a una etapa conocida. Pero no es lo que está ocurriendo. Vivimos una gran mutación social, y&lt;b&gt; el debilitamiento temporal de la socialdemocracia traduce una insuficiencia de respuestas a esta evolución; pero no es una crisis, es una dificultad&lt;/b&gt;. El gran problema en nuestras sociedades contemporáneas es que hemos perdido la costumbre de reflexionar sobre largos periodos. Tras la II Guerra Mundial, mucha gente afirmaba que el capitalismo era, en gran parte, la causa de esta guerra, y no sólo la locura de Hitler. Se recordaba la gran crisis de 1929-1932, y lo que supuso de retorno de la desconfianza y del distanciamiento entre los países, basado en el proteccionismo por causa de esta crisis. La guerra permitió la victoria sobre las dictaduras nazi y fascista, y se supo reconstruir el capitalismo. Entre 1945 y 1975 hubo 30 años de pleno empleo en América del Norte, en Europa occidental y en Japón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde 1975, y lentamente, hemos cambiado de sistema o pilotaje del capitalismo, y nos hallamos hoy en sociedades con crecimiento lento, con fuerte nivel de incertidumbre en la población activa y con crisis financieras repetidas cada cuatro o cinco años. Y nos encontramos evidentemente ante el inicio de otra gran crisis económica financiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Ante esta amenaza, ¿quiénes serán las primeras víctimas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Desde 1945 y hasta 1980, &lt;b&gt;el mundo no conoció más que quiebras nacionales, no crisis mundiales&lt;/b&gt;. Era el gran éxito del capitalismo regulado. Pero hoy, frente al pleno empleo pasado, nos hallamos con que tres categorías -los parados, los trabajadores en precario y los pobres- se convierten en las primeras víctimas. Tienen volúmenes variables de país a país, pero llegan en todas partes al 25% de la población activa. Es esta gente la que inquieta o desespera, provoca la subida de la extrema derecha y favorece la apatía democrática y el aumento de la abstención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Cómo reconstruir una alternativa que ilusione frente a este capitalismo desordenado, como lo llama usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Lo que he descrito es el resultado no de la mundialización, sino de la globalización no regulada. La globalización es mezcla de la apertura de fronteras físicas, de la aceleración en el mundo entero, de la aceleración absoluta de la velocidad de todo transporte, y, en primer lugar, de la formación que recorre con velocidad de la luz todo el planeta. Pero también de los productos, los servicios, las personas, y la ausencia de regulación de todo ello. La globalización está acotada por las hipótesis absurdas y peligrosas del señor Milton Friedman, que dice que el equilibrio de los mercados es óptimo, y que, si quiere usted por razones sociales mejorar los mercados con la intervención pública con subvenciones, reglas o tasas, logrará más perdedores que ganadores. Y eso no funciona. En nombre de ese dogma nos vemos regulados por Estados que no quieren intervenir contra el fraude o su prevención. La mitad de la liquidez internacional de hoy está gestionada en paraísos fiscales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Y cuál sería la respuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Antes de llegar a lo que podemos hacer y ayudarnos a encontrar una respuesta, debemos explicar por qué la socialdemocracia se ha visto desbordada y cogida a contrapié. La socialdemocracia mundial había sido largo tiempo fiel a la libertad, es su elección de 1920: "No haremos como los comunistas". Pero fiel también a una visión, a un análisis de la economía alrededor de las propuestas de Marx. Estamos en un drama por causa de la propiedad de los medios de producción y de intercambio, y hay que cambiar esos postulados por la propiedad colectiva de los medios de producción y de intercambio, y por una administración de la economía de hecho. Esto no funciona. Es en el periodo del capitalismo eficaz de 1975 cuando la socialdemocracia se ve obligada a renunciar a su base de la doctrina económica de antes de la guerra. Ya lo hicieron los suecos en 1932, cuando el partido socialista fue el primero en apuntarse a la economía de mercado. Los alemanes lo hacen en 1959, y los españoles, de forma muy visible -con una fuerte crisis interna en 1979-, con la dimisión de Felipe González, diciendo: "Yo no soy marxista".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Pero no todos los partidos socialistas europeos dieron ese giro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Dos partidos, el portugués y el francés, no supieron optar por esta elección y se quedaron en una ambigüedad que les ha costado mucho. Hay que saber que la Internacional Socialista y su sucursal de los partidos europeos se alinean sobre la economía de mercado desde 1950. Aunque la socialdemocracia se ha visto capacitada para contestar a la crisis y desempeñar un papel importante en la consolidación del capitalismo regulado, sobre todo desarrollando la protección social, ha perdido, sin embargo, una parte de su carta de identidad. La desaparición en esta carta de las nacionalizaciones y de la economía administrada ha debilitado su imagen. Era necesaria porque esta imagen era falsa y mala, pero ha perdido en visibilidad, en claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda observación: en todo este asunto, la socialdemocracia y el mundo entero no han logrado diferenciar suficientemente entre la economía de mercado y el capitalismo: la economía de mercado es bimilenaria, mientras que el capitalismo es sólo bicentenario. Éste nace de un matrimonio entre dos invenciones: la máquina de vapor, que permite hacer trabajar a muchos hombres juntos alrededor de una sola fuente de energía, y la sociedad anónima, que es una invención financiera, primer medio en asociar a muchos capitalistas juntos para un mismo proyecto. Entonces, el capitalismo toma un desarrollo arrasador porque es formidablemente eficaz. Ha tenido, como el mercado, la virtud de poner a todo el mundo en el tajo para el desarrollo económico, en vez de esperar las decisiones del Estado. Pero aporta la gran dimensión, el capitalismo necesita del mercado, aunque existe un antagonismo fundamental. Se puede imaginar un mercado sin propiedad privada de los medios de producción e intercambio. Ése era el sueño de Tito, en el que sólo cabrían empresas municipales. Se puede imaginar un mercado hecho sólo de cooperativas. Es lo que pensaba Marx. La autodeterminación de los trabajadores se da porque pasan contratos entre ellos, y entre las unidades de producción. Así es como la economía nazi estaba estrechamente regulada por negociaciones permanentes entre el Estado y las grandes empresas o trusts que tomaban todas las decisiones. Éstos dejaban poco espacio al mercado, que sólo regulaba el detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Se abre el camino al monopolio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. El mercado sólo existe si hay verdadera competencia, y el capitalismo tiene una tendencia constante, y en todas partes, al monopolio. Esta tendencia ha trastornado la economía contemporánea. El capitalismo y sus reglas funcionaban con tres reguladores: la seguridad social que salía entonces de las crisis, la tercera parte del ingreso de las familias que permitía a los parados no morir de hambre, y quedaba un pequeño poder adquisitivo para reactivar el mercado en casos de crisis; las políticas keynesianas, de lucha contra las variaciones internacionales, y la política de sueldos altos. Fue Henry Ford el que para salir de la crisis de 1929 acuñó esta frase: "Pago a mis asalariados para que compren mis coches". Había entendido eso. El capitalismo de 1945, tras la guerra, generaliza esos tres principios, y alrededor de ellos todo va bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Sí, pero, al parecer, la época de bonanza ha terminado, y muchos ciudadanos consideran esa globalización como una amenaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. En este nuevo desequilibrio de la última década hay otra víctima, que es el accionista que se considera mal remunerado porque la retribución de los asalariados es fuerte. Desde entonces vivimos la revancha de los accionistas, que han tomado el poder en todas partes y gritan: "¡Quiero más dividendos". Y el nuevo sistema, todo para los accionistas y lo menos posible para los asalariados, es una triste realidad. Ahora, y en todos nuestros países, tras esos largos periodos, la parte de los salarios sobre el producto nacional está en clara disminución. Representaba un 70% de media en Europa hace treinta años, y ahora está en un 58% del PIB. Eso explica el trabajo temporal precario, el paro y la casi imposibilidad de disminuirlos. Pero lo más revelador es el trabajo temporal. Los países que más lo aceptan tienen menos paro que los otros, como España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿La recesión es entonces inevitable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Lo que creo profundamente es que hemos entrado en una crisis que no sólo es financiera y que va a afectar a la economía. Por ejemplo, en caso de recesión americana, la primera víctima será China, que vive en gran parte de sus exportaciones hacia Estados Unidos. Vamos hacia una recesión que será grave porque la parte del producto nacional que va hacia los salarios, los ingresos de la seguridad social y los recursos bajos es demasiado débil, y ya no favorece el consumo. La liquidez de hoy se compromete hacia lo inmaterial y lo especulativo y el juego. Todo ocurre porque el apetito de ganancia de capital de las capas medias-altas ha roto el sistema. Quiere decir que hay que encontrar regulaciones internas e internacionales para reencontrar una gran política keynesiana de lucha contra los créditos, para reencontrar una garantía dada a la seguridad social respetada y potente, así como a los servicios públicos puestos hoy en entredicho en el momento de la búsqueda del provecho. Y por eso lo que creo es que la solución y la herramienta es la socialdemocracia. Tardaremos al menos diez años en lograr la unanimidad de la socialdemocracia mundial. Alrededor de este diagnóstico, pero sobre todo alrededor de las soluciones, no existe otro cuerpo político posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Pero cuál puede ser el papel de Europa en ese frente, en esa solución a la crisis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Actualmente, Europa está dirigida por fuerzas cómplices del sistema. Y no es cuestión de que Europa busque corregir todos sus negativos efectos. Europa está dirigida en gran parte por gente que cree en las virtudes de los equilibrios de mercado, y que no se dan cuenta de que van contra un muro. Pero Europa tiene la ventaja de ser enorme, es la primera economía mundial, es el primer exportador e importador del mundo. Y si Europa se da una mejor orientación de las regulaciones puede cambiar las reglas de juego mundial. Ninguno de nuestros países lo puede hacer solo, ni la misma Alemania. Por eso, después de 58 años de militancia, soy más socialdemócrata que nunca, y por eso estoy convencido de que debemos entendernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Y cuál puede ser el papel de España en esa aportación de ideas para ese cambio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Como el de Francia, desdeñable. No tenemos el espacio para corregir las pesadas tendencias que nos llegan desde el mundo entero, de la India, de China, y hay que reconocerlo. Se es políticamente serio cuando no se prometen tonterías. España, como Francia, no puede prometer el pleno empleo a sus habitantes, eso depende de una regulación mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Es conocedor de las últimas cifras en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Sí, y no es sorprendente; pero, desgraciadamente, España sola no puede hacer gran cosa, aunque ella no tiene nada que ver en las causas. Tiene factores agravantes como su sistema de créditos, mucho más incierto que el francés, o el sistema prehipotecario, también incierto en el inmobiliario, que no tiene Francia. Todos esperamos de España que tome conciencia de todo ello y que participe activamente en un esfuerzo internacional para lograrlo. Nadie se puede salvar solo, pero algunos países tienen una influencia y carisma intelectual o lingüístico que dan mucha importancia a lo que hacen en otras partes. Si España toma conciencia de lo que le estoy diciendo, arrastrará a una gran parte de América Latina, porque existe ósmosis. España es, por tanto, esencial en esta toma de conciencia que debe caminar hacia una ofensiva socialdemócrata internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Cree usted entonces que España tiene que tener una mayor participación en Europa. ¿Cuál sería el papel de Zapatero como dirigente socialista europeo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. El papel de España ya es muy fuerte en Europa. La mentalidad colectiva española es más europeísta o internacionalista que la francesa. Jugáis mejor el papel europeo que nosotros. Lo veo en el Parlamento Europeo. España tiene delegaciones menos numerosas que Francia, pero se sirve mejor de ellas. Creo que el PSOE está mejor equipado intelectualmente y más cómodo en la aceptación de la economía de mercado que nosotros, los socialistas franceses. Evidentemente, los intelectuales españoles tendrán una mayor resonancia y escucha en Europa, y podrán hacer avanzar la reflexión colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Es el problema de una parte de la izquierda francesa que le dio la espalda a Europa durante muchos años, o esa izquierda más radical, la comunista, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Es necesario que la izquierda comprenda que quien dice economía de mercado, dice solamente garantía de la libertad en la organización económica, y nada más, y que, por tanto, no describe la forma de retroceder del capitalismo. Es una gran obra. Cuando Karl Marx hizo una crítica del capitalismo y fundó el socialismo, su pensamiento era para un siglo. No tenía prisa. Estamos de nuevo en esta situación, con la gran diferencia de que nos hemos desembarazado de la apropiación colectiva de los medios de producción, porque no funciona. Desde el principio, siempre hubo una minoría en el Partido Socialista francés que se opuso a esa idea de Europa. Esa corriente fue más fuerte en los años cincuenta, pero siguió existiendo en tiempos de Mitterrand con la crisis de desconfianza hacia Europa, con dirigentes como Pierre Joxe. Y hoy, una parte significativa del partido utiliza Europa como responsable de nuestros males; vota a favor del no en el referéndum sobre la Constitución europea, que provocó el drama que sabemos, o se sigue oponiendo a la economía de mercado. Otros prefieren no definirse, y es lo más fácil. Sin embargo, tendremos la ocasión de aprobar una definición mucho más sensata y clara con ocasión de nuestro próximo congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. Algunos, incluso en la época de Pierre Mauroy, mostraron ciertas simpatías por el movimiento abertzale vasco cercano a ETA. ¿Qué opinión le merece el terrorismo vasco, el último de Europa occidental?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. El terrorismo vasco es más un problema franco-español y de coordinación de ambas policías. Sigue siendo muy grave, pero no requiere un cambio institucional europeo. Quizá sí el terrorismo yihadista. ¿Seremos capaces de no degradar nuestras relaciones con los países árabes? Tendremos que saber distinguir entre el combate contra individuos fanáticos y terroristas islamistas y nuestras relaciones con los Estados árabes. Es muy delicado, pero fundamental.      &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Vamos/recesion/grave/elpepusocdmg/20080316elpdmgrep_4/Tes" target="_blank"&gt;http://www.elpais.com/articulo/repor...lpdmgrep_4/Tes&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-8967213558023237063?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/8967213558023237063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=8967213558023237063&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8967213558023237063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/8967213558023237063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/03/genio-e-ingenio-en-la-economa.html' title='Genio e ingenio en la economía'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-1403920261550366870</id><published>2008-03-08T15:23:00.000-08:00</published><updated>2008-03-08T15:24:38.634-08:00</updated><title type='text'>Anatomía de un asesino(ESBOZA AUTOPSIA BURBUJA)</title><content type='html'>Anatomía de un asesino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    “No cabe ninguna duda sobre quién es realmente el responsable del desastre hipotecario. Los bancos contratan a lo mejorcito de nuestro país, “brillantes y mordaces” jóvenes que han estudiado en las mejores universidades. ¿Pero alguien realmente  ha llegado a pensar que un MBA de Harvard, quien comprende los más finos pormenores de las altas finanzas, realmente piensa que ignorando todos los principios de prudencia, emitiendo billones de dólares para prestar a los solicitantes que ni siquiera tienen trabajo, ni aval alguno, que tienen un pésimo historial crediticio y que son incapaces de pagar una deuda de unos pocos cientos de dólares, fue una idea genial? (Mike Whitney)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bill Gross de PIMCO, el mejor gestor de renta fija del planeta, dice que “tan solo es el principio” ahora que la crisis inmobiliaria se está endureciendo. Y cuando las bombas inmobiliarias asolen por completo las finanzas de nuestra generación, los americanos se preguntarán con caras tristes y asombradas, “¿Qué ha pasado?”. Pero mientras tanto a nadie le interesa llegar al fondo del asunto, dado que la gente es así, no llegan a plantearse comprender los problemas hasta que no se encuentren haciendo cola para la sopa del asilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que rodarán cabezas, empezando con quien sea elegido presidente en 2008 (es demasiado tarde ya para hacer algo y resolver el problema, pero la culpa será del inocente que jugará el papel del nuevo Herbert Hoover), George W. Bush (aunque no del todo culpa suya, pero desde luego su culpa es no haber sabido manejar la situación cuando se pinchó la burbuja inmobiliaria/crediticia), Alan Greenspan (culpable como el encargado) y Ben Bernanke (actual presidente de la Fed y lugarteniente de Greenspan durante la época en que la Fed estaba jugando con la economía americana). Desde luego, mandar a todos estos “líderes” a la guillotina no nos va a devolver nuestro dinero, así que todos sus amigos y vecinos seguirán queriendo saber qué demonios ha pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este breve artículo pretende ofrecer a los lectores un esbozo previo a la autopsia, y los partidarios de prevención del capital (y estoy muy orgulloso de todos vosotros) tendrán posibilidad de poner en práctica sus teorías antes de acabar por completo al estilo hooveriano con las actuales creencias financieras. Así que allá vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez que Alan “No es culpa mía” Geenspan y su Fabulosa Reserva Federal no reconocieron la burbuja tecnológica/punto com y a partir de entonces no tomaron ninguna medida para contenerla, al revés eligieron bañarse en la gloría considerando que habíamos llegado a una “nueva era” de la economía. Como resultado se desató la mayor locura inversora de todos los tiempos, el Nasdaq subió desde 1.419,12 puntos en octubre de 1998 a 5.048,62 tan solo en 17 meses, y los taxistas, los barrenderos, incluso las rubias, todos se lanzaron a jugar a la bolsa, generando unas impresionantes plusvalías en el corto plazo, especulando con activos que desconocían por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del habitual “esta vez será diferente” y las aseveraciones de Greenspan de que es imposible reconocer y moderar las locuras compradoras, la burbuja del Nasdaq explotó y la bolsa perdió 9 billones de dólares de su valor desde el máximo hasta la primera pata de la caída (octubre 2002). La Fed podía haber elegido la estrategia de indoloros ajustes post burbuja, desde luego, aunque estos ajustes hubieran resultado bastante dolorosas en el corto plazo. En vez de esto, Greenspan y sus muchachos ingeniaron una nueva estrategia que consistía en ir a pedir préstamos a Fulanito para pagar con este dinero a Menganito, la estrategia de “reflotar la burbuja”, recortando drásticamente los tipos de interés y tirando la normativa regulatoria por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para alargar aún más la historia, los históricamente bajos tipos de interés permitieron a los propietarios de viviendas, a los prestamistas, a los compradores y los vendedores subir el valor de las propiedades. Un sueldo de ayer de 2.000 dólares al mes hoy puede proporcionar un ingreso dos veces más grande en forma de préstamos, así que, grosso modo, los 250.000 dólares en propiedades pueden ser convertidos por los participantes del mercado en 500.000 dólares en un relativamente corto período de tiempo. Y así, los bajos tipos de interés/menor coste de deuda es igual a un mayor precio. Paso nº1 del incremento del valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aupados por este artificial incremento de valor (eso es, incremento no ligado a los fundamentales del mercado inmobiliario o al aumento de los ingresos personales) y basados en la percepción de que las casas que “rápidamente” subían de precio iban a continuar así en lo que muchos esperaban en que iba a ser “nueva” economía, los absurdos instrumentos derivados de las hipotecas empezaron a abrirse camino en los mercados. Y como Greenspan cerraba los ojos a lo que sucedía, los préstamos con entrada cero empezaron a aparecer por todas partes, a los que siguieron a continuación préstamos ninja, es decir declarando verbalmente sus ingresos (“Venga, ande, coja lo que quiera”) y su estado de activos (“No, de verdad, nos preocupa un poco que Ud. no tenga ningún aval”).  Los precios “ascendentes” de las viviendas también dieron lugar a la aparición de los intereses ajustables (un 1% inicial, etc.), y pronto el mismo sueldo de 2.000 dólares al mes pudo aportar aún más apalancamiento, digamos unos 750.000 dólares en propiedad, junto con enorme amortización negativa (la capacidad crediticia de los prestatarios estaba incrementando sustancialmente cada año). “No hay problema”, decían los brókeres hipotecarios con zapatos abrillantados a los prestatarios que sospechaban que algo raro estaba pasando o que no sospechaban nada. “Cuando suban los intereses de su deuda, puede refinanciarla o vender su casa y obtener unos jugosos beneficios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Fed generó hipotecas sin entrada y demás maravillas hipotecarias como tipos de interés ajustables. Paso nº2 del incremento del valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme el mercado inmobiliario florecía y los promotores eran capaces de demostrar que lo que vendían por 250.000 en un par de años valía cientos de miles de dólares más, y la industria de los derivados respaldados con activos inmobiliarios (MBS) se volvió loca. Las agencias de calificación crediticia asignaron “ratings de inversión” a una variedad de préstamos dudosos, los préstamos fueron empaquetados en bonos y vendidos a los inversores, liberando los balances de los prestamistas y permitiéndoles prestar más y más dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los que se encargaron de vender estos productos a los inversores fueron los chicos de Wall Street. La deuda estructurada, arriesgada, con alto grado de apalancamiento, empezó a estar a la orden del día y la industria de MBS floreció en cuestiones de meses. Las Obligaciones de Deuda Colateralizada (CDO) permitieron que los préstamos bastante dudosos fuesen vendidos en trozos a viudas y huérfanos, y en este punto para comercializar aquellos CDOs se formaron Vehículos de Inversión Estructurada (SIVs) apalancados hasta la luna. Los participantes de los mercados de todo el mundo amasaban liquidez proveniente del apalancamiento, dándose codazos para comprar estos o aquellos activos que costaban un duro y que Wall Street vendía a cuatro pesetas que era el coste de la deuda. En este punto, las ruedas inmobiliarias rodaban a pleno rendimiento, mientras Greenspan, Bernanke y compañía permanecían impasibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinero corría a raudales, los bancos prestaban montones de dinero y se fomentaba demanda para pedir préstamos. A la vez que los pesos pesados como Countrywide Financial (el más grande de América) y la mayoría de los grandes bancos empezaron a conceder hipotecas sin garantía alguna a prestatarios de baja calidad crediticia. Esto significa que bajo el mandato de Greenspan/Bernanke el crédito, los ingresos, las garantías, el ahorro no tenían ninguna importancia al no ser que estuvieran destinados a la compra de viviendas. Fuentes fidedignas me indican que en este preciso momento la Tierra perdió su órbita; sus fuerzas gravitatorias fueron afectadas por miles de millones de banqueros tradicionales que han cambiado su órbita en aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banca ha dejado de ser tradicional, respondiendo a la demanda de Wall Street. “No pasa nada”, decían ellos entre bambalinas, “nos desharemos de estos préstamos como si fuera una patata caliente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las peores hipotecas (las subprimas) fueron vendidas con cierta prima dado que los prestatarios con el peor historial crediticio han de pagar un interés más alto y se suponía que se iban a mantener durante algún período de tiempo. Pero no costó mucho comprender que el juego ya había terminado: era más fácil financiar la compra de una casa que financiar la compra de un frigorífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ilimitada disponibilidad de dinero para las hipotecas y el devastador efecto de la “patata caliente” de la deuda estructurada pusieron fin a las “normas crediticias” y crearon una explosión artificial para los mercados. La Fed ha soportado los mercados a base de crear la ilusión de que los compradores sin ahorros pueden crear una mayor demanda. Paso nº3 de incrementar el valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la economía falsificada se siente fuerte, el “valor” de las casas “sube” rápidamente, los compradores creen que los precios nunca bajarán, que los créditos baratos siempre estarán disponibles, las constructoras siempre podrán echar cualquier cosa al mercado y siempre habrá demanda. Las constructoras y las promotoras, grandes y pequeñas, estaban ganando ingentes sumas de dinero, creando apetitos insaciables acerca de terrenos edificables, produciendo un efecto dominó en el crecimiento de todos los sectores relacionados con la construcción. El crecimiento falso proporcionó grandes beneficios para las constructoras, promotoras, agentes inmobiliarios, ejecutivos de las empresas inmobiliarias, especuladores de inmuebles, brókeres hipotecarios, aseguradoras, arquitectos, empresas de trabajo temporal, obreros de la construcción, vendedores de coches, empresas que fabrican materiales de construcción y comerciantes de todo tipo. Nadie de ellos hubiera ganado tanto dinero sin “la mejora” del “valor” de los inmuebles que hemos indicado en los pasos desde nº1 hasta el nº3. Así que la Fed ha generado especulación salvaje en el sector inmobiliario, construcción y mantenimiento, industrias hipotecaria y financiera. Paso nº4 de incrementar el valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, los que ya poseían algún tipo de propiedad inmobiliaria no han podido resistirse a morder la manzana envenenada y la economía USA tuvo un impulso adicional proveniente del deseo de endeudarse a un interés históricamente bajo teniendo como garantía el constantemente creciente valor de sus casas. Prácticamente todos los que habían comprado una casa antes de 2003, se sintieron “ricos”, y el hecho de convertir milagrosamente los 100.000 dólares en 600.000 hizo que sus casas pasaran a ser una fuente inagotable de dinero. La gente comprendió muy rápido la utilizad de este nuevo maná de financiación y se lanzó a comprar prácticamente cualquier cosa, coches, ordenadores, PDAs, televisores de plasma, ropa, accesorios, muebles, joyas, artículos del arte, coleccionables, juguetes, juegos, vacaciones, etc. Todos tenían un “bonus” para gastar, dejando las tarjetas de crédito como papel de fumar. Incluso se inventó un nuevo tipo de tarjeta, tarjeta de crédito “Libérese de la opresión de su deuda” (“La deuda de su nueva tarjeta será añadida a su hipoteca”). Conforme “subían” los precios, la economía artificial no solamente se sostenía sino que florecía; la locura del endeudamiento causó la mejora del empleo, el gasto desenfrenado del consumidor, los aumentos del beneficio empresarial y un sentimiento general de que la economía iba muy bien. Asimismo, los propietarios se endeudaban contra el creciente valor de sus activos inmobiliarios para invertir en bolsa (también creciente, salvo el Nasdaq).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en menor medida, durante estos últimos cuatro años, la Fed generó un nuevo tipo de consumo financiado por la utilización de las casas como fuente de ingresos, basado en los bajos tipos de interés, laxa política monetaria y crédito fácil. Paso nº5 para incrementar el valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la economía del endeudamiento-contra-el-mayor-valor-de-sus-inmuebles era capaz de proporcionar dinero que la gente quemaba con gran facilidad, el mundo de los negocios y el comercio era capaz de crear empleo, desarrollarse y crecer. A pesar del hecho de que los créditos fáciles no estaban disponibles para las empresas y se estaba silenciando la subida de los precios, el ambiente de créditos laxos (combinado con los tipos de interés históricamente bajos) proporcionó suficiente estímulo económico para fomentar la demanda de inmuebles comerciales, tiendas, grandes almacenes y distribución, oficinas, empresas de investigación y desarrollo, obras y terrenos comerciales. El crecimiento de las ventas y del empleo también creó una presión alcista en los precios de alquileres que subieron descontando una mayor mejora de la economía y unas rentas aún más altas. El artificial crecimiento, generado por la Fed, basado en el endeudamiento fomentó el incremento (temporal) de los ingresos, una mejora del empleo y una gran demanda de espacios comerciales. Paso nº6 de la subida del valor de los inmuebles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo todos estos factores, la Fed literalmente “había creado” (no obstante, tan solo durante un corto período de tiempo) un ambiente donde subió la confianza del consumidor, mejoró sustancialmente la actividad empresarial, subieron las bolsas, la psicología compradora alcanzó su punto álgido, y dado que los incrementos de los precios de las casas parecen asegurados, no existe la noción de que haya que gastar menos para ahorrar un poco para la época de las vacas flacas. Dado todo esto, parece que Greenspan y compañía respondieron “con éxito” al colapso del Nasdaq, los americanos tienen fe en la Fed como nunca la han tenido. Esta sensación de “seguridad” dio una razón más a los participantes del mercado para sentirse complacidos, no, mejor dicho, temerarios en cuando al efecto post burbuja en la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibo muchos emails de nuestros lectores. Y la mayoría de ellos creen que nuestra economía ya está fuera de la selva post burbuja del Nasdaq. Los pocos que piensan que la reflación de la Fed fue muy arriesgada y puede acabar en una implosión, normalmente tienen fe de que nuestros banqueros centrales o nuestro gobierno o “el gran sistema financiero americano” siempre podrá detectar cuando algo va mal y corregirlo. Muy pocos realmente están preocupados por la actual situación; “ELLOS nunca permitirían que algo malo pueda pasar”, dice todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los que estamos familiarizados con las economías post burbujas de los últimos siglos, siempre nos estamos haciendo las mismas preguntas conforme la Fed mantenga el mismo rumbo. Estas preguntas son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasa cuando la música se apaga? ¿Qué pasa cuando el mercado inmobiliario ya no se beneficia de los bajos tipos de interés? ¿Qué pasa cuando la gente no puede endeudarse más para seguir comprando casas? ¿Qué pasa cuando las casas pierden un billón de dólares de valor? ¿Qué pasa cuando los activos desaparecen? ¿Qué pasa cuando se cierra el grifo del crédito? ¿Qué pasa cuando la gente con bajos ingresos pierden su calificación crediticia y nadie les da dinero? ¿Qué pasa cuando las casas dejan de venderse? ¿Qué pasa cuando los propietarios endeudados hasta las cejas empiezan a vender sus propiedades? ¿Qué pasa si millones de propietarios se enfrentan a los embargos todos a la vez? ¿Qué pasa si la morosidad vuelve a los mercados? ¿Qué pasa cuando acaba el boom de la construcción, promoción y financiación? ¿Qué pasa cuando las casas dejan de funcionar como garantía para obtener nuevos créditos? ¿Qué pasa cuando los propietarios dejan de recibir dinero debido al creciente valor de sus casas? ¿Qué pasa cuando el valor de las casas ya no sube? ¿Qué pasa cuando la gente deja de pagar sus deudas? ¿Qué pasa cuando los bancos tienen que retirar líneas de crédito? ¿Qué pasa cuando las entidades financieras obtienen pérdidas billonarias de sus carteras apalancadas y con pésimas garantías? ¿Qué pasa cuando los inversores ya no quieren más patatas calientes? ¿Qué pasa cuando el mercado de crédito colapsa? ¿Qué pasa cuando el consumidor pierde la confianza, la economía se contrae, los ingresos se reducen, los trabajos se pierden, la bolsa cae, la gente hace colas para retirar su dinero de los bancos, el mundo se libra de las garras de las finanzas estructuradas, Fannie Mae se derrumba, la Fed pierde su poder, la moral compradora está herida de muerte y no hay ahorro que ayudase a sobrevivir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En otras palabras, ¿qué pasa cuando implosiona la burbuja inmobiliaria creada por la Fed para paliar los nocivos efectos del crash del Nasdaq? “&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomen asiento; el juego tan solo acaba de empezar. Aún queda mucho. Y si decide participar, puede que acabe siendo propietario de los Yankees.&lt;br /&gt;Steve Moyer,&lt;br /&gt;PonderThis.net&lt;br /&gt;http://elsabado.es/Actualidad/Articulos/65Asesino.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-1403920261550366870?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/1403920261550366870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=1403920261550366870&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1403920261550366870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/1403920261550366870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/03/anatoma-de-un-asesinoesboza-autopsia.html' title='Anatomía de un asesino(ESBOZA AUTOPSIA BURBUJA)'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-5548016340666975044</id><published>2008-03-07T17:07:00.000-08:00</published><updated>2008-03-07T17:09:10.369-08:00</updated><title type='text'>“O fio do bigote” y “the hair of the dog”</title><content type='html'>&lt;h2 class="date-header"&gt;6 de marzo de 2008&lt;/h2&gt;  &lt;a name="4158378821603095577"&gt;&lt;/a&gt; &lt;h3 class="post-title entry-title"&gt; &lt;a href="http://elmostrador.blogspot.com/2008/03/o-fio-do-bigote-y-hair-of-dog.html"&gt;“O fio do bigote” y “the hair of the dog”&lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;   Por Luis Casado*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente del banco central de Estados Unidos, Mr. Ben Bernanke, hace lo que puede para salvar a los especuladores y a los bancos, en fin, a los bancos especuladores. En un discurso pronunciado el martes, sugirió medidas que podrían limitar las pérdidas ocasionadas por los créditos hipotecarios basura. Entre otros, reducir los procedimientos de expulsión de los hogares que no logran pagar las mensualidades, lo que en fin de cuentas ayudaría no solo a los hogares concernidos sino también “al conjunto de la economía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mr. Ben Bernanke estima “probable” el aumento de la morosidad y de las expulsiones: un millón y medio de créditos podrían ser insolventes este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, uno de los responsables de la catástrofe, Mr. Henry Paulson, secretario del Tesoro, se declara hostil a un plan de salvataje de los hogares endeudados con créditos hipotecarios porque “serviría sobretodo para salvar a los bancos especuladores”, los mismos a los cuales el propio ministro les vendía los créditos basura antes de ingresar al gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decir que Ben Bernanke es un &lt;i&gt;pelín&lt;/i&gt; innovador cuando sugiere que los bancos no solamente debiesen renegociar los créditos bajando las tasas de interés, sino que además deben reducir la deuda, unilateralmente, recortando el capital adeudado. ¿Te presté 100? Ahora me debes 90. Y ya. Su razonamiento no deja de ser pertinente: si los bancos se empecinan en cobrarlo todo no recaudarán nada, y en ese caso es mejor recuperar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Bernanke, la crisis actual difiere de las precedentes en que los deudores compraron casa sin aporte inicial. Los créditos acordados a millones de hogares insolventes -y que luego fueron cedidos a otros bancos demasiado golosos para darse cuenta del engaño- se trataron con el método brasileño conocido como “O fio do bigote”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Guotisdís? Simple: si negocias con un empresario brasileño y en un momento dado este se acaricia los pelos del bigote, quiere decir que está de acuerdo, que no hace falta ni siquiera firmar un papel: la garantía es “o fio do bigote”. Así, irresponsablemente, endeudaron a millones y millones de hogares estadounidenses que hoy, al no poder pagar, son expulsados de sus casas y arrojados a la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo Henry Paulson desestima socorrer a deudores y especuladores. El periodista Michael Kinsley estima que un “estímulo fiscal” destinado a ayudar a los consumidores estadounidenses es un remedio peor que la enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sin razón, afirma que la sociedad yanqui está enferma de consumir más de lo que debe o puede, sobre todo a crédito. Al día de hoy, cada uno de sus hogares debe, en promedio, más de 120% de su ingreso anual. Habida cuenta de sus gigantescos déficits, Estados Unidos debe recibir más de US$ 2.000 millones diarios del mundo exterior para seguir consumiendo lo que producen otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Kinsley, un “estímulo fiscal” significa que el estado federal debe endeudarse aún más para darle dinero que gastar a sus ciudadanos. Es lo que llama el método “The hair of the dog”. ¿Guotisdát? Simple. Hay quién pretende que una resaca, o “caña mala”, se cura con otro trago. En la lengua del imperio dicho método se conoce como “hair of the dog”, o sea “pelo del perro”. Si quienes creen en la medicina homeopática pretenden que “un poquito de veneno no mata”, sino más bien ayuda, darle más trago a un borracho debiese transformarlo en abstemio. Ése es el razonamiento que rechaza Michael Kinsley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisando no obstante que si los demócratas quieren darle dinero a los pobres y a la clase media, los republicanos desean bajarle los impuestos a los ricos para provocar un “trickle down”, fenómeno conocido en la dulce jerga de los economistas que aún hablan castellano como el “chorreo”. Se ve que no hemos inventado nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como quiera que sea, en Yanquilandia todos temen la recesión anunciada, y por lo menos se constata un debate de fondo sobre las eventuales soluciones a la borrachera “americana”. Nada de eso en la Copia Feliz del Edén, donde la economía sigue “blindada” a tal punto que los díscolos más osados tiemblan al proponer algunas tímidas correcciones al modelo, no sin antes haberle rendido un merecido tributo a lo ya obrado y a los indesmentibles éxitos alcanzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Ingeniero del Centre d’Etudes Supérieures Industrielles (CESI, Paris, Francia), profesor del Institut National de Télécommunications (INT) y miembro del Comité Central del Partido Socialista de Chile&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://elmostrador.blogspot.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2162166360645722447-5548016340666975044?l=comisura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://comisura.blogspot.com/feeds/5548016340666975044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2162166360645722447&amp;postID=5548016340666975044&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5548016340666975044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2162166360645722447/posts/default/5548016340666975044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://comisura.blogspot.com/2008/03/o-fio-do-bigote-y-hair-of-dog.html' title='“O fio do bigote” y “the hair of the dog”'/><author><name>BLICHON</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17708688122844148944</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_eXtEyl8im-A/SV6noFEXXmI/AAAAAAAAACY/v4QRk1rkyPY/S220/692861flora-winx_y14.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2162166360645722447.post-278743227653277020</id><published>2008-03-03T07:07:00.000-08:00</published><updated>2008-03-03T07:08:57.016-08:00</updated><title type='text'>Un poco de orden en la jerga económica(Guillermo de la Dehesa)</title><content type='html'>&lt;h2&gt;TRIBUNA:  LA CUARTA PÁGINA GUILLERMO DE LA DEHESA &lt;/h2&gt;   &lt;!-- google_ad_section_start() --&gt;   &lt;h1&gt;Un poco de orden en la jerga económica&lt;/h1&gt;   &lt;h3&gt;En tiempos electorales se usa con frecuencia, y en pocas ocasiones correctamente, una serie de términos económicos. El lenguaje nunca es inocente, de ahí lo conveniente de aclarar
